
Entre los estudiosos del Caballero Oscuro se asegura –y no seré desde luego yo quien lo ponga en duda– que su destino editorial es más favorable a medida que su historia, extraña y triste, se va llenando de esos ingredientes que tanto emocionan a los psicoanalistas.
Batman renace una y otra vez al contacto con el crimen, revelando la condición desquiciada y siniestra del escenario donde cumple sus hazañas, Gotham City, una ciudad donde la esperanza es un lujo que pocos se permiten.
Como saben, el principal responsable de que veamos al vigilante bajo este prisma es Frank Miller, autor de dos novelas gráficas que variaron irremisiblemente el perfil del Hombre Murciélago: Batman: Año Uno y Batman: El regreso del caballero oscuro.
Con All Star: Batman y Robin, Miller regresa de nuevo a las calles Gotham, y lo hace a partir de un interés muy comprensible, narrar los orígenes de Robin, el Chico Maravilla.
Por supuesto, tratándose de Miller, el lector puede imaginarse que su tratamiento del personaje será bien distinto al que emplearon sus creadores, Bill Finger y Bob Kane, cuando incluyeron al escudero de Batman en aquel mítico número 38 de Detective Comics (1940).
De hecho, Frank Miller es, ante todo, un creador de héroes tortuosos.
En esta aventura, Batman habita en un tenebroso espejismo donde el riesgo siempre obtiene recompensa.
No faltará quien compare esta obra con las dos ya citadas.
Lo cierto es que, al igual que sucedía en Batman: Año Uno, Bruce Wayne es aquí un guerrero implacable, definitivamente abandonado a sus viejas pesadillas.
Su moral –esa moral férrea como el acero– es el único muro que le separa de la locura, y precisamente por ello, Batman se impone una disciplina que le diferencia de otros héroes neuróticos, obsesionados por la venganza.
Precisamente en su sentido de la justicia es donde reside la conmovedora grandeza del personaje.
No obstante, el héroe de All Star: Batman y Robin es también un icono.
A fin de cuentas, no hace falta ser un admirador de Miller un para sospechar que, en esta ocasión, ha evitado las metáforas y las autorreferencias para formular una aventura más ligera y también más abierta, que se relaciona con las aportaciones de otros guionistas al universo del Hombre Murciélago.
¿Y qué decir de Robin? Cada cual tendrá su idea del Chico Maravilla, pero el perfil propuesto por Miller podría resumirse así: Dick Grayson es un crío obligado a madurar en cuatro noches.
Un muchacho despierto, a quien la tragedia de perder a sus padres le proporciona dos oportunidades: la de transformarse en detective –reclutado forzosamente por Batman– y la de ceder a sus impulsos, y tomar el camino del dolor y la violencia incontrolada.
La otra baza de este magnífico volumen es su dibujante, Jim Lee.
Sin duda, este artista conoce ya el estado de gracia y confirma de nuevo su magisterio en estas páginas.
Sinopsis
Tras presenciar es asesinato de sus padres durante una actuación circense, Dick Grayson es liberado por Batman de la custodia de unos agentes corruptos del Departamento de Policía de Gotham City.
Lo que en última instancia pretende el álter ego de Bruce Wayne es reclutar al joven Grayson como aprendiz, socio y soldado en la guerra que se avecina…
El impresionante equipo creativo formado por Frank Millar –Batman: Año Uno, Batman: El regreso del Caballero Oscuro– y Jim Lee –Batman: Silencio, Superman: Por el mañana– nos ofrece una radical reinterpretación de la figura de Robin, pieza clave en la cruzada contra el crimen emprendida por el Hombre Murciélago.
Nota editorial
Un caballero más oscuro...
Frank Miller regresa al caballero oscuro para contar de nuevo la primera vez que Batman acogió a Dick Grayson para convertirle en su socio Robin.
Después de Batman: Año Uno, Batman: El regreso del caballero oscuro y Batman: El contraataque del Caballero Oscuro, Miller se desata por completo del estilo y tono de aquellas historias para ofrecer algo nuevo, fresco e innovador dentro de la leyenda de Batman.
Por si fuera poco le acompaña en la tarea el dibujante Jim Lee (Superman: Por el mañana, Batman: Silencio) con lo que el éxito está más que asegurado.
Copyright del comentario © Guzmán Urrero Peña. Reservados todos los derechos.
Copyright de imágenes, sinopsis y nota editorial © DC Comics. Cortesía del Departamento de Prensa de Planeta DeAgostini Comics. Reservados todos los derechos.












































































































