La vuelta al mundo en ochenta días (Le tour du monde en quatre-vingts jours) es una de las novelas de aventuras que inmortalizó a su autor, Julio Verne.
El protagonista del relato, el caballero Phileas Fogg, realiza ese prodigioso viaje que da título al libro en compañía de su sirviente, el fiel Passepartout.
En realidad, el origen de esa peripecia es una apuesta.
Si consigue ganarla, sus amigos del Reform Club tendrán que pagarle veinte mil libras.
La novela de Verne se publicó por entregas en las páginas de Le Temps entre el 6 de noviembre de 1872 y el 22 de diciembre de 1872.
El editor Hetzel publicó el texto en forma de libro ilustrado el 30 de enero de 1873.
La vuelta al mundo en ochenta días fue la obra que más se vendió en vida del autor.
No es algo sorprendente, pues en su trama se alternan las ambientaciones más atractivas y pintorescas con una acción constante, llena de situaciones imprevistas.
Desde el primer momento, el público lector se sintió fascinado por las peripecias de Phileas Fogg y de criado Juan Passpartout (Picaporte).
La documentación procedente del archivo de Hetzel acredita que el libro tuvo una difusión mucho mayor que otros clásicos de Verne, como Veinte mil leguas de viaje submarino o Viaje al centro de la Tierra.
El propio escritor era consciente de que, con este título, había logrado una hazaña literaria.
“Tan bueno le parecía a Verne el nuevo libro –escribe Herbert Lottman– que no pudo por menos de leerlo en público antes de que se pusiera a la venta. Le proporcionó ocasión para ello su nombramiento como miembro de la Academia de Ciencias, Letras y Artes de Amiens”.
La vuelta al mundo en ochenta días es la novela que mejor expresa el entusiasmo de fines del XIX.
Con un lenguaje claro, muy preciso, Verne divulga las maravillas que Fogg y Passpartout encuentran en su camino.
La suya es una ruta llena de peligros, cuyo encanto tiene mucho que ver con el afán viajero y con esa variada realidad que el escritor documentaba pacientemente.
“Quizá sea ya hora de reconocer –escribe Fernando Savater– que Verne dedicó sus libros no a cantar el progreso ni a ensalzar los logros de la ciencia aplicada, sino a devolver su brillo a un tipo de hombre. Este tipo no se presentó vestido con sonora armadura, sino con chaqueta de tweed y polainas, no blandía espada y escudo, sino un paraguas y un cronómetro”.
Temas y valores
Desde su infancia, Verne había disfrutado con la literatura viajera de los románticos.
En una época en que empezaba a imponerse el realismo científico, supo plasmar en esta novela todo el atractivo de un viaje hacia lo desconocido.
Sea cual sea su edad, los lectores acompañan a los personajes en una hazaña en la que se resaltan la valentía, la inteligencia, el sentido de la justicia y la lealtad.
No podrás olvidar...
La furia viajera de Phileas Fogg, un héroe irónico y cordial, que luce en esta apresurada aventura todas las cualidades del genuino caballero inglés.
Edad recomendada
Se trata de una novela indicada para lectores de más de doce años.
No obstante, es injusto clasificarla como un libro juvenil.
En realidad, es una obra clásica, de la que cualquier amante de la buena literatura puede disfrutar.
(© Guzmán Urrero Peña)
La vuelta al mundo en ochenta días (Edición de Anaya Infantil y Juvenil)
Hay momentos en que la proverbial flema inglesa, cuyo ejemplar más depurado es Phileas Fogg, no podrá resistir la tentación de dar al tozudo policía Fix un puñetazo tan efigaz como flemático.
Fogg, que ha apostado su fortuna a que dará la vuelta al mundo en 80 días, empleará todos los medios de locomoción a su alcance —y todos los obstáculos imaginables—: trenes, barcos, coches, y hasta un elefante y un trineo.
Pero estra vuelta al mundo, en la que se combinan el humor, la aventura, el heroísmo y la típica abnegación de los personajes vernianos, reserva al lector otra sorpresa: la apuesta que a Fogg le hace perder un policía se la hará ganar impensadamente el sol.
Julio Verne
Hijo de una familia burguesa, tuvo una voluntad literaria inquebrantable.
Pese a la obligación paterna de cursar leyes y a la presión familiar para que abandonase su vocación, el escritor pudo superar las coacciones y obstáculos combinando su afición con los negocios y el amor, hasta que en 1862 obtiene su primer contrato con el editor Hetzel.
Comienza entonces a publicar la serie Viajes extraordinarios, con títulos como Cinco semanas en globo, Viaje al centro de la Tierra, De la Tierra a la Luna, La vuelta al mundo en ochenta días, etc., obras con las que dio forma al nuevo género novelístico de la ciencia-ficción y que la crítica acogió con gran entusiasmo.
Copyright del comentario © Guzmán Urrero Peña. Reservados todos los derechos.
Copyright de la cita de Fernando Savater (Misterio, emoción y riesgo) © Fernando Savater, Editorial Ariel. Reservados todos los derechos.
Copyright de la cita de Herbert Lottman (Jules Verne) © Anagrama. Reservados todos los derechos.
Copyright de imágenes, sinopsis y nota editorial © Grupo Anaya S.A. Reservados todos los derechos.































































































