No resulta complaciente la lectura que Arturo Barea (Madrid, 1897- Londres, 1957) hizo de nuestra guerra.
Con su lado intimista y su reflejo de los movimientos colectivos, el repertorio narrativo que dedicó al asunto merece una atención especial, y sus méritos pueden resumirse diciendo que Barea logra captar la difícil gravedad que impone la goyesca pelea a garrotazos. Obviamente, donde mejor apreciamos esa contundente especialidad es en La forja de un rebelde.
De hecho, la restante obra de Barea parece componer un dispositivo de anotaciones al margen, que sirve para cubrir las lagunas del relato expuesto en La forja de un rebelde.
Algunas entregas paralelas son realmente interesantes, y prueban que Barea encuentra sus efectos expresivos más sinceros al situarse frente a las dos Españas. Pienso en los relatos de guerra, ordenados en el volumen Valor y miedo (1938).
Contratado por la BBC, el novelista utiliza el inglés, y este idioma lo vuelve más terso, más objetivo en la escritura. En dicha lengua completa su novela The Broken Root (1952) y dos ensayos conmovedores, Lorca: The Poet and The People (1944) y Unamuno (1952).
Pero su pieza maestra es The Forging of a Rebel, una trilogía que desarrolla paciente y dolorosamente entre 1941 y 1944.
Como intérprete refinado de la tragedia, Barea introduce en nuestra Historia el virus de la melancolía: algo que, por lo demás, lo asemeja a otros escritores del exilio, presos de su época y de sus añoranzas. Como Ramón J. Sender y como tantos otros transterrados.
A buen seguro, advirtieron ese giro los lectores hispanohablantes que admiraron La forja de un rebelde cuando la obra fue distribuida por un sello bonaerense.
Con una amplia variedad dinámica —me refiero a contrastes de clima—, la novela recicla el sentimiento trágico de lo español y le da forma externa de epopeya. Como si la épica fuera el género más idóneo para demostrar que un pueblo capaz de caer bajo, muy bajo, es también hábil para la gloria.
La prosa es clara y sabia. Lo mismo vale para el macizo criterio estructural, en el que se van estratificando los periodos vitales del protagonista: ese rebelde que adquiere su personalidad (La forja) en el Madrid anterior a la guerra, y que vibra con verdadero arrebato cuando se recrudece la violencia en Marruecos (La ruta) y luego en la misma España (La llama).
Capaz de aliar las posibilidades del historiador, el memorialista y el fabulador, Barea defiende esa melodramática y fascinante visión del siglo xx que hace progresar un discurso narrativo de imponente personalidad, único y carente de emuladores.
Un relato, en fin, que forma parte de nuestra mejor literatura contemporánea, tanto por su originalidad como por sus méritos estéticos.
Sinopsis (Debolsillo / Random House Mondadori)
Una autobiografía novelada en tres partes que ha sido reconocida universalmente como uno de los testimonios más estremecedores que se hayan escrito sobre la guerra civil española y sus antecedentes inmediatos.
Exiliado en Inglaterra desde 1938, Arturo Barea se dedicó plenamente a la literatura y al periodismo y fue "en la paz del country" donde terminó la que sería su obra magna, La forja de un rebelde, una trilogía que figura entre las obras maestras de la literatura universal.
La primera parte, La forja, apareció el 12 de junio de 1941. En ella, Barea narra su infancia y primera juventud en el Madrid de principios de siglo.
Después del gran éxito de La forja, el 9 de julio de 1943, llegó a las librerías inglesas la segunda parte, titulada La ruta, en la que Barea cuenta sus primeros escarceos literarios y, sobre todo, sus experiencias en la guerra de Marruecos.
Con la publicación de La llama el 22 de febrero de 1946, la editorial inglesa Faber & Faber concluía la edición de la trilogía La forja de un rebelde. Este último libro afirmó el éxito de la empresa al vender cerca de 6.000 ejemplares en sólo seis meses. La razón fue que Barea, en el relato de su vida, había alcanzado, descrito, sufrido y llorado el 18 de julio de 1936 y los años terribles que le siguieron, hasta su exilio en 1938
Arturo Barea (Badajoz, 1897-Inglaterra, 1957), escritor autodidacta de honra raíz popular y periodista, es el autor de La forja de un rebelde (primera edición inglesa de 1941-1944; versión española de 1951).
Parte de sus numerosos escritos inéditos fueron recogidos en el libro Palabras recobradas. Textos inéditos (2000), así como sus Cuentos completos (2001), junto a La forja de un rebelde, su obra más conocida.
Esta es una versión expandida de un artículo que escribí en el Centro Virtual Cervantes (www.cvc.cervantes.es), portal en la red creado y mantenido por el Instituto Cervantes para contribuir a la difusión de la lengua española y las culturas hispánicas.











































































































