
Desde que Robert Rodríguez anunció en la San Diego Comic-Con su malogrado proyecto sobre Red Sonja, se ha multiplicado el interés por esta heroína guerrera, creada originalmente por el novelista Robert E. Howard y luego transformada en un personaje arquetípico del cómic de espada y brujería. El entusiasmo por la espadachina pelirroja tiene, pues, diversas razones. En todo caso, hay algo que debe aceptarse, y hasta darse por probado: hace tiempo que Sonja se mira en el espejo de la eternidad.
Según el plan inicial de Robert Rodríguez, Red Sonja hubiera tenido el rostro de Rose McGowan. Con su bikini de cota de malla y un mandoble de acero, la actriz apareció en diversos pósters promocionales. Posteriormente, se rumoreó que el mismo papel iba a ser encarnado por Jessica Alba.
Ignoro si el resultado cinematográfico, en caso de que llegue a concretarse, hará justicia al personaje y al género de la fantasía heroica. Dado que nos movemos en un terreno argumental que carece de implicaciones profundas, y que sólo exige un cierto respeto por las leyes del pulp, el optimismo parece obligado.
Ya han pasado unos cuantos años desde que Richard Fleischer rodó El guerrero rojo (Red Sonja, 1985), un peplum a la italiana con dos únicos atractivos: Arnold Schwarzenegger tomándose a broma su papel de príncipe Kalidor y los irónicos diálogos incluidos en el guión por el novelista George MacDonald Fraser, autor de esa magistral serie literaria que protagoniza el soldado victoriano Harry Flashman.
A Rodríguez le cayó en suerte la oportunidad de rodar una nueva versión gracias a una carambola legal. En realidad, los derechos de autor de las obras de Robert E. Howard han pasado al dominio público. No obstante, los personajes más conocidos del escritor –Conan el bárbaro, Solomon Kane y la propia Red Sonja– son marcas registradas, propiedad de consorcios relacionados con la industria del entretenimiento. En el caso de nuestra heroína, gestiona su explotación la firma Red Sonja LLC, propietaria de la versión del personaje creada por Roy Thomas para la editorial Marvel Comics.
Amparándose en esto último, Red Sonja LLC se enfrentó legalmente con Paradox Entertainment, compañía que pensaba sacar partido de la guerrera, considerándola parte del legado de Howard, y por consiguiente, libre de ataduras contractuales. Al final, las dos empresas llegaron a un acuerdo.
Fue en ese punto cuando Avi Lerner y Danny Dimbort, responsables de Millennium Films, y Randall Emmett y George Furla, gestores de Emmett/Furla Films, adquirieron los derechos de adaptación al cine. Unos derechos que, por desgracia, aún no han permitido llevar a Sonja a la gran pantalla.
Pese a que la presencia mediática del director texano indujo a muchos a creer que Red Sonja iba a ser un proyecto personal, lo cierto es que Rodríguez viene a ser el productor ejecutivo.
El primer realizador previsto para rodar la película fue su amigo Douglas Aarniokoski. Se supone que, en el caso de llevarse a cabo, Red Sonja sería el comienzo de una saga ambientada en la era hibórea. Suena prometedor, e incluso es probable que nadie salga defraudado de la experiencia.
Cómo empezó todo
A decir verdad, Red Sonja tiene su primer avatar en un formidable relato de Robert E. Howard: La sombra del buitre (The Shadow of the Vulture), publicado en The Magic Carpet Magazine, en enero de 1934.
En el cuento de Howard, Sonja no habita el mismo universo que Conan y Thulsa Doom. De hecho, ni siquiera vive durante la era hibórea. De hecho, Sonia la Roja (Red Sonya of Rogatino) es una guerrera rusa que combate en las murallas de Viena durante el sitio al que la sometió Solimán el Magnífico. Odia a muerte al sultán por una buena razón, y es que su favorita no es otra que la propia hermana de nuestra espadachina.
Como se verá en la siguiente descripción, Howard imaginó al personaje con un aspecto muy poco similar al que hoy luce en los cómics. ¿Quién era Red Sonja para él? Una bárbara del siglo XVII, o mejor, una pirata de tierra adentro. Para qué decir más.
“Era alta –escribió el autor texano–, de formas espléndidas, aunque ágil. Bajo el casco de acero, se le escapaban bucles rebeldes que formaban rizos de un color rojo dorado al resplandor del sol y que caían sobre sus hombros fuertes. Altas botas de cordobán le cubrían hasta medio muslo, envuelto en bombachos. Vestía una fina cota de malla turca, metida en esos calzones. El fino talle ceñido por una faja de seda verde, de muchas vueltas, dentro de la que portaba un par de pistolas y una daga, y de la que colgaba un largo sable húngaro. Y por encima de todo ello llevaba, al descuido, una capa escarlata” (Las extrañas aventuras de Solomon Kane, Valdemar, 2003, traducción de León Arsenal, p. 257).
