
La cultura después del humanismo. Historia, cultura, subjetividad, Iain Chambers. Traducción de Manuel Talens. Cátedra Fronesis PUV, Madrid, 2006, 272 pp.
¿Asistimos a una época de poshumanismo? Si el humanismo es occidental y moderno, y se caracteriza, como sostiene el autor, por la permanencia del sujeto que observa la realidad de la historia, entonces su puesta en tela de juicio puede legitimar su archivo en el pasado, Chambers admite que la modernidad siempre estuvo en disputa consigo misma y, en especial, cuando criticó la idea de progreso.
Se asomó a «otra parte», al ailleurs, exploró la diversidad del mundo humano, se puso en lugar del otro, como bien señaló Starobinski.
Se impone otra concepción del sujeto, una ética diferente, la aceptación de la humanidad como diversa e incompleta. No hay, pues, visión homogénea ni punto de vista único.
El infinito y lo indeterminado, que preocuparon a barrocos y románticos, imponen una crítica de la racionalidad. Hasta aquí, Chambers se adhiere a la tradición tradición moderna de la crítica de la razón y la perplejidad de un conocimiento siempre en estado de prórroga.
Luego deriva hacia autoridades como Heidegger, que no son críticos de lo moderno, sino radicales cuestionadores del error occidental, la modernización.
A ello suma los estudios poscoloniales y multiculturales, que resucitan el amor a lo arcaico y la dispersión del mundo histórico en universos cerrados y autosufícientes.
Una cosa es la diversidad, que supone una razón universal que la piense, y otra, el historicismo, que hace de cada entidad diversa un universo. Un indefinido proceso de crítica de lo existente, de comparación y de diálogo, es un complejo plenamente moderno.
Entender al otro es una de sus tareas, pero cabe siempre la duda de si el otro está dispuesto a ser entendido por alguien que quiere entenderlo. Es el punto en que la crítica, que involucra pacíficamente al otro, se convierte en cuestionamiento: guerra y supresión de la alteridad.
Copyright del texto © Blas Matamoro. Este artículo fue editado originalmente en la revista Cuadernos Hispanoamericanos. El texto aparece publicado en Cine y Letras con el permiso de su autor. Reservados todos los derechos.































































































