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Luna nueva, de Chris Weitz - CREPÚSCULO

Luna NuevaAl final, las historias de amor son las que llegan de verdad al público. El romanticismo desmedido y sin complejos es lo que convirtió a Crepúsculo en un gran éxito, y lo que imprime un atractivo aún mayor en su secuela, Luna Nueva.

Crepúsculo, la primera cinta inspirada en la saga Crepúsculo, creada por Stephenie Meyer, llegó a las salas en noviembre de 2008. Ahora se estrena su continuación, superior a aquella primera entrega.

Después de ver Luna Nueva, es difícil no establecer un paralelismo con uno de los grandes éxitos teen que aupó la generación de los cincuenta: Yo fui un hombre lobo adolescente (I Was a Teenage Werewolf, 1957), del hoy olvidado Gene Fowler Jr.

Al igual que en la cinta de Fowler, la licantropía y el vampirismo son, en Luna Nueva, metáforas que expresan distintos estratos de la fantasía juvenil. Sueños de pasión, deseo, furia y omnipotencia que en la película adquieren el tono de una saga épica, con esa intensidad sonrosada, pegadiza y luminosa que suelen tener las baladas pop y los viejos melodramas.

Ese triángulo entre una estudiante de instituto, un vampiro centenario y un tierno hombre lobo acaba resultando extremadamente agradable, incluso después de haber comprendido la inocencia de su planteamiento.

Es más: nos hallamos ante una historia de amor que Sandra Dee, la musa de la adolescencia en los cincuenta, hubiera aprobado con entusiasmo. Si eso no es buen cine de género, que baje Dios y lo vea.

Chris Weitz, el director, desarrolla este relato gótico con una claridad narrativa muy de agradecer. El empaque visual de la propuesta se beneficia de otro detalle notable: la excelente fotografía de Javier Aguirresarobe.

El trío protagonista asume con sinceridad esa relación entre los personajes de Bella Swan, Edward Cullen y Jacob Black. Su trabajo interpretativo es creíble, íntimo y depara emociones inesperadas, aun a pesar de los lugares comunes y los estereotipos que inevitablemente van surgiendo a lo largo del metraje.

Cine amable, entretenido y de sólida carpintería, Luna Nueva es una historia de revelaciones y sentimientos: un romance que, con sus giros y caídas, a los más curtidos nos hace recordar ese tipo de emociones que sólo son posibles a los dieciséis años.

(Copyright © Guzmán Urrero Peña)

Sinopsis

En La Saga Crepúsculo: Luna Nueva, segunda entrega de la serie de descomunal éxito de Stephenie Meyer, el romance entre mortal y vampiro alcanza nuevas cotas cuando Bella Swan (Kristen Stewart) tienta al destino en su intento de conocer mejor a su amado vampiro, Edward Cullen (Robert Pattinson).

A medida que se sume en los misterios del mundo sobrenatural del que ansía formar parte, descubre un par de antiguos secretos que la ponen más en peligro que nunca.

Nada más cumplir Bella 18 años, Edward decide abandonarla con intención de protegerla. Una desconsolada Bella se ve pasando su último año de instituto sola, medio dormida e insensible, hasta que descubre que puede visualizar la imagen de Edward siempre que corre peligro. Su deseo de estar con él a toda costa la lleva a asumir riesgos cada vez mayores, e incluso llega a aficionarse a correr temerariamente en moto a toda velocidad.

Con la ayuda de Jacob Black (Taylor Lautner), su amigo de la infancia y miembro de la misteriosa tribu quileute, Bella restaura una moto para sus aventuras.

El gélido corazón de Bella se va descongelando poco a poco gracias a su creciente relación con Jacob, que guarda su propio secreto sobrenatural.
Cuando Bella deambula sola hasta un prado, se encuentra cara a cara con un letal atacante.

Tan solo la intervención de una manada de lobos sobrenaturalmente grandes la salva de una espeluznante muerte y el encuentro deja terriblemente claro que Bella todavía corre grave peligro. En una carrera contra reloj, Bella descubre el antiguo secreto de la tribu quileute y el auténtico motivo por el cual Edward la dejó. También afronta la posibilidad de una reunión potencialmente mortal con su amado muy distinta de la que esperaba.

Cómo se hizo

El éxito del director Chris Weitz en la adaptación de libros para la gran pantalla, como Un niño grande y La brújula dorada, lo convertía en un evidente candidato para este proyecto, afirma Godfrey. “Chris tiene experiencia en la dirección de películas de fantasía con complejos efectos especiales, así como íntimos estudios de personajes, y trabaja bien con actores jóvenes. Pero es su aprecio por los libros y personajes de Stephenie Meyer lo que hacía de él el director perfecto para La Saga Crepúsculo: Luna Nueva”.

“Era vital para nosotros honrar debidamente la creación de Stephenie y a los fans que adoran la serie de Crepúsculo”, agrega Godfrey. “Lo que no queríamos hacer era coger sus libros y tratar de reinventarlos. Chris se enamoró de los libros y sabía cómo hacer que la historia cobrara vida, a la vez que se mantenía arraigada en la realidad. Eso era fundamental. Aunque se trata de criaturas fantásticas, la historia parece que se desarrolle en todo momento en nuestro mundo”.

Copyright de imágenes, sinopsis y Cómo se hizo © 2009 Summit Entertainment. Cortesía de Aurum. Reservados todos los derechos.


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