Cine y Letras

Berthe Morisot  Berthe Morisot. La pintora impresionista
  15 de noviembre de 2011 - 12 de febrero de 2012
  Museo Thyssen-Bornemisza gif
  • PORTADA
  • CRÍTICAS DE CINE
  • ENTREVISTAS
  • CINE CLÁSICO
  • LIBROS
  • OPINIÓN
  • TEATRO
  • DISEÑO
  • CÓMIC
  • TELEVISIÓN
  • EXPOSICIONES

Denzel Washington presenta "Asalto al tren Pelham 123"

DenzelWashington1

Cuando Denzel Washington se sitúa ante nosotros, la rutina de las cámaras y los micrófonos toma un cariz completamente distinto.

Mientras aguanta la luz intermitente de los flashes, Washington parece mirar hacia el futuro. De pie, con una seriedad interrumpida por breves sonrisas, el actor deja claro por qué la gente le quiere tal y como es. Apacible y tranquilo, sabe que su presencia basta para convertir su nueva película, Asalto al tren Pelham 123, en un nuevo éxito de taquilla.

Inspirado en el best seller de John Godey, Asalto al tren Pelham 123 tiene un ilustre precedente: la película que, a partir del mismo argumento, rodaron en 1974 Walter Matthau y Robert Shaw. En esta ocasión, aquella mítica pareja es sustituida por otro ilustre dúo: Denzel Washington y John Travolta.

Washington da vida a Walter Garber, un controlador del metro de Nueva York que, de súbito, se ve involucrado en el secuestro de uno de los trenes a su cargo. Convertido en negociador, Garber tiene que vérselas con el criminal que ha ideado el golpe, Ryder, encarnado por Travolta.

La idea de filmar en los túneles parece fascinar al actor. “Crecí en Nueva York –dice Washington– y cada día cogía la línea 2 desde la calle 241 y White Plains Road. Cuando era niño, me metía entre los vagones, entre las estaciones, y espiaba bajo los trenes, aunque nunca fui demasiado lejos. Fue interesante volver al metro treinta años después”.

DenzelWashington2

El contacto entre Garber y Ryder es telefónico, y sólo en las últimas secuencias llegan a enfrentarse. “Durante las primeras seis semanas, ni siquiera vi a John –añade el actor–. Los dos estábamos rodando, pero yo estaba en una habitación y él en otra. Tuvimos una escena muy interesante en la que humilla a Garber; descubre muchas cosas de él y viceversa. Desarrollamos una relación absolutamente retorcida, dada la situación. La clave está en juntar a estos dos personajes que se encuentran en extremos opuestos”.

Los espectadores de Asalto al tren Pelham 123 descubrirán que Washington actúa en un registro diferente al que suele frecuentar. “Garber no es un policía, es un funcionario del estado –explica–. Cuando se enfrenta a las demandas de Ryder, él contesta, ‘¿Con quién quieres negociar? Esto no es lo que hago’. Walter Garber no es un súperhéroe. Tiene miedo”.

Durante el rodaje, el equipo se trasladó a los túneles, con el propósito de dar autenticidad a la película. “No te das cuenta de lo grande que son los trenes desde las plataformas –explica Washington–. Pero cuando estás en los raíles, esas máquinas son monstruos que se mueven entre 65 y 80 kilómetros por hora. El aire que mueven es tanto que puede succionarte. Tienes que asirte a algo”.

Esta es la cuarta película en la que el actor rueda a las órdenes de Tony Scott. Juntos ya habían filmado Déjà Vu, El fuego de la venganza (Man on Fire) y Marea roja (Crimson Tide). “Tony es el mejor. Tiene un gran corazón –dice–. Trabaja más duro que nadie, así que siempre que me llama voy corriendo”.

Otro viejo conocido del actor que participa en esta cinta es Todd Black, que produjo dos películas protagonizadas por Washington, Antwone Fisher y The Great Debaters. “Todd Black sabe lo que hace –dice–. Es un consumado profesional de la producción, uno de los más grandes de Hollywood”.

Denzel Washington en el Hotel Villa Magna, Madrid © Fotografía de Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos.

Añade tu comentario


Código de seguridad
Refescar

Diseño e ilustración

Lo último

org_prado org_thyssen org_Filmoteca org_bne org_auditorio org_CDN
 

Cultura en Positivo

Contenidos originales

Book Review

El Ministerio de Cultura identifica a Cine y Letras como una revista que ofrece contenidos respetuosos con los derechos de propiedad intelectual, y por ello nos distingue con el sello "Cultura en positivo". LEER MÁS...