Las Historias de piratas de Arthur Conan Doyle constituyen un fresco incomparable sobre las aventuras y peripecias de aquellos hombres valerosos y despiadados, que bajo la siniestra bandera negra de la calavera se entregaban a toda suerte de crímenes y rapiñas por los mares de la tierra, tiñendo las aguas azules de un escarlata intenso.
«Del mismo modo –escribe– que los pájaros y aves agachan la cabeza cuando la sombra del halcón se proyecta sobre el campo, o las criaturas de la manigua se agazapan y estremecen cuando se deja oír durante la noche el bramido carraspeante del tigre, así se corrió el rumor entre los barcos del mundo activo de la negra maldición que recorría el océano.»
Comentarios y referencias
"Sus novelistas preferidos eran, por el momento, Stevenson y Meredith. Había admirado a Stevenson desde el momento que leyó El Pabellón en las Canchas, sin firma, en un número atrasado del Cornhill.
El genio de Stevenson residía en la facultad de poder comprimir, en una especie de agonía literaria, media docena de palabras cortas y hacer con ellas una imagen más penetrantemente vívida que todo un pasaje de descripción, y Stevenson había sido profundamente influido por George Meredith (...) ¡Sí! Y Sir Walter Scott, cuyos viejos volúmenes verdes tenían todavía un lugar de honor al lado de El Claustro y el Hogar, de Charles Reade, sí, Sir Walter también poseía esa cualidad, siempre que llegara a descartar su verbosidad, para poder regocijarse con los caracteres o emociones de la acción.
No era fácil olvidar, en Vieja Mortalidad, el encuentro del realista Bothwell con el "cabeza redonda" Burley: a caballo, anhelantes, la cabeza de Burley con un precio de mil marcos escoceses, y sus desafíos ahogando el chocar de los aceros" (John Dickson Carr, La vida de Sir Arthur Conan Doyle, Editorial Zig Zag, Santiago de Chile, 1951)
Ficha editorial
Traducción de Amando Lázaro Ros
Colección: El Club Diógenes / CD–078
Año: 1997
ISBN: 84–7702–205–4
Págs: 160
Precio: 6,40 EUR
Copyright de imágenes y nota editorial © Valdemar. Reservados todos los derechos.











































































































