
Para interpretar a Mikael Blomkvist, el protagonista de Los hombres que no amaban a las mujeres, el realizador David Fincher escogió a Daniel Craig, el actor británico cuyo equilibrio entre profundidad y atractivo le han valido el papel de James Bond en Casino Royale y Quantum of Solace. Ahora Craig visita España para promocionar la cinta de Fincher.
Al igual que lo fue el autor Stieg Larsson antes de su muerte, el personaje de Mikael Blomkvist es un periodista de investigación dedicado a destapar la corrupción en el sistema financiero y en el gobierno.
Como copropietario de la exclusiva revista Millennium, no es ni mucho menos un activista, sin embargo es conocido por llegar demasiado lejos – hasta el punto de meterse en aprietos legales, e incluso correr peligro mortal, en sus despiadadas investigaciones sobre los ricos y poderosos.
Como mucha gente, Craig había leído Los hombres que no amaban a las mujeres al poco de publicarse, en medio del furor inicial. “Alguien me regaló un ejemplar estando de vacaciones y lo leí en dos días”, recuerda el actor. “Es uno de esos libros que no puedes parar de leer. Sientes la inmediatez de saber que sucederán cosas malas y creo que, en parte, por eso son tan amenos para tantas personas.”
A pesar de ello, se sintió inexorablemente atraído a Lisbeth Salander. “Lo que me llamó la atención de ella es que a pesar de ser víctima de violencia sexual, psicológicamente jamás se convierte en una víctima”, observa Craig. “Su fortaleza y la forma en la que recibe un golpe, se levanta y sigue, es algo que realmente engancha a la gente.”
La novela se mantuvo en su conciencia, pero fue gracias al equipo creativo que se formó para llevarla a la gran pantalla, por lo que Craig decidió aceptar el papel de Blomkvist.

“De por sí era una buena historia, pero la combinación de David Fincher como director y el guión de Steven Zaillian, me resultó tremendamente irresistible”, asegura el actor. “Confiaba en el material, y confiaba en sus ideas visuales.”
Desde el principio también sintió afinidad por Blomkvist. “Me gusta su actitud, me gustan sus políticas, me gusta y me resulta interesante su confusión”, comenta Craig. “Está luchando en una guerra justa, intentando destapar la corrupción y ser un periodista influyente, si es que eso sigue siendo posible.”
Desde el primer momento Craig decidió no adoptar un acento extremo para el personaje y mantener la forma de hablar de Blomkvist en un registro más natural, que resulta más apropiado para la cultura cosmopolita de Estocolmo. “Busqué algo muy sencillo”, explica. “David y yo lo hablamos y ninguno de los dos queríamos que el acento estorbara al personaje. En realidad, muchos suecos hablan inglés maravillosamente bien, con y sin acento. Sentí que ese debería de ser el camino a seguir. Blomkvist es un hombre que ha viajado, que conoce el mundo, ha sido oyente de la BBC desde los seis años, y creo que esa es la persona que él es.”
Tras haberlo deseado durante tanto tiempo, a pesar de todos los retos, el trabajar con Fincher resultó ser una experiencia muy estimulante para Craig.
“David es conocido por hacer muchas tomas, y así lo hicimos, pero no me importó en absoluto”, explica Craig. “Por mí podemos estar repitiendo tomas todo el día si al final sale algo bueno, siempre que creemos algo en cada una de ellas. Además, David es muy específico y –¿cómo decirlo de la forma más correcta?– particular. Pero una vez que ves la forma en la que él construye, ladrillo a ladrillo, cada escena, resulta ser un proceso en el que es muy fácil relajarse. Te entregas completamente, sabiendo que su mirada abarca todos los detalles importantes.”
Craig apunta que estaba en la mejor forma física de su vida cuando le dieron el papel, lo cual no encajaba del todo con la de un periodista que pasa la mayor parte de su tiempo sentado en una mesa, o entrevistando a sus fuentes.
“David me dijo que engordara y, a pesar de que fue una lucha, lo conseguí” dice entre risas.
Los retos físicos se presentaron especialmente en las escenas culminantes del filme, pero apunta Craig que incluso en ellas, su concentración se dirigía hacia su interior. “Aquellas escenas finales presentan un alto grado de emoción para Blomkvist”, nos dice.
Copyright de las imágenes © Goyo Conde. Cortesía de Sony Pictures Releasing de España. Reservados todos los derechos.

















































































