
Escrito por Kurt Busiek e ilustrado por Rick Leonardi, el cómic El tercer kryptoniano (The Third Kryptonian) apareció en el mercado norteamericano dividido en tres entregas, incluidas en la serie regular de Superman (números 668-670).
Su lanzamiento español por parte de Planeta DeAgostini coincide con la comercialización de una serie mensual dedicada al hombre de acero, en la que se dan cita algunos de los autores que han dado un nuevo impulso a este veterano personaje del Universo DC. Entre ellos, figuran escritores y artistas tan formidables como Carlos Pacheco, Geoff Johns y el gran Adam Kubert.
El núcleo argumental de El tercer kryptoniano parte de la presencia en la Tierra de un supervillano interestelar, Auctioneer, que ya se dio a conocer en Back in Action (Action Comics, nº 841-843), aquella extraordinaria peripecia urdida por Kurt Busiek, Fabian Nicieza, Len Wein y Gerry Conway.
Entre los objetivos de Auctioneer –un coleccionista de objetos valiosos y especímenes únicos: por ejemplo, kryptonianos– figura, precisamente, la captura de ese tercer hijo del planeta Krypton al que el título se refiere. Ni que decir tiene que ese malévolo plan confunde extraordinariamente a Superman, a quien no le salen las cuentas. Y es que, aparte de él mismo y de Supergirl, ¿quién puede ser ese tercer superviviente de su planeta natal?
(Sobra añadir no es Krypto, el entrañable superperro que tan buenas tardes le hizo pasar a quien esto escribe gracias a los cuadernillos de Novaro).
Entre los participantes en el primer tramo de El tercer kryptoniano, nos encontramos con tres viejos conocidos: Chris Kent –hijo de padres kryptonianos, nacido en la Zona Fantasma–, Batman y Robin. Todos ellos contribuyen a enriquecer una historia bien diseñada por Busiek, a quien hemos de agradecerle una tarea sumamente complicada: dotar al hombre de acero de una personalidad a la que no le faltan matices y contradicciones.
De hecho, desde los tiempos en los que tipos tan inteligentes como John Byrne, Alan Moore, Mark Waid y Frank Miller dedicaron algún tiempo al personaje, éste no se nos presentaba con un perfil tan maduro. Y créanme, eso no es cosa fácil cuando hablamos de un héroe arquetípico y escasamente disfuncional.
A quienes no hayan seguido las aventuras de Superman durante la última década, acaso les confunda la idea de los universos paralelos, que tanto juego les ha dado últimamente a los creadores de la DC. No en vano, la publicación de Crisis infinita (2005-2006), escrita por Geoff Johns tomando como referencia Crisis en Tierras Infinitas (1985-1986), modificó substancialmente el escenario, y nos dejó sorpresas como ese Superman alternativo que provenía del planeta Tierra-2.
En todo caso, conviene aclarar que el censo de nativos de Krypton ya no es tan exiguo como antes de que salieran de imprenta series como la de Johns. Así, figuras como Power Girl, K3, Chris Kent, los pobladores de la ciudad de Argo y los criminales de la Zona Fantasma –¿quién no los recuerda en la película Superman II, de Richard Lester?– han ido sumándose a un exilio que, felizmente, aún puede dar muchas alegrías a los lectores.
Rick Leonardi no es un dibujante tan poderoso como Gary Frank –a mi modo de ver, uno de los que mejor han entendido últimamente a nuestro superhéroe–. No obstante, su prestigio está más que justificado, y en este caso, alcanza con sus lápices el mismo nivel que le dio fama al dotar a Spiderman de su nuevo uniforme negro.
El tercer kryptoniano sale a la venta en agosto de 2008, abarca 128 páginas y cuesta 10,95 euros. No es mala oportunidad para recuperar, en su versión más reciente, a uno de las criaturas de ficción más populares de todo el siglo XX.
El tercer kryptoniano (The Third Kryptonian, 2007) © Kurt Busiek, Rick Leonardi, DC Comics. Cortesía del Departamento de Prensa de Planeta DeAgostini. Reservados todos los derechos.











































































































