Historias de la Antigüedad reúne una serie de relatos consagrados a dilucidar o esclarecer algún determinado pasaje histórico acaecido en tiempos remotos.
Por ejemplo, la retirada de la última legión romana afincada en Bretaña; el destino heroico de la última galera de la flota fenicia acosada por naves romanas frente a las costas de Cartago; la llegada de los hunos, como un enjambre espantoso, atravesando las suaves llanuras que se extienden a orillas del Danubio; la mutilación de la Venus de Praxíteles a manos de un furibundo cristiano de nuevo cuño; el encuentro fugaz en el templo de Melmoth, en la ciudad de Tiro, de Ulises, rey de Ítaca, y David, rey de los judíos.
En definitiva, se trata de piezas de un género que han cultivado con acierto autores como Marcel Schwob o Borges.
Comentarios y referencias
"Era tan diferente esta Historia a como le había sido contada por su madre o como aparecía en las novelas del gran Sir Walter (perdió su Ivanhoe al dejarlo caer en un arroyo, pero encontró que las demás novelas también eran absorbentes, aunque a veces un poco difíciles de comprender).
El texto de estudio para Historia era seco, como el gusto de polvos en la boca (...) Por aquel entonces [1873] fué el día memorable, en el año 1873, en que su tío Michael Conan le envió de París un librito de cantos dorados.
Se llamaba Canciones de la Antigua Roma, por cierto de Lord Macaulay. (...) Fue seducido instantáneamente por el ritmo de los sonoros versos, por los nítidos cuadros que suscitaban las palabras, y por el impulso de vitorear a los defensores del puente.
Había una estrofa en que se comprendía perfectamente a sí mismo: ¿Qué forma mejor de morir tiene el hombre que desafiando grandes dificultades por las cenizas de sus padres y los templos de sus dioses?" (John Dickson Carr, La vida de Sir Arthur Conan Doyle, Editorial Zig Zag, Santiago de Chile, 1951)
Ficha editorial
Traducción de Amando Lázaro Ros
Colección: El Club Diógenes / CD–026
Año: 2006
ISBN: 84–7702–132–5
Págs: 208
Precio: 7,50EUR
Copyright de imágenes y nota editorial © Valdemar. Reservados todos los derechos.











































































































