Cine y Letras

Berthe Morisot  Berthe Morisot. La pintora impresionista
  15 de noviembre de 2011 - 12 de febrero de 2012
  Museo Thyssen-Bornemisza gif
  • PORTADA
  • CRÍTICAS DE CINE
  • ENTREVISTAS
  • CINE CLÁSICO
  • LIBROS
  • OPINIÓN
  • TEATRO
  • DISEÑO
  • CÓMIC
  • TELEVISIÓN
  • EXPOSICIONES

Tintoretto: biografía y características de su obra

tintorettoDel 8 de junio al 27 de agosto de 2006, con el título Tintoretto. El Paraíso y organizada conjuntamente con el Museo del Louvre y los Musei Civici Veneziani, el Museo Thyssen-Bornemisza presenta la exposición número 19 de la serie Contextos de la Colección Permanente.

Hijo de un tintorero, de ahí el apodo por el que se le conoce, Jacopo Robusti nació en Venecia en 1519. Sobre su formación se tienen pocos datos, aunque ya en 1539 estaba ejerciendo en su ciudad natal como pintor independiente.

En sus primeras telas se advierte un conocimiento de artistas como Paris Bordone y Bonifazio de’ Pitati. Su primer encargo importante está fechado en 1548, cuando la Scuola Grande di San Marco le solicitó el primer óleo de una serie sobre su santo patrón.

Este lienzo, destinado a la sala capitular, representaba a San Marcos liberando a un esclavo. En esta obra maestra se encuentran presentes ya características de un estilo inconfundible en el que se dan cita los grandes escorzos, las posturas forzadas y el colorido brillante.

Tintoretto también fue el encargado de la decoración de otra importante Scuola veneciana: la de san Rocco. Para ella trabajó a intervalos ejecutando distintos lienzos, no sólo con la vida del santo titular sino también con escenas de la vida de Cristo, de la Virgen y de la Pasión; en ellas consiguió sorprendentes efectos con la luz y con el color. Junto a la pintura religiosa, su repertorio abarca también el retrato y la pintura mitológica.

El maestro veneciano dirigió un activo taller donde participaron varios de sus hijos: Domenico y Marco, así como su hija Marietta. Considerado, junto con Tiziano y Veronés, uno de los grandes maestros de su tiempo, Tintoretto murió en Venecia el 31 de mayo de 1594.

La muestra "Tintoretto. El Paraíso" gira en torno al gran lienzo, perteneciente a la Colección y habitualmente expuesto en el hall central del Museo, obra de Tintoretto - uno de los pintores más importantes de la última mitad del siglo XVI -, y al concurso convocado para decorar la gran sala del Consejo del Palacio de los Dux de Venecia.

A esta convocatoria se presentaron también artistas como Francesco Bassano, Palma el Joven o Veronés. Tras su paso por el Museo del Louvre y su presentación en Madrid – donde cuenta con el patrocinio del Banco Simeón y Fidelidade Mundial -, la exposición podrá verse en el propio Palacio Ducal de Venecia.

Tintoretto. El Paraíso reúne los trabajos presentados por los ganadores del concurso: Veronés y Bassano -que conocemos gracias a los bocetos conservados en el Museo de Bellas Artes de Lille y el Museo Ermitage de San Petersburgo, respectivamente-, junto a la composición de Palma El Joven, procedente de la Biblioteca-Pinacoteca Ambrosiana de Milán, y los dos realizadas por Tintoretto, pertenecientes a las colecciones del Louvre y del Museo Thyssen-Bornemisza.

La muestra permite comparar las dos propuestas del pintor veneciano, junto a la oportunidad única de ver reunidos por primera vez desde la década de 1580 estos cinco lienzos, todos ellos de grandes dimensiones y formato apaisado, y valorar el veredicto del jurado que otorgó en primera instancia el encargo a Veronés y Bassano y, posteriormente, a Tintoretto.

La larga aventura de El Paraíso de Venecia

El 20 de diciembre de 1577, reinando el dux Sebastiano Venier, un terrible incendio asola buena parte de las principales estancias del Palacio Ducal de Venecia, destruyendo por completo la sala del Gran Consejo, la más representativa del edificio. Todas las pinturas que la decoran resultan muy dañadas y, particularmente, el gran fresco realizado hacia 1365 por el pintor paduano Guariento sobre el tema de la Coronación de la Virgen rodeada de jerarquías celestiales, también llamado La Gloria del Paraíso o El Paraíso. Esta importante obra servía de telón de fondo a la zona conocida como el “Tribunal”, lugar de reunión del dux y sus consejeros; ubicación que contenía un mensaje político evidente: establecer un estrecho vínculo visual entre la jerarquía celeste que asistía en las nubes al triunfo de la Virgen y las verdaderas asambleas que deliberaban en presencia de su Señoría en aquel espacio neurálgico del poder veneciano. Venecia era un paraíso y su gobierno jerarquizado la réplica terrestre de la jerarquía celeste.

