Una exposición, Patrick Demarchelier, imágenes y moda en el Petit Palais, celebró en ese museo parisino el talento y la intuición de uno de los fotógrafos más influyentes de nuestro tiempo.
El toque Demarchelier. He ahí la clave de este artista inimitable, capaz de combinar la sensualidad típica de Vogue o del calendario Pirelli con el juego de referencias y metáforas que hizo disfrutar a los surrealistas.
¿Un fotógrafo de moda experto en arte? Algo de eso hay, y esta fue la razón por la que esa muestra del Petit Palais –o dicho de otro modo, el Musée des Beaux Arts de la Ville de Paris– sorprendió tanto a quienes la visitaron entre el 27 de septiembre de 2008 y el 4 de enero de 2009.
A través de un muestrario fotográfico muy significativo, pudimos comprobar hasta qué punto Patrick Demarchelier ha ido variando su discurso y su estética con el paso del tiempo.
«Un fotógrafo –nos dice él mismo– es alguien frágil. Debemos renovarnos constantemente. Para mí, cada proyecto es un nuevo reto, y todo lo que hice antes queda olvidado».
Para ligar al maestro con sus referencias, la muestra combinaba las imágenes de Demarchelier con los cuadros de la colección permanente del museo. De ese modo, fotografía, arte y moda se enriquecían mutuamente, como si la belleza del conjunto no necesitase mayor explicación. Y es que, cuando el impacto visual es de semejante magnitud, las palabras sobran.

En todo caso, hace ya tiempo que los gestores de Le Petit Palais insisten en que la alta costura es una de las bellas artes. De ahí que organicen desfiles de moda con la misma entrega que les lleva a diseñar una muestra de escultura neoclásica.
La sensibilidad de Patrick Demarchelier es idónea para este tipo de experiencias. Sus retratos, realzados por la presencia de vasijas griegas, grabados de Rembrandt y pinturas de Gustave Courbet, ingresaron, mientras la exposición permaneció abierta, en la categoría artística que les corresponde.
Espontáneo, optimista y sagaz, Demarchelier ha sabido retratar a celebridades como Robert de Niro, Tom Cruise, Paul Newman, Nicole Kidman, Julia Roberts, Elton John, Lenny Kravitz, Gianni Versace, Warren Beatty, Madonna, Quincy Jones, Oprah Winfrey, John Galliano, Jean Paul Gaultier, Marc Jacobs, Karl Lagerfeld y Ralph Lauren.
En 1989, Diana de Gales le invitó a retratarla. La experiencia fue tan grata para ambos que el parisino se convirtió en fotógrafo oficial de la princesa.
Nacido en 1943, en el seno de una familia modesta, se aficionó a la fotografía de forma autodidacta, gracias a una cámara «Kodak» que le obsequió su padrastro.
Se dedicó a la fotografía de moda como freelance, y más adelante fue contratado por Elle, Marie-Claire y 20 ans Magazine.
Desde 1975, se instaló en Nueva York, ciudad en la que trabajó para Glamour y Mademoiselle. Pero su edad dorada se debe a dos cabeceras de la compañía Hearst, Vogue y Harper’s Bazaar.
Demarchelier ha realizado fotografías publicitarias para firmas como Dior, Louis Vuitton, Céline, Tag Heuer, Chanel, Yves Saint Laurent, Lacoste, Lancôme, Guerlain, Calvin Klein, Ralph Lauren, Versace, Giorgio Armani, Gianfranco Ferre, Anne Klein, Valentino, Prada, Gucci, Dolce & Gabbana, Salvatore Ferragamo, Donna Karan y Michael Kors.
Es el autor de los pósters de James Bond : Die another day, Sex and the City y Bugsy, entre otras películas. Asimismo, ha diseñado la imagen de diversos CDs de Britney Spears, Elton John, Janet Jackson y Quincy Jones.
Copyright de las imágenes © Patrick Demarchelier. Cortesía del Departamento de Prensa de Le Petit Palais, Musée des Beaux Arts de la Ville de Paris. Reservados todos los derechos.
































































































