Cine y Letras

Berthe Morisot  Berthe Morisot. La pintora impresionista
  15 de noviembre de 2011 - 12 de febrero de 2012
  Museo Thyssen-Bornemisza gif
  • PORTADA
  • CRÍTICAS DE CINE
  • ENTREVISTAS
  • CINE CLÁSICO
  • LIBROS
  • OPINIÓN
  • TEATRO
  • DISEÑO
  • CÓMIC
  • TELEVISIÓN
  • EXPOSICIONES
"La juguetería errante", de Edmund Crispin
"Indian Country", de Dorothy M. Johnson
"Jane Eyre", de Charlotte Brontë
"Teleshakespeare", de Jorge Carrión
"La Dama sin Límite y otras historias", de Seabury Quinn
"Yo acuso", de Emile Zola
"Una autobiografía soterrada", de Sergio Pitol
"El hombre sin atributos", de Robert Musil
"Sonetos del amor oscuro", de Federico García Lorca
"Los zapatos rojos", de Hans Christian Andersen
"El topo", de John Le Carré
Memorias del Hielo / Malaz: El libro de los caídos 3

"Memorias de Leticia Valle", de Rosa Chacel

Memorias de Leticia Valle¿Puede un libro de memorias leerse como una novela? Y lo que es más arriesgado, ¿puede considerarse como tal? Desde luego, la ambigua iluminación de los recuerdos aparece en toda obra literaria, sin importar su género.

Tomemos por ejemplo Desde el amanecer (1972), de Rosa Chacel, para ponerla en relación con otras dos entregas de la escritora, Memorias de Leticia Valle (1945) y Barrio de Maravillas (1976).

Bajo la iluminación de una imaginaria lámpara de gas, los tres libros ocupan el mismo anaquel. La escritura, de un rigor implacable —tersa, clásica y tan persuasiva que no puede uno defenderse—, rebasa las fronteras del pasado y refleja el anhelo de reconstruir los días de la niñez y la adolescencia.

«Empiezo por confesar mi orgullo más pueril —nos dice doña Rosa en Desde el amanecer—, el de haber nacido en el 98». Y añade: «La fecha es suficientemente señalada para que no sea necesario explicarlo. Por aquel entonces unos cuantos españoles pensaban, hablaban, escribían, luchaban; otros, engendraban criaturas que tenían sentido y misión de compensaciones».

La cronología no deja lugar a equívocos: Chacel aprende a leer durante el apogeo del noventayochismo, descubre el pensamiento de Ortega y se suma, desde los márgenes, a las filas de la Generación de 1927. Admira a los vanguardistas de su tiempo y aprovecha su colorido, pero se muestra profundamente enamorada de los clásicos que descubrió en la biblioteca familiar.

Si analizamos ese proceso con la vista puesta en otras mujeres de parecido carácter, saldrán a relucir nombres como María Zambrano, Maruja Mallo y María Teresa León. Pero que nadie se lleve a engaño: Chacel nunca accedió al prodigio literario desde posturas feministas. Ajena a las banderías, su voz fue independiente y original.

Tras publicarse un avance en la revista Sur (1939), Memorias de Leticia Valle salió a la venta en Buenos Aires en 1945. En España, la novela fue publicada en 1971, coincidiendo con una etapa de apertura cultural en nuestro país. Tiempo de revisar el pasado: los exiliados volvían y todo se conectaba con todo, por deseo o por simple necesidad.

Como la niña que fue Rosa en Desde el amanecer, Leticia Valle es una muchacha con talento. Madura, despierta, gran lectora, Leticia vive con su padre, recién vuelto de la Guerra de África. Daniel, marido de la instructora de Leticia, es archivero y transmite su sabiduría a la niña.

La fascinación que sobre ella ejerce Daniel juega un relevante papel en el despertar sentimental —amoroso, en un sentido profundo— de la protagonista, quien también se ve influida en esa faceta por su prima Adriana, criada en una familia culta.

El detalle seductor no excluye jamás un mensaje claro: Leticia combate a los guardianes de la mujer dócil, retirada en el claustro hogareño.

No quiere convertirse en una inerme muñeca de porcelana. Como ser humano, reclama un destino insólito, libre, hecho con piel de camaleón.

Al igual que Chacel, su criatura quiere leer incansablemente, escapar del embrutecimiento y salir al mundo en busca de su identidad. ¿Hará falta repetir que son los mismos rasgos que adornan a la autora en Desde el amanecer?

Esta es una versión expandida de un artículo que escribí en el Centro Virtual Cervantes (www.cvc.cervantes.es), portal en la red creado y mantenido por el Instituto Cervantes para contribuir a la difusión de la lengua española y las culturas hispánicas.


Añade tu comentario


Código de seguridad
Refescar

Diseño e ilustración

Lo último

org_prado org_thyssen org_Filmoteca org_bne org_auditorio org_CDN
 

Cultura en Positivo

Contenidos originales

Book Review

El Ministerio de Cultura identifica a Cine y Letras como una revista que ofrece contenidos respetuosos con los derechos de propiedad intelectual, y por ello nos distingue con el sello "Cultura en positivo". LEER MÁS...