Sobre los habitantes de la casa de los Baskerville, en mitad de las landas salvajes, pesa una terrible leyenda: un demonio, en forma de perro gigantesco, se les aparece cuando suena la hora de su muerte.
Y la leyenda ha recobrado su valor sugestivo con la muerte inesperada de sir Charles, el último de los Baskerville que vivía en la antigua casa, y por los horribles aullidos que de tarde en tarde se escuchan en dirección a los pantanos de Grimpen.
A caballo entre el relato de misterio y el cuento de terror, El sabueso de los Baskerville (1902) supuso de hecho, si bien encubierto como recuerdo tardío de su inseparable doctor Watson, el regreso a la actividad de Sherlock Holmes, después de que Arthur Conan Doyle (1859–1930), cansado de la preponderancia que la figura del detective había alcanzado en su obra, le hubiera hecho desaparecer algunos años antes junto con su antagonista, el doctor Moriarty, en las cataratas de Reichenbach.
Trasladado a los inhóspitos y desolados páramos de la región de Dartmoor, Holmes se enfrenta al reto de resolver un enigmático crimen relacionado con el espectro de un perro diabólico y sobrenatural, instrumento de la maldición que pesa sobre una familia.
Comentarios y referencias
"Las inmortales palabras Sr. Holmes, ¡eran las huellas de un sabueso gigante! producen miedo como muy pocas en el canon literario del siglo XX. Basada en leyendas locales de perros negros y fantasmas vengativos, y considerada el mejor misterio jamás escrito, El sabueso de los Baskerville (1902), una historia de horror gótico situada en los fantasmagóricos páramos de Inglaterra, cautivó a los lectores de Strand Magazine (donde apareció por entregas) con sus extrañas advertencias, pistas e inteligente hueste de sospechosos" (Leslie S. Klinger, Sherlock Holmes anotado, Akal, 2009).
"En marzo de 1901, el cansancio físico y la excitación mental le impulsaron a tomar unas breves vacaciones. Un amigo íntimo, el periodista Fletcher Robinson, le acompañó. Se hospedaron ambos en el Royal Links Hotel, de Cromer, estación termal de la época de la Regencia (finales del siglo XVIII y comienzos del XIX), situada en la costa septentrional de Norfolk. Llevaban el propósito de dedicar la mayor parte del tiempo a jugar al golf, pero el frío y la lluvia los obligaron a pasar largas horas en el interior del hotel, junto a la chimenea, fumando y charlando. Durante una de esas veladas, Robinson contó a Doyle la leyenda de un sabueso fantasmal que rondaba por los páramos de Dartmoor.(...) Pero Conan Doyle no tenía solamente la «idea de 'una novela». Trabajador infatigable, ya había escrito antes de abandonar Dartmoor una cierta cantidad de páginas. Asustado quizá por el ritmo creativo que habría de implicar la colaboración con Doyle, Fletcher Robinson renunció a su participación en la tarea. Dejaba, eso sí, en plena libertad a su amigo para que aprovechase la idea que le había suministrado." (Santiago R. Santerbás, Apéndice de El sabueso de los Baskerville, Anaya, 1989).
Ficha editorial
Edición en Biblioteca Juvenil
11 x 17,5 cm.
240 Páginas
Rústica Fresado
ISBN: 978-84-206-3681-8
Código: 3468014
7,21 IVA no incluido
7,50 IVA incluido
Febrero 2001
Edición en Tus Libros-Selección
14 x 20,5 cm.
256 Páginas
Rústica Fresado
ISB.N.: 978-84-667-2479-1
Código: 1566040
7,98IVA no incluido
8,30IVA incluido
Marzo 2003
Copyright de imágenes y nota editorial © Anaya. Reservados todos los derechos.











































































































