José Picó (1904-1991) fue uno de los dibujantes más populares de España, tanto en los años previos a la guerra civil como en los posteriores.
Sobre Picó ha caído cierto olvido, en buena medida porque la crítica especializada no se ha detenido demasiado a reflexionar sobre los creadores que ejercieron ese trabajo en el contexto de la dictadura.
Adorado por el público durante los años veinte por sus "chicas" para revistas galantes, como Muchas Gracias, Cosquillas y Varieté, Enrique Herreros y Miguel Mihura lo rescataron más tarde para las páginas de La Codorniz. Pese a que controló la sensualidad de sus creaciones, en La Codorniz siguió gozando de ese mismo prestigio.
Fernando Fernán Gómez recuerda a las "chicas Picó" en sus memorias, lo mismo que a las de Serny, como una ínsula en medio de la pacata sociedad del momento.
Pero Picó fue mucho más que ese dibujante de mujeres: pintor (su verdadera pasión), publicista, portadista de libros y uno de los nombres más solicitados durante los años cuarenta, cincuenta y sesenta por Prensa Española, editora del diario ABC y de la revista Blanco y Negro.
La exposición "Las chicas Picó", abierta en Madrid del 23 de julio al 10 de octubre, demuestra que pudo haber sido, a nada que se lo hubiera propuesto, un dibujante capital para que la ilustración infantil y juvenil recuperase el nervio de modernidad que perdió al final de la guerra.
La muestra se articula en siete secciones que pretenden abarcar todas las facetas de este original y polifacético artista.
Maestro de la ilustración
En la guía de la exposición, su comisario, Felipe Hernández Cava, destaca la importancia de este creador: "Quien fuera uno de nuestros dibujantes más populares, gracias sobre todo al erotismo y picardía de sus “chicas”, y un pintor de gran destreza técnica, merecía volver a la luz, y a eso responde esta iniciativa, para ser revisado al margen de los clichés que a él, y a otros como él, les ha adjudicado una crítica que veía el proyecto de construcción de la modernidad como una estrecha vía en la que a una tendencia experimental sucedía otra, y fuera de las cuales no parecía existir nada más".
Nacido en Madrid el 4 de diciembre de 1904 e hijo de un médico militar, Picó probó suerte en el humorismo gráfico y luego llenó de pin-ups las páginas de Muchas Gracias, Cosquillas y Varieté.
"Pero su fama –escribe Hernández Cava– se consolidó aún más cuando empezó a colaborar regularmente en Blanco y Negro y ABC, las importantes cabeceras de Prensa Española, donde el cosmopolitismo y la modernidad de los que había dado sobradas muestras se desplegaron aún con mayor energía".
"Hasta finales de los años sesenta –añade–, ABC y Blanco y Negro, que reapareció en 1957, fueron los dos medios que acogieron la mayoría de los dibujos de Picó. Convertidas en las mejores abanderadas de la ilustración española de posguerra, ambas cabeceras de Prensa Española permitieron a muchos pintores y dibujantes seguir manteniendo un diálogo entre sus propuestas gráficas y un público lector que agradecía aquella generosa iluminación de cuentos, artículos y poemas. A Picó se le reclamó preferentemente para transmitir, mediante un costumbrismo apegado al momento o evocador de otras épocas, el mundo íntimo de las mujeres y, ocasionalmente, también como humorista. Él, como muchos de sus compañeros, utilizó aquellos espacios para desarrollar unas inquietudes más plásticas que las del período anterior, en que casi todo lo había confiado a la expresividad de la línea".
"Obsesionado siempre con la necesidad de que le rodeara la belleza, Picó, que fue un auténtico dandy en su manera de vestir, decoraba continuamente su estudio, famoso por su singularidad, y, llevado de esa misma pulsión, todo lo que quedaba a su alcance, ya fuera un mantel, una sopera, una bandeja, un biombo o hasta la ropa de sus sobrinos".
También demostró un talento excepcional en el campo de la ilustración de libros para niños. "El desenlace de la guerra civil –continúa Hernández Cava– supuso un auténtico revés para la ilustración española, que había vivido uno de sus mejores momentos durante los años republicanos, y muy en especial para su variante infantil. Con algunos de los mejores creadores para niños en el exilio, o medio silenciados o constreñidos por una concepción de lo visual para los mismos excesivamente conservadora, Picó, que se dedicó a ella en menos ocasiones de lo que algunos hubiéramos deseado, contribuyó a que no se perdiera algo de aquel espíritu cercenado".
No obstante, su verdadero afán fue el de ser pintor. Un pintor a contracorriente, pues, como señala Hernández Cava: "Siempre mostró una gran desconfianza hacia las vanguardias, pese a reconocer la genialidad de artistas como Picasso o Miró, en buena medida porque veía en ellas cierto peligro de deshumanización del arte. El crítico Manuel Sánchez Camargo, inventor del término “Escuela de Madrid”, lo incluyó bajo esa etiqueta artificiosa, que sólo perseguía publicitar un movimiento estético autárquico, junto a Francisco Arias, José Caballero, Álvaro Delgado, Juan Guillermo, Enrique Herreros, Francisco Lorente, Juan Antonio Morales, Agustín Redondela y Eduardo Vicente".
El propio analista recoge las palabras que Camilo José Cela dedicó al artista en 1962: “José Picó, que cometió la torpeza de ser un dibujante demasiado bueno y que nos acostumbró a una personalidad tan suave como acusada y firme, se nos acaba de desmelenar como un recio y vigoroso pintor, lleno de nervio, de potencia, de insospechados perfiles”.
Desde 1969 su segundo hogar fue Miami. Falleció el 10 de abril de 1991.
Notas sobre la exposición
Del 23 de julio al 10 de octubre de 2010
Comisariado: Felipe Hernández Cava
Museo de la Ciudad
Dirección: Príncipe de Vergara, 140, Madrid
Teléfono: (+34) 91 588 65 99
Metro: Cruz del Rayo (L9)
Autobús: 1, 9, 29, 52, 73
Horario: de martes a viernes, de 10:00 a 14:00 h y de 16:00 a 19:00 h; sábados y domingos, de 10:00 a 14:00 h; lunes y festivos, cerrado.
Precio: Entrada gratuita.
Copyright de los textos © Museo de la Ciudad, Ayuntamiento de Madrid, Felipe Hernández Cava, 2010. Reservados todos los derechos.
































































































