Cine y Letras

Berthe Morisot  Berthe Morisot. La pintora impresionista
  15 de noviembre de 2011 - 12 de febrero de 2012
  Museo Thyssen-Bornemisza gif
  • PORTADA
  • CRÍTICAS DE CINE
  • ENTREVISTAS
  • CINE CLÁSICO
  • LIBROS
  • OPINIÓN
  • TEATRO
  • DISEÑO
  • CÓMIC
  • TELEVISIÓN
  • EXPOSICIONES
"La juguetería errante", de Edmund Crispin
"Indian Country", de Dorothy M. Johnson
"Jane Eyre", de Charlotte Brontë
"Teleshakespeare", de Jorge Carrión
"La Dama sin Límite y otras historias", de Seabury Quinn
"Yo acuso", de Emile Zola
"Una autobiografía soterrada", de Sergio Pitol
"El hombre sin atributos", de Robert Musil
"Sonetos del amor oscuro", de Federico García Lorca
"Los zapatos rojos", de Hans Christian Andersen
"El topo", de John Le Carré
Memorias del Hielo / Malaz: El libro de los caídos 3

Un día de cólera, de Arturo Pérez-Reverte

Un día de cóleraCon un generoso material bibliográfico empleado como base para su relato, Arturo Pérez-Reverte convierte la jornada del Dos de Mayo en una novela apasionante, en la cual se combinan la aventura, el drama y el rigor documental, respaldado por historiadores y expertos militares.

Durante la presentación de Un día de cólera en Madrid, Arturo Pérez-Reverte detalló el modo en que se planteó la escritura del libro.

"Una novela –dijo– es un artefacto narrativo. Ahí está Javier Marías y lo sabe mucho mejor que yo. Uno se plantea cómo cuento esto, cómo lo hago para que sea eficaz, y para que funcione. Decides el tono, los personajes, el punto de vista... en fin, todo eso que el profesional se plantea antes de abordar la narración de una novela. En este caso, los hechos eran tan fuertes, tan sólidos y tan evidentes, la materia era tan conocida –al menos en sus aspectos tópicos– que era innecesario que yo me metiese en dibujos y en filigranas. Decidí adoptar el tono documental. Lo que sucedió es horrible y es espectacular, pero que sea el lector quien lo decida. Yo voy a limitarme a transmitir, voy a hacer como de cámara objetiva... o subjetiva. Voy a hacer de reportero, en cierta forma. Entonces decidí darle a este libro una forma documental, aunque también es una novela y tiene todos los artificios y trucos del oficio, y la manipulación, noble, legítima, natural, que hace un novelista en su texto".

Entrevistado a propósito del libro y de su contenido histórico, el escritor dejó claras sus intenciones: "Quería contarlo de otra forma –dijo–. Se ha contado muy bien, Galdós lo contó muy bien y hay libros de historia bastante buenos, pero yo quería contarlo desde dentro de la gente, quizá lo que no se contó nunca fue desde el punto de vista de la gente que estuvo peleando. Por suerte, hay muchísimo testimonio de las víctimas, de testigos que lo vieron todo y que dejaron constancia de cada hecho. Me apetecía mucho contar la historia como si estuviera el lector en la calle. Cómo habría visto este día si hubiera estado corriendo por las calles de Madrid de un lado a otro, disparando, con el barullo. Cómo habría sido, cómo lo contaría a mis amigos después de haber sido testigo directo de los hechos. Me fui a los documentos, y con ellos en la mano me fui a mapas de la época, cruzándolos con mapas actuales, y me fui a los sitios para contar ese movimiento de masa, de gente, de pueblo. Ahora entiendo bien lo que ocurrió, ahora entiendo bien por qué pasó todo como pasó, por qué murió la gente donde murió, por qué pudieron resistir donde resistieron. Ha sido como viajar atrás, una experiencia muy interesante".