Como es sabido, el éxito apabullante de los relatos de Conan en los años sesenta y setenta –un triunfo en el que mucho tuvo que ver el portadista Frank Frazetta– no pasó desapercibido a los responsables de la Casa de las Ideas, que compraron los derechos de adaptación al cómic.
Según la versión Marvel, Red Sonja no es rusa sino una guerrera nativa de Hyrkania. Después de que unos mercenarios maten a su familia y de que su cabecilla la viole, Sonja es guiada en su venganza por la diosa Scathach, que le concede una habilidad sobrenatural con las armas.
En febrero y marzo de 1972, partiendo de un guión de Roy Thomas, Barry Smith dio vida a esta nueva Sonja de las viñetas en dos aventuras: The Shadow of the Vulture y The Song of Red Sonja, correspondientes a los números 23 y 24 de la serie Conan el Bárbaro.
Como demostración de su calidad, les diré que el segundo relato gráfico fue premiado en los Academy of Comic Book Arts Awards, en la categoría de mejor historia individual de carácter dramático.
No obstante, el típico aspecto de la diablesa –su bikini de cota de malla– no debemos agradecérselo a Barry Smith, sino al español Esteban Maroto, que ideó ese turbador diseño y se lo remitió a Thomas, por entonces a cargo de la edición de La espada salvaje de Conan (Savage Sword of Conan).
Desde 1974, John Buscema reprodujo a la heroína con el mismo atuendo (Conan the Barbarian, nº 43, 44, 48), y Frank Thorne lo convirtió en seña de identidad. Como muchos recordarán, Thorne recibió el personaje de Dick Giordano (Marvel Feature, 1975), y se convirtió en su principal dibujante a partir de enero de 1976.
Al barbudo Thorne –un hippy risueño y pícaro– le fascinaron siempre las mujeres guerreras ligeras de ropa. A sueldo de Warren Publishing, adaptó el arquetipo de Sonja a los gustos de la revista Playboy. Ese fue el origen de Ghita de Alizarr (Ghita of Alizarr, 1978) conocida en España gracias a la edición de sus aventuras por parte de Josep Toutain.
Ya pueden imaginárselo: la deriva erótica de Thorne no coincidió con la política de Marvel, que mantuvo a Sonja dentro de unos límites bastante más pudorosos.
Coincidiendo con su 35 aniversario, el guionista Michael Avon Oeming y el dibujante Mel Rubi han impulsado nuevamente a Red Sonja en el campo de la historieta. Publicadas en el mercado estadounidense por Dynamite Entertainment y en el español por Panini Cómics, las nuevas aventuras de la espadachina merecen un amplio seguimiento, tanto por el buen nivel del relato como por el nivel artístico de Rubi y de otros de sus ilustradores. De ellas hablaré en otro artículo, específicamente dedicado a esta nueva etapa del personaje.
Las novelas de Red Sonja
En el mercado estaodunidense, los lectores tienen a disposición varios libros de David C. Smith y Richard L. Tierney protagonizados por la diablesa de la espada: The Ring of Ikribu (Ace Books, 1981) (adaptado al cómic por Roy Thomas y Esteban Maroto en La Espada Salvaje de Conan nº 230-233), Demon Night (Ace Books, 1982), When Hell Laughs (Ace Books, 1982), Endithor's Daughter (Ace Books, 1982), Against the Prince of Hell (Ace Books, 1983) y Star of Doom (Ace Books, 1983).
Lo más llamativo de todas estas novelas, a primera vista, son las excelentes cubiertas, elaboradas por Boris Vallejo.
La fórmula del pastiche, en la que podemos situar toda la serie, es la especialidad de Tierney, un estudioso de H. P. Lovecraft en cuya bibliografía figuran varias aportaciones a los Mitos de Cthulhu. De hecho, la mítica editorial Arkham House –la encargada de publicar a los autores del círculo de Lovecraft– editó las poesías completas de Tierney bajo el título Nightmares and Visions (1981). Cualquiera que lea esos versos comprobará que el escritor ha leído atentamente los poemas de dos de sus ídolos literarios: Robert E. Howard y Clark Ashton Smith.
En compañía de Smith, Richard L. Tierney ya había escrito un pastiche de otro héroe howardiano, Bran Mak Morn: For The Witch Of The Mists (Ace Books, 1978). Asimismo, por encargo de Glenn Lord, completó dos de los relatos incluidos en Tigers Of The Sea (1975), una recopilación de los cuentos que Howard dedicó a Cormac Mac Art.
Admirador del estilo propio de Weird Tales, Tierney recrea literariamente a Red Sonja de acuerdo con los términos fijados en dicha revista. El pulp, o mejor dicho, la espada y brujería quedan bien representados en esta saga, una de tantas que convierten a la literatura popular norteamericana en la más rica y sugerente del mundo.
