Cine y Letras

Berthe Morisot  Berthe Morisot. La pintora impresionista
  15 de noviembre de 2011 - 12 de febrero de 2012
  Museo Thyssen-Bornemisza gif
  • PORTADA
  • CRÍTICAS DE CINE
  • ENTREVISTAS
  • CINE CLÁSICO
  • LIBROS
  • OPINIÓN
  • TEATRO
  • DISEÑO
  • CÓMIC
  • TELEVISIÓN
  • EXPOSICIONES

Harry Potter y la piedra filosofal

hppiedrafilosofalSi pensamos en los inicios literarios de J.K. Rowling, es difícil resistir a la fascinación de una autora que vio rechazado su primer manuscrito en varias editoriales, y que finalmente se convirtió en un fenómeno de masas en todo el mundo.

La novela que obró ese milagro, Harry Potter y la piedra filosofal, fue comercializada en julio de 1997 por la editorial Bloomsbury.

Desde entonces, su éxito ha merecido todo tipo de estudios sociológicos.

Aquella primera edición inglesa se lanzó con el título Harry Potter and the Philosopher's Stone, sustituido en Estados Unidos por el de Harry Potter and the Sorcerer's Stone.

Llegado el momento de promocionarla, se insistió en la historia extraliteraria de la novela.

Al parecer, fue en 1990 cuando a J. K. Rowling se le ocurrió la idea mientras iba en un tren desde Manchester hasta Londres.

El único agente que fue receptivo al proyecto fue Christopher Little.

Fue él quien remitió el manuscrito a las oficinas de Bloomsbury, y por consiguiente, también fue el responsable de cambiar para siempre el destino de la escritora.

Se ha dicho que el personaje central de esta saga es heredero de otros huérfanos inmortalizados por Charles Dickens en sus novelas.

Sin embargo, hay muchos otros paralelismos que pueden clarificar el linaje de la obra de Rowling.

En cierto modo, tanto Harry Potter y la piedra filosofal como sus continuaciones son un cruce entre la típica novela policiaca inglesa y las novelas que reflejan el ambiente del internado inglés, al estilo de Torres de Mallory, de Enid Blyton.

“Numerosos muchachos –confirma Seth Lerer en La magia de los libros infantiles–, desde Tom Brown hasta Harry Potter, han tenido sus aventuras más imaginativas en el aula, la biblioteca o el patio de recreo”.

A la hora de aprovechar sugerencias literarias, parece que J.K. Rowling encuentra su modelo en las obras infantiles que salieron a la luz a comienzos del siglo XX, durante el reinado de Eduardo VII.

Esa etapa –el llamado periodo eduardiano– fue una edad de oro de los libros para niños gracias a lanzamientos tan memorables como los cuentos de Beatrix Potter y las novelas Peter Pan, El viento en los sauces, El jardín secreto y Ana de las Tejas Verdes.

¿Y qué decir de los personajes principales? Lerer identifica a Albus Dumbledore con sir James A.H. Murray, editor general del Oxford English Dictionary, un erudito que ganó prestigio en el mencionado periodo.

“Con sus viejas togas y su anticuada birreta académica –destaca el estudioso–, su larga barba blanca y su afectación casi bíblica, era, incluso para sus contemporáneos, más un personaje de cuento de hadas que un profesor familiar”

En Severus Snape, Lerer descubre “la fascinación por las oscuras artes no ya de la magia, sino de la literatura”.

El capitán Garfio de la novela Peter Pan sería un referente claro. Garfio “es un maestro fallido que encarna la teatralidad inherente a todos los pedagogos. Lo veo irguiéndose tras el Snape de Harry Potter (el cabello, en particular, parece similar en ambos); lo mismo que Snape, acomete a los estudiantes con interrogatorios incansables”.

En cuanto a las criaturas mágicas que pueblan la saga, es obvio que nos hallaríamos ante un repertorio extraído de la mitología, de la novela de caballerías y de los cuentos de Grimm.

Seth Lerer menciona aquí la herencia de otras dos obras de la literatura eduardiana: El libro de las bestias, de E. Nesbit, y El dragón perezoso, de Kenneth Grahame.

A diferencia de Lerer, Fernando Savater resalta el influjo de Tolkien, aun a pesar de que la creadora de Harry Potter haya reconocido que desconoce buena parte de El señor de los anillos.

“Creo que Rowling –escribe Savater– es una seguidora aventajada del gran Tolkien de El señor de los anillos, como tantas y tantos otros. También ella promociona a héroes frágiles, pequeños, incompletos, que no son plenamente dueños de sus fuerzas, pero que tienen firme el entusiasmo iniciático de su vocación. Desde luego, si no hubiera habido antes Gandalf no habría ahora Albus Dumbledore y sin Sauron no tendríamos al impronunciable Voldemort”.

