
Ayer, lunes, visitaron Madrid para promocionar el estreno de La Saga Crepúsculo: Eclipse su director, David Slade, y los actores Ashley Green (Alice Cullen) y Xavier Samuel (Riley). La rueda de prensa tuvo lugar en el Hotel Castellana Intercontinental y la premiere de la película se celebró en los Cines Kinépolis.
Con nuevas dosis de la acción, el amor, la amistad, los celos y la pasión que convirtieron Crepúsculo y La Saga Crepúsculo: Luna Nueva en grandes éxitos de taquilla a nivel mundial, La Saga Crepúsculo: Eclipse es la continuación, cargada de romance y venganza, de esta historia de vampiros de popularidad internacional. A partir de la serie de bestsellers de Stephenie Meyer, las novelas y las películas se han convertido en un fenómeno cultural en toda regla con una comunidad de fans entregados que espera ansiosa cada nueva entrega.
La Saga Crepúsculo: Eclipse está dirigida por David Slade (30 días de oscuridad, Hard Candy) a partir de un guión de Melissa Rosenberg, basado en la novela Eclipse, de Stephenie Meyer. Kristen Stewart, Robert Pattinson y Taylor Lautner protagonizan la cinta.
“Lo que me atrajo de este proyecto –comenta riendo Slade– fue que era una gran historia y un tremendo desafío para mí como realizador. No me gusta hacer lo mismo una y otra vez, porque aprendo a base de enfrentarme a retos. En cierto aspecto, éste era el mayor desafío que había, hacer una película de este calibre, en esta cantidad de tiempo y meterme básicamente en otro género. Sí, he hecho una película de vampiros, pero Eclipse es algo muy distinto. Se trata de una historia romántica, que alterna entre sentimientos más oscuros y abyectos y escenas puramente románticas. Hacer escenas muy emotivas suponía un enorme reto, además de ser divertido y una manera de madurar como director. Pero, lo que es más importante, siempre busco buenas historias y, ahora, tras haber leído todos los libros, Eclipse es mi historia favorita. Así que creo que tenemos la suerte de contar con la mejor historia y a los directores nos gustan las buenas historias, porque así sabemos que la mayor parte de nuestro trabajo ya está hecho”.
“Eclipse –añade Slade– es una de las historias más amplias. Creo que Luna Nueva era muy sofisticada en su desarrollo de las relaciones entre los tres personajes. Pero lo que yo quería hacer con Eclipse, porque tenía historias de escala muy superior, era adoptar un enfoque más cinematográfico para la película. Eclipse rebosa historia y está llena de momentos épicos. Es un libro muy grueso. Así que creía que esta película en concreto tenía que tener un tono muy cinematográfico”.
“Si tengo intención de rodar de cierta manera –continúa– es importante, siempre que sea posible, incluirlo en el guión. Yo enseñaba mis storyboards a Melissa Rosenberg y ella incorporaba dichos storyboards al texto escrito. A veces hablábamos sobre los personajes y detalles concretos sobre ideas y antecedentes. Melissa posee una tremenda comprensión de la historia y los personajes, y es muy inteligente y rápida, captaba las ideas realmente rápido cuando yo intentaba describir algo estéticamente. Luego hablábamos por teléfono con Stephenie Meyer, le comentábamos nuestras ideas y ella siempre tenía algo interesante que aportar. Melissa fue una excelente compañera para desarrollar ideas que nos permitieran contar esta épica historia. Cuando recibíamos la aprobación de Stephenie, nos sentíamos como si hubiera dicho la última palabra sobre el tema, ya que éste es su universo”.
Alice Cullen, cuyo don mueve partes clave de la historia en La Saga Crepúsculo: Luna Nueva, se siente bastante coartada en este capítulo de la historia. “Alice se siente muy frustrada en Eclipse –desvela Ashley Greene–. A medida que los hombres lobo van entrando cada vez más en escena, su capacidad de ver el futuro se ve obstaculizada siempre que están cerca. Además, Victoria se ha espabilado y está aprovechándose de las lagunas de mis visiones. Sabemos que Bella está en peligro, pero no logramos adivinar si es por parte de Victoria o de los Vulturis o de algún nuevo ejército de vampiros neófitos. Así que Alice y el resto de la familia Cullen se pasan buena parte de la película intentando averiguar quién diablos va a por Bella”.
El actor australiano Xavier Samuel debuta en el cine norteamericano con su papel de Riley. “Riley –comenta Slade– es un personaje al que no se le dedican muchas páginas en el libro pero, desde un punto de vista cinematográfico, es alguien a quien necesitábamos dar algo más de cuerpo”.
Su principal tarea es ser el cabecilla de los irresponsables vampiros neófitos. Samuel agrega: “Es difícil, porque son tan imprevisibles, están tan sedientos y tan distraídos, que cuesta mantenerlos controlados. Así que Riley tiene ciertamente trabajo de sobra en ese aspecto”.
“Es complicado –reconoce el actor–, porque no quieres recurrir a los clichés y estereotipos en lo referente a cómo interpretar a un vampiro. Creo que el truco está en tratar de conservar una cierta humanidad. Es muy divertido. Aquí estoy sacando a gente a la fuerza de coches ardiendo y lanzándolos contra las paredes, así que me lo estoy pasando bien. Todo el mundo te odia cuando eres el villano, pero no, yo lo estoy disfrutando”.
Slade, por su parte, añade: “Stephenie Meyer tiene pensada la historia pasada de casi todos los personajes, tiene controlado todo ese universo en su cabeza. Así que parte del trabajo era colaborar con Melissa y hacer montones de preguntas a Stephenie, en cuanto a cómo dar forma a la evolución de este personaje, a quien teníamos que ver convertirse en vampiro, alzarse para controlar todo un ejército y ser engañado y manipulado”.
Lo cierto es que Xavier Samuel no siempre fue un fan: “La verdad es que era uno de los no iniciados –recuerda–. No sabía gran cosa del tema, pero tenía muchas amigas que habían perdido la cabeza por Crepúsculo. Una hasta se desmayó cuando se enteró de que yo iba a interpretar a Riley. Así que fui, compré los libros y me puse como loco a leerlos. Crean verdadera adicción. Así que ahora estoy muy versado sobre el universo de Crepúsculo”.
Todos los participantes en el rodaje sentían una gran responsabilidad para con los fans a la hora de hacer La Saga Crepúsculo: Eclipse. “El universo de Crepúsculo es único y original –asegura Slade–. La verdad es que no se me ocurre nada parecido. El fenómeno ha alcanzado dimensiones gigantescas y francamente no es lo que uno esperaría, no puede compararse con nada. Llegué a esta película sin entenderlo realmente. Hasta cierto punto, todavía no había estallado del todo. No creo que nadie pudiera estar verdaderamente preparado para ello como cineasta. Cuando estaba en negociaciones para dirigir Eclipse, y Luna Nueva aún no se había estrenado, sabíamos que era algo enorme. Pero, cuando se estrenó Luna Nueva, estalló de una forma que no podría haber imaginado”.
“He tenido todo tipo de experiencias con los fans –comenta entre risas–, desde absolutamente aterradoras a realmente gratificantes. Conocer a los fans ha sido muy, muy agradable, salvo por la vez que sentí verdadero miedo... y fue culpa mía porque no sabía que no debía correr”.
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