En la reconstrucción del Palacio Ducal, una de las obras de restauración más importantes de las acometidas en Europa a finales del siglo XVI, participaron todos los artistas venecianos de renombre. Sin embargo, teniendo en cuenta la sensibilidad política y artística de la decoración de la tribuna del dux, su Señoría consideró apropiado convocar un concurso para sustituir la obra más emblemática de la sala del Consejo. El particular clima de la laguna veneciana dificulta enormemente la conservación de la pintura al fresco; por este motivo se decidió sustituir la obra de Guariento por un lienzo que se colocaría encima y sería por tanto de dimensiones colosales; el óleo sobre lienzo más grande de la época.

La convocatoria se realizó hacia 1582 y el tema requerido fue el mismo del fresco original. A ella concurrieron los dos grandes maestros venecianos que dominaban la escena artística desde la muerte de Tiziano, es decir, Tintoretto y Veronés, así como algunos artistas más jóvenes como Palma el Joven y Francesco Bassano. Con anterioridad a este dramático incendio, en 1564, se había intentado ya, aunque sin éxito, sustituir el antiguo fresco al parecer bastante deteriorado. Este trabajo se encomendó entonces al pintor de las Marcas Federico Zuccaro, del que se conocen bocetos y que al final no llegó a realizarse. Entre los motivos que se han barajado para el abandono del proyecto se ha mencionado la oposición de los artistas locales, reacios a que un artista no veneciano decorara el rincón más emblemático de la sala del Gran Consejo y, entre ellos, posiblemente Tintoretto jugó un papel sobresaliente. En aquella ocasión Tintoretto presentó como alternativa al trabajo de Zuccaro el boceto conservado en el Museo del Louvre.

En la convocatoria hecha a principios de los años 1580 resultaron ganadores dos artistas de estilos muy diferentes: Veronés y Francesco Bassano. El hecho de que Veronés hubiera comparecido en 1573 ante el Tribunal de la Inquisición, en relación con su obra La Ultima Cena, posiblemente influyó en la decisión del jurado de encargarle el trabajo conjuntamente con Bassano, al que se consideraba un artista más tradicional y riguroso en cuestiones iconográficas y menos imaginativo. Igualmente probable es que fuera el propio Veronés el que, agobiado por el exceso de trabajo, sugiriera la colaboración. Sin embargo, estos dos maestros, aun siendo amigos, tenían personalidades demasiado opuestas como para poder trabajar juntos: basta comparar el modelo preciso, casi realista, del más joven con el Paraíso irreal y luminoso del de más edad; la dificultad para combinar los dos estilos hizo que la realización se demorara.

Tintoretto había concurrido al concurso con el mismo boceto propuesto en 1564 en respuesta al de Zuccaro pero adecuándolo al nuevo espacio reconstruido tras el incendio: eliminó los arcos que ya no existían, recortando la tela por arriba y añadiéndole una franja por abajo para restablecer las proporciones de la pared de la Tribuna de su Señoria. La muerte de Veronés en 1588 y el retraso en los trabajos por parte de Bassano, probablemente sumido ya en la depresión que tras la muerte de su padre, el gran Jacopo , le llevaría al suicidio en 1592, acabaron inclinando la balanza hacia Tintoretto. Éste aprovechó la ocasión para elaborar un segundo boceto, más grande e imponente, en el que suprime todo lo que no había convencido de la propuesta anterior y adaptándolo al gusto de la época con figuras de grandes dimensiones en la parte superior de la composición, de acuerdo con el deseo del Concilio de Trento de dar mayor relieve a la iconografía religiosa. Se trata del boceto que alberga el Museo Thyssen-Bornemisza y que le servirá para hacerse definitivamente con este importantísimo encargo.

El Conservador Jefe del Departamento de Pintura, Museo del Louvre, Jean Habert, escribe lo siguiente en el catálogo: "Tintoretto ejecuta El Paraíso del Louvre en 1564 cuando se plantea por primera vez la posibilidad de sustituir el fresco de Guariento (...) El pintor respeta la iconografía y la jerarquía celeste tradicionales del paraíso. En un espacio irreal, concéntrico, elástico, típicamente manierista, los ángeles y los elegidos se hallan irresistiblemente arrastrados por un movimiento giratorio y ascensional hacia la minúscula paloma del Espíritu Santo que vuela en lo alto y al fondo de una espiral cósmica que forma un túnel vertiginoso en el que se acelera la perspectiva".