"De niño –añade en dicha entrevista– tenía esa idea que teníamos todos: los españoles levantados todos contra el francés. Pero, claro, luego lees, te haces mayor, investigas, y te das cuenta de que el Dos de Mayo no salió España a la calle. El Dos de Mayo fueron cuatro. Saldrían a la calle tres mil o cuatro mil personas como mucho. Gente humilde: albañiles, carniceros, manolas, chisperos… Gente de los barrios bajos de Madrid, gente de navaja fácil, gente bronca. Pero la gente de clase media, de clase alta, las «buenas familias» se quedaron todas en sus casas, porque eso no iba con ellos, era una algarada. Ahora lo vemos con la distancia, la guerra vino después… En su momento aquello fue un motín callejero. Era chusma la que estaba en la calle. Los patriotas y los intelectuales, aquellos que teóricamente tenían que haber movido a las masas, no intervinieron".

La edición conmemorativa de Un día de cólera incluye Memorias del 2 de mayo, una recopilación de testimonios reales de sus protagonistas.

Memorias del 2 de mayo recoge los testimonios de quienes vivieron los sucesos del 2 de mayo de 1808 en Madrid: el comandante Vantal de Carrère, cuyas memorias no habían sido publicadas en España; el general Marbot; el barón Jean-Baptiste Grivel; liberales españoles como el conde de Toreno, José María Blanco White, Antonio Alcalá Galiano y el militar y escritor José Mor de Fuentes; el maestro del costumbrismo romántico Ramón de Mesonero Romanos; militares españoles que no pudieron intervenir porque tenían órdenes de no actuar, como Manuel María Esquivel; otros que sí participaron como José Navarro Falcón y Rafael de Arango; y el cerrajero Blas Molina Soriano, ferviente seguidor de Fernando VII, que fue uno de los instigadores del comienzo de la insurrección y responsable de la primera víctima francesa.

Memorias del 2 de mayo, con selección y prólogo del teniente coronel José Manuel Guerrero Acosta, permite al lector conocer cómo se vivió aquel lunes por parte de sus protagonistas. Nombres que, con mayor o menor peso, fueron testigos de esa jornada y cuyas vivencias conformaron el material documental de la obra de Arturo Pérez-Reverte.

Sinopsis

Este relato no es ficción ni libro de Historia. Tampoco tiene un protagonista concreto, pues fueron innumerables los hombres y mujeres envueltos en los sucesos del 2 de mayo de 1808 en Madrid.

Héroes y cobardes, víctimas y verdugos, la Historia retuvo los nombres de buena parte de ellos: las relaciones de muertos y heridos, los informes militares, las memorias escritas por actores principales o secundarios de la tragedia, aportan datos rigurosos para el historiador y ponen límites a la imaginación del novelista. Cuantas personas y lugares aparecen aquí son auténticos, así como los sucesos narrados y muchas de las palabras que se pronuncian.

El autor se limita a reunir, en una historia colectiva, medio millar de pequeñas y oscuras historias particulares registradas en archivos y libros. Lo imaginado, por tanto, se reduce a la argamasa narrativa que une las piezas. Con las licencias mínimas que la palabra novela justifica, estas páginas pretenden devolver la vida a quienes durante doscientos años sólo han sido personajes anónimos en grabados y lienzos contemporáneos, o escueta relación de nombres en los documentos oficiales.

Ficha editorial

Un día de cólera
Arturo Pérez-Reverte
Páginas: 408
Fecha de publicación: 28/11/2007
Precio: 19.50 €
ISBN: 978-84-204-7280-5
EAN: 9788420472805

Copyright de imágenes, sinopsis y notas de prensa © Alfaguara. Santillana Ediciones Generales. Cortesía del Departamento de Prensa de Alfaguara. Reservados todos los derechos. Reservados todos los derechos.


Añade tu comentario


Código de seguridad
Refescar

Diseño e ilustración

Lo último

org_prado org_thyssen org_Filmoteca org_bne org_auditorio org_CDN
 

Cultura en Positivo

Contenidos originales

Book Review

El Ministerio de Cultura identifica a Cine y Letras como una revista que ofrece contenidos respetuosos con los derechos de propiedad intelectual, y por ello nos distingue con el sello "Cultura en positivo". LEER MÁS...