| Índice de Artículos |
|---|
| Surrogates (Los sustitutos) |
| Sinopsis |
| Cómo se hizo |
| Todas las páginas |
Sinopsis
En la película, el Dr. Lionel Canter es un multimillonario solitario y un genio del famoso MIT (Massachusetts Institute of Technology) cuyos asombrosos experimentos le han permitido crear una población de sustitutos. Confinado a una silla de ruedas, Canter empezó experimentado con prótesis cuando estaba en el MIT.
Su investigación le llevó a inventar una nueva tecnología que permitía descodificar los impulsos cerebrales y transferirlos como señales a seres humanos sintéticos. Estos "sustitutos" que funcionan por control remoto se distinguen de sus homólogos de carne y hueso sobre todo por su perfección física.
Cada sustituto está directamente vinculado a un ser humano, a unas calles o a unos cientos de kilómetros de distancia, que controla a sus replicantes neurológicamente. Sin una mente humana que envíe y reciba impulsos mientras están sentados en un dispositivo especial llamado "silla de estimulación", estos dobles robotizados están totalmente inertes.
Así es cómo nació el mundo de los sustitutos que aplauden millones y que desprecian otros. Ving Rhames encarna al Profeta, el líder de un grupo de ciudadanos descontentos que se oponen con pasión a la atrocidad de este estilo de vida tecnológico.
La gente vive sus vidas por control remoto desde la seguridad de sus casas a través de los robots sustitutos. Son representaciones mecánicas de ellos mismos pero más sexy y físicamente perfectos.
Es un mundo ideal donde el crimen, el dolor, el miedo y las consecuencias no existen. En esta utopía se produce el primer asesinato en años y el agente Greer del FBI (Bruce Willis) descubre una conspiración tras el fenómeno de los robots sustitutos. Se ve obligado a abandonar el suyo, arriesgando su vida para desvelar el misterio.









































































