Habert añade: "En su Viaje por Italia, Goethe (1749-1832) incluye un comentario admirativo de la obra, que había visto en 1786 en el palacio Bevilacqua durante su estancia en Verona: Un Paraíso de Tintoretto, que está compuesto por una Coronación de la Virgen, Reina del cielo, en presencia de todos los patriarcas, profetas, apóstoles, santos, ángeles, etc., idea que le permite desplegar toda la riqueza de un gran genio. Pincelada ágil, ingenio, expresión variada, para admirar todo ello y disfrutarlo habría que ser dueño de tal obra y tenerla durante toda la vida ante los ojos. La obra es infinita, incluso los ángeles más evanescentes del fondo de la Gloria mantienen su individualidad”

En la segunda mitad del siglo XX, continúa Habert, "se descubrió un segundo boceto del maestro, en una colección particular suiza, con lo cual se corroboró la declaración de Ridolfi (1648) según la cual Tintoretto presentó más de una propuesta para el proyecto de El Paraíso del palacio de los Dux. Tras su restauración en 1978 (realizada por Marco Grassi en Nueva York), que puso de manifiesto su calidad, la obra se expuso en 1979-1980 en el Los Angeles County Museum of Art y en 1983-1984 en la Royal Academy of Arts de Londres, atribuyéndose a Tintoretto. En 1980 entró en la Colección Thyssen-Bornemisza de Lugano-Castagnola y luego pasó a Madrid en 1992. Posteriormente, la adquirió la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza en 1993 con la aportación del Estado español. (...) la tela del Museo Thyssen-Bornemisza se trata, basándose en rasgos tanto estilísticos como iconográficos, del boceto que presentó Tintoretto en 1588 tras la muerte de Veronés".

"Obsesionado por el deseo de pintar El Paraíso –concluye–, que pretendía que representara la cúspide de su carrera, Tintoretto, en el boceto Thyssen, pone sumo cuidado a la hora de eliminar cualquier audacia, en particular las espaciales, que habían sorprendido a los jueces en su propuesta de 1564 modificada en 1582. Además pretende atenerse más estrechamente al programa propuesto, colocando, por ejemplo, a la derecha de Cristo, una alegoría de la Justicia que encontramos en el gran lienzo del palacio de los Dux, en el que se ha renunciado al tema de la Coronación de la Virgen potenciándose aquél. Intenta igualmente abrir un espacio a lo largo del eje vertical de la composición, una especie de pozo que permite que el Espíritu Santo descienda hasta el sitial del Dux, motivo propuesto por Francesco Bassano y que había tenido una excelente acogida. Sin embargo, a pesar de las imponentes dimensiones del cuadro, a pesar de la fuerza y la belleza plástica de las figuras –de ademanes atormentados sumamente variados y claramente inspirados en Miguel Ángel, que el maestro ha procurado reconducir hacia la superficie del cuadro y que, por lo tanto, resultan más grandes y más legibles que en el boceto del Louvre– y a pesar también de la exquisita delicadeza de la paleta, en la que se combinan el azul, el rosa, el verde y el lila, la desestructuración que la pasión por conseguir el encargo provoca en la representación tradicionalmente circular del paraíso celeste –partición de las gradas (como en El juicio final de Miguel Ángel en la capilla Sixtina del Vaticano) sobre las que se acumula una multitud de personajes en grupos poco diferenciados– hace que esta obra pierda la claridad compositiva de la versión parisina".

Ficha de la exposición

Titulo: Contextos de la Colección Permanente 19: Tintoretto. El Paraíso

Lugar: Sala de exposiciones Contextos del Museo Thyssen-Bornemisza. Planta Baja

Fechas: 8 de junio – 27 de agosto, 2006

Itinerancia y sedes:

París, Musée du Louvre: 9 de febrero – 8 de mayo, 2006

Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza: 8 de junio – 27 agosto, 2006

Venecia, Palazzo Ducale: 9 de septiembre – 3 de diciembre, 2006

Comisaria: Mar Borobia. Jefe Área Pintura Antigua Museo Thyssen-Bornemisza

Patrocinador: Banco Simeón y Fidelidade Mundial

Dirección: Museo Thyssen-Bornemisza. Paseo del Prado 8, 28014 Madrid.

Horario: de martes a domingo de 10.00 a 19.00 horas. La taquilla cierra a las 18:30 h.

Horario de verano: Los meses de julio y agosto las exposiciones temporales permanecen abiertas hasta las 11 de la noche de martes a domingo.

Copyright del texto y las imágenes © Museo Thyssen-Bornemisza y Fundación Caja Madrid. Cortesía del Departamento de Prensa del Museo Thyssen-Bornemisza. Reservados todos los derechos.


Añade tu comentario


Código de seguridad
Refescar

Diseño e ilustración

Lo último

org_prado org_thyssen org_Filmoteca org_bne org_auditorio org_CDN
 

Cultura en Positivo

Contenidos originales

Book Review

El Ministerio de Cultura identifica a Cine y Letras como una revista que ofrece contenidos respetuosos con los derechos de propiedad intelectual, y por ello nos distingue con el sello "Cultura en positivo". LEER MÁS...