
Michael Haneke ha construido un largometraje excelente y maduro, partiendo de una historia compleja, intensa, de indudable crueldad.
En un pequeño pueblo protestante del norte de Alemania, en vísperas del inicio de la Gran Guerra, se produce una serie de raros acontecimientos que propagan el temor entre la población.
En ese lugar aparentemente tranquilo, dominado por la educación férrea y el tradicionalismo, discurre la vida de un puñado de familias que trabajan en las tierras del barón, del que depende su subsistencia.
El sometimiento de los mayores genera la tragedia de sus hijos. Aquéllos pretenden educarles con rigidez, pero están fomentando una violencia contenida. Las relaciones humanas se construyen sobre el ejemplar puritanismo, la provocación constante, el mandato de un pensamiento religioso que defiende una moral poco eficiente.
Michael Haneke, con pulso magistral, entra de lleno en el compromiso formal; asume el riesgo de encerrar al espectador en la época, con un proyecto en blanco y negro rico en matices que busca al personaje para mostrarlo y destruirlo, para darle alas y arrinconarlo, para elevarlo y precipitarlo al vacío.
Un historia contundente, construida sobre las miradas, los silencios, el fondo oscuro de una cotidianeidad en constante entredicho.
(Copyright © Emilio C. García Fernández)
Sinopsis
Años 1913-1914. Extraños acontecimientos, que poco a poco toman carácter de castigo ritual, ocurren en un pequeño pueblo protestante del norte de Alemania. ¿Quién está detrás de todo esto?
Los niños y adolescentes del coro del colegio y de la iglesia y sus familias conforman una historia que reflexiona sobre los orígenes del nazismo en vísperas de la I Guerra Mundial.
Copyright de imágenes y sinopsis © 2009 X Filme Creative Pool, Wega Film, Les Films du Losange y Lucky Red. Cortesía de Golem. Reservados todos los derechos.










































































