El coautor del ciclo Red Sonja, David C. Smith, también ha cultivado el pastiche inspirado en el universo de Robert E. Howard. Para empezar, su personaje más conocido, Oron, es howardiano hasta la médula. Asimismo, le debemos una novela protagonizada por un pirata creado por ese maestro texano del pulp, Black Vulmea (The Witch Of The Indies) y otra protagonizada por Bran Mak Morn, que, como ya les dije antes, fue coescrita por Dick Tierney (For The Witch Of The Mists).
El verdadero inspirador de la saga de Red Sonja fue el agente de David C. Smith y Richard L. Tierney: Kirby McCauley. Este último alcanzó un acuerdo con Ace Books. Su idea era lanzar seis novelas inspiradas en los comic books que Roy Thomas dedicó a Sonja en Marvel. Con el fin de conservar el rigor de la franquicia, el propio Roy Thomas revisó los primeros manuscritos y dio el visto bueno al proyecto.
Por suerte o por desgracia, el ciclo se debe a varias manos que despersonalizan literariamente el conjunto. Así, la editora de Ace Books, Susan Allison, reescribió parte del material antes de que éste llegara a la imprenta. He aquí el sino de la novela popular: la pérdida de control por parte de los autores conduce a incómodas situaciones que, por cierto, ya padeció en su época el propio Robert E. Howard.
Red Sonja y los coleccionistas
Más de un aficionado a la fantasía heroica ha cedido a la pasión coleccionista, y ha acabado adquiriendo alguna de las figuras de resina que Dynamite Select ha dedicado a Red Sonja. En cualquier caso, imagino que ese afán por atesorar recuerdos de la diablesa de la espada se centra, casi exclusivamente, en el cómic.
Por ese mismo motivo, este recorrido por la historia y hazañas de la heroína howardiana concluye con una breve relación de las publicaciones donde ella ha aparecido. No es, desde luego, un listado exhaustivo, pero puede servir como punto de referencia a la hora de establecer cronologías.
Estén seguros de ello: una vez llegue a las pantallas la película de Robert Rodríguez, Sonja la Roja volverá a ocupar el primer plano en nuestro imaginario popular. Ése será el momento en que podamos hacer un balance más serio de ediciones y reediciones. En todo caso, ahí va esta lista destinada a los seguidores más pertinaces de la guerrera pelirroja.
Conan the Barbarian (Marvel Comics, 1974-1991).
The Savage Sword of Conan (Marvel Comics, 1974-1995).
Marvel Feature, nº 1-7 (Marvel Comics, noviembre de 1975 – noviembre de 1976).
Kull and the Barbarians (Marvel Comics, 1975).
Red Sonja, nº 1-15 (Marvel Comics, enero de 1977 – mayo de 1979).
A Marvel Super Special (Marvel Comics, 1978).
Red Sonja, nº 1-2 (Marvel Comics, febrero – marzo de 1983).
Red Sonja, nº 1-13 (Marvel Comics, agosto de 1983 – mayo de 1986).
Red Sonja The Movie, nº 1-2 (Marvel Comics, noviembre – diciembre de 1985).
Conan the Barbarian Annual (Marvel Comics, 1987).
Marvel Graphic Novels: Conan - The Ravagers Out of Time (1992).
Red Sonja: Scavenger Hunt (Marvel Comics, diciembre de 1995).
Red Sonja in 3-D (Blackthorne, 1998).
Red Sonja: A Death in Scarlet (Cross Plains, 1999).
Red Sonja, serie regular (Dynamite Entertainment, 2005).
Red Sonja Annual (Dynamite Entertainment, 2006).
Red Sonja Vs. Thulsa Doom, nº 1-4 (Dynamite Entertainment, 2005).
Red Sonja & Claw, nº 1-4 (Wildstorm, 2006).
Red Sonja: Goes East (Dynamite Entertainment, 2006).
Red Sonja: One More Day (Dynamite Entertainment, 2006).
Red Sonja: Monster Isle (Dynamite Entertainment, 2006).
Savage Red Sonja: Queen of the Frozen Wastes, nº 1-4 (Dynamite Entertainment, 2006).
Red Sonja/Claw (DC Comics/Dynamite Entertainment, 2006).
Savage Tales (Dynamite Entertainment, 2007).
Giant Size Red Sonja (Dynamite Entertainment, 2007).
Red Sonja: Vacant Shell (Dynamite Entertainment, 2007).
Copyright del texto © Guzmán Urrero Peña. Reservados todos los derechos.
Copyright de las imágenes © Dynamite Entertainment. Cortesía del Departamento de Prensa de Panini Cómics. Reservados todos los derechos.
Portada de Red Sonja nº 1 © Alex Ross, Dynamite Entertainment. Cortesía del Departamento de Prensa de Panini Cómics. Reservados todos los derechos.
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