Temas y valores

La propia J.K. Rowling ha insistido en que el tema recurrente en Harry Potter y la cámara secreta es la muerte.

De hecho, se trata de un asunto que crece en importancia a medida que la saga avanza.

En términos más generales, este libro y sus continuaciones abordan otras materias de interés para los jóvenes lectores.

Por ejemplo, la autoestima y la identidad, la tolerancia, el rechazo de ciertos prejuicios, la entrada en la madurez, la búsqueda de modelos y el reconocimiento de las contradicciones propias del ser humano.

No podrás olvidar...

El modo en que Harry va descubriendo el Colegio Howarts de Magia y Hechicería.

Desde el momento en que traspasa sus puertas, el lector comprende que acompañará al joven mago en una extraordinaria aventura.

Edad recomendada

Los editores ingleses del primer libro de la saga lo promocionaron pensando en lectores de nueve a once años.

No obstante, es probable que el ciclo sea disfrutado con mayor intensidad a partir de los doce años.

(© Guzmán Urrero Peña)

Sinopsis

Harry Potter se ha quedado huérfano y vive en casa de sus abominables tíos y del insoportable primo Dudley.

Harry se siente muy triste y solo, hasta que un buen día recibe una carta que cambiará su vida para siempre.

En ella le comunican que ha sido aceptado como alumno en el colegio interno Hogwarts de magia y hechicería.

A partir de ese momento, la suerte de Harry da un vuelco espectacular.

En esa escuela tan especial aprenderá encantamientos, trucos fabulosos y tácticas de defensa contra las malas artes.

Se convertirá en el campeón escolar de quidditch, especie de fútbol aéreo que se juega montado sobre escobas, y se hará un puñado de buenos amigos... aunque también algunos temibles enemigos.

Pero sobre todo, conocerá los secretos que le permitirán cumplir con su destino.

Pues, aunque no lo parezca a primera vista, Harry no es un chico común y corriente.

¡Es un verdadero mago!

(© Ediciones Salamandra)

Nota editorial

En 1990, durante un viaje de Manchester a Londres, el tren queda parado cuatro horas.

Mientras espera, Joanne Kathleen Rowling inventa a Harry Potter y su escuela de magos y concibe el plan de todas sus aventuras, desde su entrada en el colegio Hogwarts, con once años, hasta su salida, con diecisiete.

Su madre muere de esclerosis múltiple a los cuarenta y cinco años.

El dolor por esa pérdida lo refleja en Harry, cuyos padres mueren cuando él es un bebé.

La nostalgia y la angustia por su ausencia marcarán la vida del aprendiz de mago.

En 1991 viaja a Oporto para enseñar inglés.

Tiene veintiséis años.

Al año siguiente, se casa con un periodista portugués con el que tendrá una hija, a quien bautiza Jessica en homenaje a la escritora Jessica Mitford.

En 1993 se separa de su marido y regresa a Gran Bretaña con su bebé, de tres meses.

Se instala en Edimburgo, donde vive su hermana.

En 1994 su situación económica es muy precaria.

Escribe Harry Potter y la piedra filosofal en cafés, mientras su hija duerme en el cochecito.

En 1995 busca en la biblioteca nombres de agentes para enviarles el manuscrito.

Christopher Little acepta ser su agente.

En 1996 la mayoría de los editores rechazan el manuscrito por ser excesivamente largo (320 páginas).

Dos años después, la selectiva editorial Bloomsbury acepta publicar en Gran Bretaña Harry Potter y la piedra filosofal.

Gana el British Book Award Children’s Book of the Year.

Estados Unidos adquiere los derechos.

Copyright del comentario © Guzmán Urrero Peña. Reservados todos los derechos.

Copyright de imágenes, sinopsis y nota editorial de Harry Potter y la piedra filosofal © Ediciones Salamandra. Reservados todos los derechos.

El copyright y la marca registrada del nombre y del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como de todos los símbolos y elementos relacionados son propiedad de Warner Bros., s08.

Añade tu comentario


Código de seguridad
Refescar

Diseño e ilustración

Lo último

org_prado org_thyssen org_Filmoteca org_bne org_auditorio org_CDN
 

Cultura en Positivo

Contenidos originales

Book Review

El Ministerio de Cultura identifica a Cine y Letras como una revista que ofrece contenidos respetuosos con los derechos de propiedad intelectual, y por ello nos distingue con el sello "Cultura en positivo". LEER MÁS...