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Francis Bacon en el Museo del Prado

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Francis Bacon en el Museo del Prado
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El Museo Nacional del Prado inaugura una importantísima retrospectiva sobre Francis Bacon (1909-1992).

La muestra, organizada por la Tate Britain y el Metropolitan Museum of Art, con la colaboración del Prado, permanecerá abierta desde el 3 de febrero hasta el 19 de abril de 2009. Con esta exposición, el Museo del Prado conmemora el primer nacimiento de Bacon. Sus visitantes podrán admirar cuadros esenciales en la carrera de este pintor británico de ascendencia irlandesa, a quien los estudiosos consideran uno de los creadores más influyentes y singulares de todo el siglo XX.

Tres ciudades acogen la obra de Bacon: Londres, Madrid y Nueva York. La razón es fácil de entender. Se trata de tres lugares de particular relevancia en la biografía del pintor.

El caso de Madrid es sobradamente conocido. Bacon estudió con detalle la obra de dos maestros españoles, Goya y Velázquez, cuyas principales creaciones se conservan en el Prado. Como visitante habitual de dicha pinacoteca, el pintor inglés tuvo una vinculación sentimental con el museo que tampoco debemos dejar de lado.

Hay otro motivo que vincula a la capital española con Bacon, y es que allí murió el 28 de abril de 1992.

Por esta razón, el Ejecutivo de la Comunidad de Madrid y el Museo Nacional del Prado firmaron un convenio de colaboración. Gracias a este acuerdo, la exposición temporal de Francis Bacon en el Prado contará con un gasto de 600.000 euros, aprobados en el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid.

Los cuadros que podrán admirarse en la capital española ya fueron exhibidos en las Linbury Galleries de la Tate Britain, entre el 11 de septiembre de 2008 y el 4 de enero de 2009.

Aquella fue la primera retrospectiva del artista en el Reino Unido desde 1985, y permitió que el público británico valorase las creaciones de Bacon a la luz de nuevas investigaciones llevadas a término en su estudio particular.

Alrededor de sesenta cuadros de Francis Bacon llegaron a las galerías de Tate Britain, y permitieron a los comisarios de la exposición, Matthew Gale y Chris Stephens, organizar la muestra sin dejar de lado ninguno de los distintos periodos creativos del pintor.

Semejante repertorio también fue sumamente útil para comprobar las fuentes de las que Bacon se valió en sus creaciones, así como los métodos y estilos que frecuentó a lo largo de su trayectoria.

La filosofía del pintor, compendiada en Tate Britain y ahora en el Prado, abarca temas de enorme profundidad: la psicología del tiempo, la animalidad del ser humano, el simbolismo sexual del cuerpo, la violencia, el horror y las pasiones más viscerales, y por supuesto, los fantasmas que nacen de la soledad.

Francis Bacon, dublinés de nacimiento (allí nació en 1909), era hijo de padres ingleses. Sus primeros trabajos tuvieron relación con el diseño de interiores. Aunque comenzó a pintar en 1928, carecemos de referencias acerca de esa primera etapa, pues destruyó la mayoría de los cuadros que realizó durante ese periodo.

A partir de 1945, se ganó una sólida reputación. Fue el representante de Inglaterra en la Bienal de Venecia (1954) y disfrutó de retrospectivas en la Tate Gallery (1962 y 1985), el Grand Palais de París (1971) y el Museo de Arte Moderno de Nueva York (1989).

La muestra que nos ocupa permanecerá en el Museo Nacional del Prado hasta el 19 de abril de 2009, y luego llegará al Metropolitan Museum of Art, de Nueva York, donde será admirada desde el 18 de mayo hasta el 16 de agosto de 2009.

En opinión de Bacon, el ser humano que habita en un mundo sin Dios se ve acosado por las emociones más viscerales. En realidad, no se distingue de otras bestias que viven su existencia urgidas por necesidades e impulsos primarios.

Paradójicamente, un ateo como Bacon se interesó por temas como la crucifixión, donde hallaba un contenido simbólico de enorme profundidad. En este sentido, ejerció sobre él una gran influencia la obra de Giovanni Cimabue.

A medio camino entre la sensualidad, la fragilidad y la brutalidad, las obras de Francis Bacon comprenden una serie de materias que explican la organización temática de la muestra que ya pudieron ver en la Tate Britain.



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