
La directora Catherine Hardwicke y los actores Kirsten Stewart y Cam Gigandet visitan España.
Su gira internacional prepara el estreno de Crepúsculo (Twilight), la esperada adaptación de la novela de Stephenie Meyer. Imagino que este viaje les ha permitido comprobar que hay fans de la saga de Meyer por todas partes: en las terminales de los aeropuertos, en los hoteles e incluso en los salones donde se organizan los encuentros con la prensa. De una de estas reuniones vengo a hablarles hoy. Un encuentro durante el que Stewart, Gigandet y Hardwicke nos han demostrado que Crepúsculo aporta a sus vidas algo muy importante: notoriedad.
La saga Crepúsculo está de moda. Sólo en España, de la primera entrega ya se han vendido 750.000 ejemplares, lo cual es una cifra más que impresionante en el mundo editorial.
Todo esto, y algunas otras cosas de las que luego hablaremos, convierten a Stephenie Meyer en una mujer deseada en Hollywood.
La gigantesca maquinaria publicitaria de la Fábrica de Sueños se puso en marcha incluso antes de que se hubiera elegido a la realizadora encargada de llevar Crepúsculo al cine: Catherine Hardwicke.
Mientras posa ante nuestras cámaras, compruebo que Hardwicke supera su timidez con gestos decididos. Fija la mirada, domina los movimientos de sus brazos y regala optimismo con una sonrisa abierta y contagiosa. Tiene un aire de profesora de universidad, juvenil al tiempo que experimentada. En todo caso, se la ve capaz de ejercer su autoridad durante un rodaje.
Ella misma ha firmado el guión de Crepúsculo junto a Melissa Rosenberg, una escritora televisiva sumamente eficaz, que ha participado en series como Dexter, Ally McBeal y The O.C., la producción que hizo famoso a otro de nuestros anfitriones, Cam Gigandet.
Cosas del destino: Hardwicke aterrizó en este proyecto con el entusiasmo previo de haber leído las novelas de la saga Crepúsculo.
“Adoro el libro original –dice–. Me fascinó este romance obsesivo, y ese es el sentimiento que he querido transmitir en la película. Mi deseo era tomar todos los elementos atractivos de Crepúsculo, y darles visualidad y dimensión física”.
Aunque no figura en la vanguardia de Hollywood, Catherine Hardwicke es una directora muy capaz, en cuya filmografía encontramos películas de indudable atractivo. Así, tanto Los amos de Dogtown (Lords of Dogtown, 2005) como Natividad (The Nativity Story, 2006) demuestran que se trata de una realizadora con oficio, capaz de moverse favorablemente en los géneros más diversos.
En este caso, Hardwicke, consciente de que Crepúsculo puede suponer su definitivo ascenso en la industria, ha querido contar con el beneplácito de Stephenie Meyer. “Queríamos que Stephenie estuviera satisfecha con nuestra labor –dice–. Por eso tratamos de pasar el mayor tiempo con ella. También quisimos que visitara el lugar de rodaje, a pesar de que ella estaba muy ocupada, porque se encontraba viajando y escribiendo otros dos libros”.
La intérprete de Isabella “Bella” Swan, el personaje principal, es la actriz Kristen Stewart, toda una demostración de fotogenia que hoy se luce frente a nuestras cámaras.
La imagino muy capaz de reflejar inseguridades en su interpretación, pero su aire de hoy es justamente el contrario: el de una joven cuya claridad de ideas funcionaría bajo las peores condiciones.
Tiene a su favor que la hemos visto crecer en la pantalla. Fue Sarah, la hija de Jodie Foster en La habitación del pánico (Panic Room, 2002), dio vida a Lisa en Zathura: una aventura espacial (Zathura A Space Adventure, 2005) y muchos la recordarán en su papel de Sophie en Jumper (2006).
No hay razón alguna para negar que Crepúsculo la convertirá en estrella. Quizá por eso mismo, este encuentro con los reporteros funciona como un acto de afirmación. Y es que los flashes sólo iluminan a quienes tienen algo que demostrar en el mundo del espectáculo.
Su romance con el vampiro Edward Cullen le ha abierto las puertas de nuevos proyectos, y ella agradece este porvenir. “En un principio –dice–, sentí que se me venía encima una gran responsabilidad, y por un tiempo me intimidó, pero ahora que el proyecto está acabado, tengo tiempo para distanciarme de él y tomarme un respiro. Estoy orgullosa del resultado”.
Cam Gigandet ha tenido suerte, y además ha sabido aprovecharla. Como actor, el papel de James –hablamos del gran villano de la novela Crepúsculo– es uno de los que tiene mayores posibilidades de lucimiento.
La sesión fotográfica demuestra que Cam, al contrario que el sanguinario James, tiene un sentido del humor y unas dotes de seducción a prueba de jet lag.
Le ha llegado la hora de los aplausos, unos aplausos fervientes. En la cara de los fans que le saludan o piden autógrafos se pintan sonrisas, y eso a Cam Gigandet debe saberle a gloria. Cualquier aspirante a la fama sabe que ése es el signo que marca el buen camino.
Claro que ya era conocido: se ganó a pulso la fama dando vida a Kevin Volchok en la teleserie The O.C., e interviniendo en otros teledramas como Jack & Bobby o The Young and the Restless. Pero el cine, y en concreto Crepúsculo, van a convertir a Cam Gigandet en una de las jóvenes promesas de 2009.
No es el galán de la película, pero él sabe aprovechar las cualidades de su maligno personaje. “En realidad –dice–, tengo que poner a los otros en su lugar. En una película como ésta, debes tener a un mal tipo para que el héroe sea mejor”.
Gigandet respeta a sus compañeros –en las entrevistas, elogia sin reservas a Kristen Stewart– y no parece intimidado con el tamaño de sus nuevos proyectos. Sin ir más lejos, el próximo año estrenará Pandorum (2009), de Christian Alvart, un thriller de ciencia ficción que coprotagoniza junto a Dennis Quaid.
A la sesión de hoy, dedicada a la prensa, le seguirá otra jornada no menos importante en la agenda de Catherine Hardwicke, Kirsten Stewart y Cam Gigandet. Organizado por Aurum Producciones –distribuidora de la cinta–, tendrá lugar un encuentro con los actores en el Cine Callao, de Madrid.
Una vez más, un enjambre de fotógrafos rodeará a los protagonistas del evento, mientras éstos firman autógrafos, reciben abrazos y atienden al bullicio de fans y curiosos.
Entre las actividades previstas, figuran una proyección exclusiva del trailer definitivo de Crepúsculo, un coloquio con los actores y la directora, y una intervención sorpresa del actor Robert Pattinson, que no ha podido sumarse a este viaje a España.
Kirsten Stewart, Cam Gigandet y Catherine Hardwicke en el Hotel ME Madrid Reina Victoria © Fotografía de Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos.









































































































