No sé a ustedes. A mí, saber que existe una pareja de detectives como Christian Walker y Deena Pilgrim me alegra, me divierte, me lleva a pensar que aún es posible superar los tópicos en un mundo tan sembrado de ellos como el cómic.
Los agentes Walker y Pilgrim no lo tienen fácil.
Deben llegar a la escena del crimen, dividirla en cuadrículas, descubrir pruebas concluyentes y –he aquí la novedad– comprobar que el sospechoso del asesinato no ha sido un supervillano.
Las aventuras de esta pareja transcurren en Powers City, una metrópolis donde está prohibida la exhibición de poderes sobrenaturales.
Tiempo atrás, a causa del llamado caso Supershock, las autoridades decidieron que este tipo de hazañas entrañaba un peligro inmanejable.
Claro que no distinguieron entre buenos y malos, y ése fue su principal error.
Los superhéroes cumplieron la nueva ley, pero los supervillanos decidieron que era una excelente oportunidad para enseñar los colmillos.
El estupendo cómic que aborda dicho argumento, Powers, es obra del guionista Brian Michael Bendis y del dibujante Michael Avon Oeming.
Su primer volumen llegó a los lectores bajo la marca de Image Comics, en el año 2000.
Bien recibida por público y crítica, la serie se prolongó en nuevos lanzamientos, producidos por Marvel a través del sello Icon.
En concreto, este tomo que edita Panini reúne los comic-books del volumen 2 (números 1 al 6, julio a noviembre de 2004).
Empecé esta reseña hablando de sus protagonistas.
A decir verdad, se trata de dos figuras clásicas del policiaco hardboiled.
Antes de convertirse en detective de homicidios, Christian Walker fue un superhéroe.
Aunque parece un monstruo del control, tiene graves problemas para comunicarse, y hasta en las inflexiones más sutiles, queda claro que se dedica a vivir dentro de unos límites estrictos.
Su compañera, Deena Pilgrim, es todo lo contrario. Es divertida y detecta a un cínico a cien metros de distancia.
Sus percepciones son astutas, y no siempre cumplen con el protocolo policial.
Pese a su pequeña altura, sabe cómo apretar las tuercas y arrancar una confesión a los matones más corpulentos de Powers City.
Pilgrim está convencida de que el cielo de la ciudad estaría más limpio si no hubiese adictos al homicidio capaces de volar o de lanzar rayos.
Es algo que aprendió cuando era novata y acompañaba en sus rondas al capitán Adlard, un poli corrupto que cavó su propia tumba.
En Powers: Leyendas, Walker y Pilgrim se enfrentan a un caso complicado y lleno de repercusiones para sus vidas.
En especial, para la de Pilgrim, cuyo dolor no deja de palpitar en el último tramo de esta aventura.
Bendis y Oeming desmitifican el universo de los superhéroes instalándose en un territorio hostil, que está un paso más allá de El retorno del caballero oscuro, de Frank Miller, o de Watchmen, de Alan Moore y Dave Gibbons.
No es un secreto que Powers disecciona la vida en las calles a partir de películas como Taxi Driver (1976) y Traffic (2000), con una significativa especial insistencia en los métodos policiales.
Una insistencia que evoca novelas como Los nuevos centuriones (1971), de Joseph Wanbaugh, o la teleserie Homicide: Life on the Street (1993).
Inteligente, cargado de referencias, Powers: Leyendas es un cómic para adultos en el que abundan esos asuntos turbios y retorcidos que suelen hacer felices a los seguidores de la novela negra.
Todo un festín para los amantes del género.
Sinopsis
Contiene Powers: Legends
Un nuevo volumen de las aventuras de los detectives Christian Walker y Deena Pilgrim, dedicados a investigar asesinatos que tienen alguna relación con los superhéroes.
Ahora que todos los justicieros enmascarados han sido declarados ilegales, una ola de crimen está golpeando a la ciudad.
Es en este momento cuando un héroe debe regresar, pero quizás él no sea suficiente para mantener a la ciudad a salvo del fuego cruzado entre los más poderosos villanos.
Ficha editorial
Powers: Leyendas
Precio: 19.95 €
Guión: Brian Michael Bendis
Dibujo: Michael Avon Oeming Libro con solapas.
208 páginas
Copyright de sinopsis e imágenes © Panini Comics. Cortesía del Departamento de Prensa de Panini Comics. Reservados todos los derechos.












































































































