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"Shrek, felices para siempre", de Mike Mitchell

Shrek, felices para siempre

De gran acogida entre grandes y pequeños –que ahora no lo son tanto–, Shrek (2001) sigue siendo el mayor éxito de la productora Dreamworks. Sus dos secuelas supusieron una progresiva degradación de la calidad de la saga, pero ahora nos llega la cuarta (¿y última?) entrega: una cinta inesperadamente buena, dirigida por Mike Mitchell.

Las películas de animación de Dreamworks, pese a tener un éxito considerable (Madagascar, Kung Fu Panda), siempre han estado por debajo del arte y la originalidad de sus mayores competidoras, las películas de Pixar.

Shrek (2001), aun siendo su producto más original, tampoco llega a la altura de clásicos como Toy Story o Wall-E, perjudicada por unos diseños algo toscos y un guión que venía a ser una rabieta contra Disney.

El productor Jeffrey Katzenberg no había salido muy contento de su relación con el estudio del ratón, y aunque este desquite a través de la ficción proporcionaba momentos hilarantes a la película, en ocasiones era tan redundante como poco sutil.

Aun así, la primera entrega de Shrek fue una parodia divertida e inteligente de los cuentos clásicos, lo suficientemente macarra como para gustar a un amplio sector del público y, lo más importante, tenía una historia sólida y bien contada.

No se puede decir lo mismo de Shrek 2 (2004) y Shrek Tercero (2007) que, quizá por las prisas o puede que por pereza, descuidaron sus tramas, convertidas en un cúmulo de referencias al cine reciente, con el consiguiente reciclaje de chistes y un desesperado encadenado de gags.

Tras la tibia acogida de la última entrega, a casi todo el mundo le ha pillado por sorpresa el estreno de una cuarta película (en 3D, como manda la moda). Pero lo que más llama la atención es que Shrek, felices para siempre, corrige los errores de las últimas entregas, potenciando la historia y los personajes por encima del chiste.

No es que falte el humor en esta nueva película. De hecho, hay algún que otro gag excelente, como ese Hombre de Jengibre gladiador luchando contra galletitas de animales. Pero Shrek, felices para siempre desarrolla un argumento del tipo ¡Qué bello en vivir!, en el que su protagonista, harto de sus niños, de la maruja de su mujer, de sus amigos lerdos y de haber castrado su naturaleza de ogro para convertirse en una atracción para todos los públicos, realiza un pacto fáustico con uno de los mejores villanos de los cuentos de toda la vida, el mismísimo Rumpelstiltskin, viéndose arrastrado a una realidad paralela totalmente distópica.

Quizá algunos fans de la saga se verán disgustados ante el tono oscuro que domina gran parte de la película, pero bien es cierto que el tono poco amable y algo desesperado de la historia despierta el interés más que el muestrario de parodias hollywoodienses en el que se había convertido la serie.

Un ejército de brujas, una resistencia formada por ogros y una Fiona convertida en una suerte de valkiria céltica son algunas de las novedades de una película algo siniestra, pero con acertados toques de humor y un inevitable final feliz, que parece marcar definitivamente y con dignidad, el final de la epopeya del ogro verde con el que ha crecido toda una generación de chavales.

Fueron felices, comieron ojos y a otra cosa, mariposa.

Sinopsis

Tras desafiar a un malvado dragón, rescatar a una bella princesa y salvar el reino de sus suegros, ¿qué más puede hacer un ogro? Bueno, si se llama Shrek, puede acabar siendo un hogareño padre de familia de la noche a la mañana.

En vez de ahuyentar a los aldeanos como antes, un Shrek algo reticente acepta ahora autografiar horcas de recuerdo. ¿Qué fue del rugido del ogro? La nostalgia por los tiempos en los que se sentía un "ogro de verdad", hace caer a Shrek en la trampa de firmar un pacto con el persuasivo negociante Rumpelstiltskin.

De repente Shrek se encuentra en una versión alternativa y retorcida de "Muy muy lejano", donde los ogros son perseguidos, Rumpelstiltskin es el rey, y Shrek y Fiona nunca se han conocido.

Copyright del artículo © Vicente Díaz. Reservados todos los derechos.

Copyright de imágenes y sinopsis © 2010 DreamWorks Animation y Pacific Data Images. Cortesía de Paramount Pictures Spain. Reservados todos los derechos.


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