| Índice de Artículos |
|---|
| La sombra en el Museo Thyssen |
| La sombra llega al Museo Thyssen-Bornemisza |
| La invención de la pintura |
| Realismos modernos |
| Todas las páginas |

Hace diez años, la editorial Siruela publicó el libro Breve historia de la sombra, de Victor I. Stoichita.
Natural de Bucarest, educado en Italia y profesor en la Universidad de Friburgo, este catedrático de Historia del Arte es ahora el comisario de la exposición La Sombra, que abre sus puertas en el Museo Thyssen-Bornemisza y la Fundación Caja Madrid. La muestra, que podrá visitarse desde el 10 de febrero hasta el 17 de mayo de 2009, tiene por objetivo presentar el amplio espectro de implicaciones, problemas y soluciones suscitado por la representación de la sombra proyectada en el arte, desde el Renacimiento hasta nuestros días.
A partir del 10 de febrero el Museo Thyssen-Bornemisza y la Fundación Caja Madrid presentan La Sombra, la primera gran exposición dedicada a la representación de la sombra proyectada en el arte occidental. La muestra reúne alrededor de 140 obras de más de un centenar de artistas, y está planteada en dos grandes bloques estrechamente relacionados entre sí.
En primer lugar, ofrece un completo recorrido por la obra de artistas y movimientos que, desde el Renacimiento hasta finales del siglo XIX, han representado y utilizado el elemento sombra de uno u otro modo en sus composiciones: desde las connotaciones simbólicas o su estudio y utilización en la creación de perspectivas de los artistas del Renacimiento, hasta la representación de la luz y la sombra en el Impresionismo, pasando por su espectacular uso por parte de los pintores tenebristas del Barroco o su incorporación como elemento narrativo fundamental en la época romántica y postromántica.
La segunda parte, que se presentará en las salas de exposición de la Fundación Caja Madrid, se abrirá con una sección consagrada a las “sombras y luces de la Modernidad”, tal como éstas se representan a lo largo del siglo XX, con especial atención a su utilización en los juegos de proyección de los pintores surrealistas y a su papel protagonista en el Expresionismo alemán.
Los demás capítulos de esta segunda parte ofrecen un panorama de la utilización multimedia y lúdica del juego de sombras, desde la fotografía de Man Ray y André Kertész hasta las instalaciones actuales de Christian Boltanski, pasando por las experiencias cinematográficas de Murnau, Orson Welles o Peter Greenaway.
Es inevitable relacionar la experiencia de La Sombra con el mencionado estudio de Stoichita, Breve historia de la sombra. No en vano, para este ensayista “es un mito fundamental que el origen de la pintura está en la sombra, pero con la evolución de la pintura occidental se está perdiendo”.
Breve historia de la sombra (Siruela, 1999), de Victor I. Stoichita
La relación con el origen (la relación con la sombra) marca la historia de la representación occidental. El propósito del libro Breve historia de la sombra es seguir el hilo y los hitos de ese recorrido. No debemos extrañarnos del retraso que, en relación con la historia de la luz, caracteriza a la historia de la sombra, su explicación reside seguramente en que en realidad es el estudio de una entidad negativa.
Esta “breve” y prodigiosa historia de la sombra comienza con dos mitos de origen. El primero, referido por Plinio el Viejo, y que con los años se ha convertido en el mito de origen de la pintura, narra la historia de una legendaria muchacha de Corinto que, para conservar viva en la memoria la imagen de su enamorado, trazó una silueta a partir de su sombra.
El segundo es la parábola de la caverna de Platón, en donde algunos hombres encadenados desde niños en una morada subterránea sólo alcanzan a ver las sombras de la realidad proyectadas sobre un muro.
Partiendo de estos dos mitos del arte y del conocimiento, Victor I. Stoichita nos va desenredando el enmarañado itinerario de una metáfora tan amplia en sugerencias que se ha convertido en uno de los desafíos técnicos y simbólicos más perdurables en los artistas de Occidente: de Vasari y Cennini a los cuentos de hadas, de Poussin a Picasso, Warhol o Beuys, del cine expresionista y la fotografía a la psicología infantil, este apasionante recorrido con más de 100 ilustraciones nos llevará a desentrañar el sentido más primigenio del arte como representación.









































































































