Sin juzgar la calidad de los productos que salen al mercado, lo cierto es que el cómic de terror, incluyendo el basado en personajes de las películas de este género, vive un cierto auge. Tras Freddy Krueger, Jason y Ash, llega el turno de los mutantes caníbales de la película de Alexandre Aja.
Que se calmen los aficionados al cine de terror, este redactor sabe perfectamente que Las colinas tienen ojos es un miniclásico de Wes Craven, realizado en 1977, cuando Alexandre Aja todavía estaba esperando a nacer (1978). Pero sucede que, aunque en la contraportada, el prólogo y los créditos del cómic se repite hasta la saciedad el nombre del creador de Freddy, lo cierto es que este cómic está directamente relacionado con el remake del realizador francés, Las colinas tienen ojos (2006) y su menos exitosa secuela, que en nuestro país llevó el equívoco título de El regreso de los malditos (Martin Weisz, 2007).
Existe una opinión extendida, que un servidor comparte, acerca de la superioridad del remake respecto al original, algo que pocas veces sucede.
El film de Craven posee varios elementos memorables, como son el ominoso título, el drama canino y la participación de un siempre impresionante Michael Berryman, quien se hallaba en los comienzos de su carrera; pero la película se situaba demasiado a la sombra del éxito de La matanza de Texas (Tobe Hooper, 1974), y el terror a veces se alternaba con momentos pueriles y torpes, algo que ha sucedido más de lo deseado en muchos films de Craven.
No es que el remake de Aja fuera un prodigio de madurez, pero era un muy entretenido film de acción y terror gozosamente salvaje y exagerado, de exótica ambientación postnuclear y con unos villanos deformes y brutales que superaban en impacto a los molestos trogloditas del film de los setenta. Alexandre Aja nos presentó una película cercana estéticamente al cómic, algo que su inmediata secuela intentó sin conseguirlo, mezclando soldados, mutantes y aburrimiento en una cinta olvidable.
El presente cómic narra los orígenes de los mutantes del film de Aja, y también nos cuenta lo que sucedió entre el remake y su secuela. Para ello, se ha contado con el buen hacer de los guionistas Jimmy Palmiotti y Justin Gray, los principales responsables de la actual serie protagonizada por Jonah Hex, uno de los cómics más contundentes y satisfactorios de la actualidad. Pese a la violencia de ese western y de la película de Alexandre Aja, el cómic de Las colinas tienen ojos no resulta tan gore y duro como cabría esperar, lo cual no quiere decir que sea para todos los públicos. Hay asesinatos, canibalismo y una tímida –gracias a Dios– violación, pero lo que vemos nunca llega a ser tan chocante como lo mostrado en el film.
Los guionistas, más que en el sensacionalismo, parecen interesados en ofrecernos el punto de vista y las motivaciones de los mutantes, cuya historia es poco menos que trágica e incluso algo bíblica. El dibujo John Higgins, abundante en primeros planos de rostros marcados por el odio y el miedo, no llega a ser tan determinante en la obra como los colores de Dennis Calero, quien llena las viñetas de sombras crepusculares y tonos desérticos, y logra transmitir esa atmósfera desolada de las colinas protagonistas del título.
Un cómic de evidentes intenciones comerciales, pero que puede resultar interesante a los admiradores de esta saga y a los que sienten más simpatía por los monstruos acosados que por los humanos con antorchas.
Sinopsis
¡La precuela, nunca antes narrada, de la mítica película de culto dirigida por Wes Craven! Descubre el origen del clan de Alexander “Sawney” Beane: monstruos deformes nacidos de las pruebas nucleares realizadas por el gobierno estadounidense. Viven en lo más profundo del desierto americano atrayendo a viajeros incautos hasta su trampa, para luego alimentarse de ellos. Horror y brutalidad se dan la mano en un libro imprescindible para los cinéfilos de pro.
Ficha editorial
Las colinas tienen ojos: El comienzo
Precio: 15.0 €
Guión: Jimmy Palmiotti y Justin Gray
Dibujo: John Higgins
Copyright del artículo © Vicente Díaz. Reservados todos los derechos.
Copyright de texto e imágenes © Panini Cómics. Reservados todos los derechos.












































































































