
Los productores de Microcosmos y Nómadas del Viento vuelven con otro espectáculo cinematográfico repleto de imágenes increíbles protagonizadas por la naturaleza. ¿Qué mejor manera de promover la conservación del planeta que mostrando las maravillas que podríamos perder?
Aunque la mayoría de sus imágenes son reales (hay algún que otro truco razonable y legítimo), Océanos no es un documental al uso. Es una reflexión, pero sobre todo es una experiencia sensorial en la que se transmiten todo tipo de sentimientos mediante el montaje, el sonido y la música.
El veterano actor galo Jacques Perrin (Los Chicos del Coro), co-director de la película, aparece fugazmente para comentar, generalmente en off, los prodigios de la mar o el daño que ejerce el hombre a la naturaleza. En realidad, las palabras (algo obvias) sobran, y por ello son escasas. ¿Qué puede decir un humano que suene más impresionante que el rugir de una tormenta marina?
La mayoría de las imágenes de Océanos son impresionantemente hermosas. Las partes terribles se limitan a unos pocos minutos, en los que la violencia y la desolación son rodadas con un conmovedor estilo que combina belleza y horror.
Al estar realizada con los medios y el tiempo suficientes, la fotografía y los planos de Océanos parecen imposibles. Tal es el caso de esa operística aparición de una titánica ballena azul al comienzo de la película, o el seguimiento a toda velocidad de una manada de delfines, grabados mediante unas cámaras de nuevo cuño, capaces de seguir a estos animales y de hacer que el espectador se sienta como un delfín más.
Aunque los “documentales de peces” sean para muchos un sinónimo de siesta, Océanos va más allá del simple reportaje marino.
No se trata tanto de detallar especies animales o de remedar las enseñanzas de Cousteau, sino de “meterse un viaje” de manera sana, en el que, aparte de sentir toda clase de emociones, el espectador se puede dar cuenta de lo único y sorprendente que es el planeta en el que le ha tocado vivir.
Sinopsis
Sumergiéndose a lo largo de todos los mares del planeta, Océanos explora la cara más desconocida de la Tierra. Desde las lagunas tropicales y los témpanos polares, hasta las vastas superficies del mar abierto, este monumental viaje acompaña a las majestuosas criaturas del mar de una forma nunca vista hasta ahora, muestra especies desconocidas, y revela de forma elocuente, didáctica y tremendamente emocionante las relaciones que se establecen entre la vida salvaje, los ecosistemas oceánicos, y los seres humanos.
Océanos es una monumental producción de ocho años de trabajo, de los que cuatro han sido de rodaje. Filmada por todo el planeta con las más innovadoras técnicas de grabación, utilizadas por primera vez en un documental, entre las que destaca la creación de una serie de cámaras especialmente adaptadas para la grabación oceánica introducidas en soportes hidrodinámicos de novedoso diseño preparados para seguir a la misma velocidad a rápidas especies marinas como delfines y atunes.
Con más de 50 millones de euros de presupuesto, Océanos no es sólo la producción documental más cara de la historia del cine, sino una fascinante obra que proporciona un nuevo enfoque del océano y sus criaturas, adentrándose en su inmensidad y que alcanza lugares donde el hombre nunca ha llegado anteriormente.
Copyright del texto © Vicente Díaz. Reservados todos los derechos.
Copyright de sinopsis e imágenes © Vértice Cine y Galatée Films. Reservados todos los derechos.









































































































