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"Salvando las distancias" ("Going the distance", Nanette Burstein, 2010)

Salvando las distancias, la película

Dos de los actores más simpáticos del panorama hollywoodiense, Drew Barrymore y Justin Long, protagonizan esta comedia romántica sobre las siempre frustrantes y complicadas relaciones a distancia. Llena de retazos de realidad y con gran química por parte de la pareja, el film se tambalea por toques de humor grosero algo forzados.

Quizá es cosa de la edad, o posiblemente sea que el recurso de los chistes escatológicos y los diálogos de explícito contenido sexual ya está algo agotado, pero este tipo de cosas a un servidor no le parecen tan graciosas como antes.

El caso es que todavía me resultan hilarantes las frases de Clerks (Kevin Smith, 1994) y los gags de Algo pasa con Mary (Bobby y Peter Farrelly, 1998), pero no termino de ver la genialidad humorística de las ¿irreverentes? comedias de Judd Apatow o de los momentos "gamberros" de Salvando las distancias.

Con la sobredosis de cochinadas en las comedias, generalmente sucede como en las películas de terror en las que meten con calzador explosiones auditivas para asustar al espectador, y es que dan la sensación de que los autores de la cinta están inseguros respecto a su trabajo y tienen que recurrir a golpes de efecto, en ocasiones innecesarios.

A Salvando las distancias no le hacen falta chistes escabrosos, ya que se trata de una tierna historia de amor pese a las circunstancias. Por otro lado, la película de Nanette Burstein retrata a la perfección la mecánica y problemas de las relaciones a distancia, además de la agobiante situación de laboral de los treintañeros.

Si Drew Barrymore y Justin Long son dos actores que caen bien, tanto por su simpatía como por su atractivo nada glamouroso, sus personajes también resultan agradables, algo que últimamente no suele pasar en las comedias románticas, infestadas de pijas caprichosas y bastardos manipuladores.

Los protagonistas de Salvando las distancias en ningún momento aprovechan la ausencia de su pareja para colocar cornamentas y se esfuerzan todo lo que pueden para no amargar la situación al otro con quejas o reproches, al menos hasta que la relación llega a su irremediable naufragio.

Pese a las concesiones obligadas dentro una comedia romántica, el film es bastante realista e incluye detalles llenos de encanto, como que la pareja se conozca a causa de la legendaria máquina recreativa Centipede, o la inclusión de un romántico montaje de escenas como los de los 80, amenizado con el clásico Just Like Heaven de The Cure.

Incluso se escuchan unas palabras despectivas hacia el cine de Michael Bay, que nunca está de más.

Pero puede que todos estos detalles que a uno le llegan al alma, a la mayor parte del público le parezcan nimios y aburridos, así que para "animar" la función se introducen gags sobre las duchas de bronceado –ya se hizo antes, y con más gracia, en un episodio de Friends– y otros chistes sobre "pilladas" sexuales o borracheras que parecen sacados de las falsas anécdotas de la popular web Fuck my life (en su versión española, ¡Asco de vida!).

En todo caso, este film viene a reafirmar una realidad poco publicitada en los medios, y es que Justin Long es uno de los mejores actores de su generación, un tipo que lo mismo sirve para el terror que para la acción o la comedia.

De hecho, su aparición resultaba lo único cómico de ¿Y si hacemos una porno? (Kevin Smith, 2008) y se las arreglaba para interpretar a un secundario cómico –joven e informático– en La Jungla 4.0 (Len Wiseman, 2007) sin resultar odioso.

Esperemos que su fama siga creciendo y desbanque del panteón de estrellas jóvenes a insulsos del calibre de Shia Labeouf o Robert Pattinson.

Sinopsis

La ironía y la franqueza sin rodeos de Erin cautivan al recién declarado soltero Garrett con unas cervezas, una conversación trivial de bar y un desayuno a la mañana siguiente de por medio.

La química existente entre ellos origina una aventura de verano en toda regla, pero ninguno de los dos cree que vaya a durar una vez que Erin vuelva a San Francisco y Garret se quede en Nueva York, donde trabaja.

Sin embargo, cuando seis semanas dándose revolcones por la ciudad se convierten sin querer en algo significativo, ninguno de los dos está seguro de querer que eso acabe.

Copyright del texto © Vicente Díaz. Reservados todos los derechos.

Copyright de imágenes y sinopsis © 2010 New Line Cinema y Offspring Enetrtainment. Cortesía de Warner Bros. Pictures International España. Reservados todos los derechos.


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