
En la excelente biografía de Sergio Eisenstein escrita por Ronald Bergan y editada en Barcelona por Alba, hay un par de distracciones respecto al mundo sudamericano, que conviene subrayar.
Uno de los incontables proyectos frustrados del genial director ruso fue El camino de Buenos Aires, un libro de Albert Londres donde se estudia la trata de blancas en relación con la ciudad capital de la Argentina. Pues bien: para Bergan, el estudio versa sobre el comercio de prostitutas en el Brasil.
En 1934 Eisenstein escribe a Victoria Ocampo, la conocida mujer de letras también argentina, contándole los inconvenientes que ha tenido para completar su filme Que viva México. Como es sabido, Eisenstein no pudo montarlo y la obra, inconclusa, se conoce por montajes debidos a Mary Seton y Grisha Alexándrov.
Lo que Bergan obvia decir es que la relación con la Ocampo proviene de una iniciativa de ésta, que empezó con un telegrama dirigido, alegremente, a «Serge Eisenstein, Moscou» y que, de modo milagroso, llegó a manos del director. Victoria quería que Eisenstein filmara una película en la Argentina, e intentó conseguirle unos productores, sin éxito.
Es lamentable que textos tan enjundiosos y cumplidos como el de Bergan contengan descuidos semejantes de información, donde se trasluce un desdén —no diré anglosajón, pero sí, por lo menos, norteño— por esa parte del mundo que está allí abajo, donde se habla español y tanto da que sea Argentina o Brasil (donde también se habla algo de español, dicho sea de paso).
Hubo un presidente norteamericano que, de visita en Colombia, dijo sentirse muy feliz de estar en Bolivia.
Acaso la similitud del comercio de narcóticos le jugó una mala pasada. Tal vez, con sonada intención, indicó que le daba lo mismo ocho que ochenta.
En cualquier caso, a nosotros, no. Y con serenidad y buenos modales, hemos de repetirlo cuanto sea necesario.
Copyright del texto © Blas Matamoro. Este artículo fue editado originalmente en la revista Cuadernos Hispanoamericanos. El texto aparece publicado en Cine y Letras con el permiso de su autor. Reservados todos los derechos









































































































