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Berthe Morisot  Berthe Morisot. La pintora impresionista
  15 de noviembre de 2011 - 12 de febrero de 2012
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El cómic en Portugal y Brasil

Cómic en Portugal y Brasil

El cómic escrito en lengua portuguesa –denominado banda desenhada o história aos quadradinhos en Portugal e história em quadrinhos, quadrinhos o gibi en Brasil– se remonta al último cuarto del siglo XIX, cuando se vieron las primeras ilustraciones de Rafael Bordalo Pinheiro, un prolífico autor gráfico del que se conservan numerosos relatos largos de imágenes y dibujos satíricos. De esta época también se recuerda a autores como Celso Hermínio, Leal da Camara o Francisco Valença, si bien destaca fundamentalmente Stuart de Carcalhais “Stuart”, buen conocedor de los recursos creativos del tebeo.

Las numerosas publicaciones que proliferan en los años veinte permiten, la consolidación de un nutrido grupo de dibujantes y guionistas que relanzarán la historieta portuguesa hasta los cuarenta, década en la cual sobresale uno de los nombres más importantes del cómic luso, Eduardo Teixeira Coelho “ETC”, que desarrolla historias de aventura y relator de hechos históricos y adaptaciones literarias (En algunos casos cuenta con la colaboración de Raul Correia).

Sus temas predilectos, próximos a la fantasía, conquistaron el favor de los lectores de una revista mítica en Portugal, O Mosquito. Entre las obras de Coelho figuran Os naufragos do barco sem nome (1946), Sigurd o heroi (1946), A lei da salva (1948) y O suave milagre (1950).

Tras esa etapa de auge, sobreviene una paulatina crisis. Por esa razón, desde la efímera revista “Visao” (1975) un grupo de dibujantes intenta sacar al cómic portugués de la monotonía en la que había permanecido durante muchos años.

En este colectivo destacan Victor Mesquita y Machado Da Graça (Eternus 9, Matei-o a 24, 1976), Pedro Morais (Manifesto-Errare Humanun est…, 1981) y Augusto Trigo y Jorge Magalhaes (Excalibur, 1981).

En Brasil, las primeras ilustraciones de orden historietístico aparecen en el último tercio del siglo XIX, destacando como precedente, según Alvaro de Moya, el relato del italiano Angelo Agostini As aventuras de Nhō Quim, ou Impressöes de Uma Viagem à Cōrte (1869). A Brasil también llegan los trabajos del portugués Bordallo Pinheiro y versiones de historias estadounidenses –se dice que Chiquinho, el personaje más famoso del cómic brasileño, es un remedo de Buster Brown, de R. F. Outcault– , en una época en la que domina la publicación infantil “O Tico–Tico” (1905), que acoge a un buen número de dibujantes, destacando entre todos ellos J. Carlos.

El dominio de esta revista infantil va a ser total hasta que, en 1934, Adolfo Aizen impulsa desde el periódico “A Naçao” un semanario, el “Suplemento Juvenil”, en el que participa J. Carlos y otros muchos dibujantes hasta su desaparición en 1945. Su competidor más directo vendrá de la mano de “O Globo”, empresa que sacará “O Globo juvenil” publicación que estará en la calle hasta 1950.

En esta década salen al mercado otros suplementos infantiles y juveniles y, en todos ellos, la base principal son los grandes títulos del cómic estadounidense. Estas publicaciones comparten espacio con los numerosos comic–books que se editan, tanto en Río de Janeiro como en Sâo Paulo.

A partir de este momento, la nómina de autores se renueva con personalidades como el portugués Jayme Cortez Martins (Sergio Amazonas), el haitiano André le Blanc (O’Guarany, Morena Flor, 1949), el español Manuel Huete (Nambi, 1953), y los basileños Ziraldo de Sousa (Pererê, años 60), Mauricio de Sousa (Bidu, 1960; Horatio, Mōnica), José Geraldo, Edmundo Rodrigues, y Miguel Ponce de León Paiva (Capitan Eco, 1971).

No obstante, pese a su imbricación en las corrientes estéticas características de las décadas de los setenta y ochenta, muchos dibujantes deciden abandonar el país y refugiarse en Europa, donde el trabajo de Sergio Macedo y sus compatriotas es debidamente remunerado.

Cascao © Mauricio de Sousa. Editora Abril. Reservados todos los derechos.

Copyright © Emilio C. García Fernández. Los textos originales del autor en los que se basa este artículo fueron publicados en El Diario de Ávila, en la revista Todo Pantallas, en la Enciclopedia Universal Multimedia (Micronet), en la Enciclopedia Universal Multimedia (Micronet) y en los libros Historia Universal del Cine (Planeta, 1982), Guía histórica del cine (en colaboración con Santiago Sánchez González, Film Ideal, 1997; Editorial Complutense, 2002), Historia General de la Imagen (Universidad Europea-CEES, 2000) y La cultura de la imagen (Fragua, 2006). Cortesía de Emilio C. García Fernández. Reservados todos los derechos.


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