Otra historia de la realidad virtual
Encaramada sobre la repisa de una chimenea, Alicia comprueba cómo cristal y azogue se disuelven como una bruma plateada; una disolución plena de sentido que suministra el elemento mágico a ese engarce entre dos mundos.
Carroll, como lector, conocía en 1872 la tradición folklórica del espejo y sus principales motivos: el reflejo clarividente que consultan Klingsor o la madrastra de Blancanieves, el doppelgänger que cobra vida y surge del vidrio, y el espejo como portal a un mundo ilusorio, invertido, correlato fantasmagórico de la realidad convencional.
Al protagonizar la tercera opción del repertorio especular, Alicia sugiere símbolos y alusiones muy atractivas, si bien todo el enigma se desvanece cuando ella despierta con el ronroneo de su gato.
Siguiendo un diseño similar, el personaje principal de La sangre de un poeta (Le sang d'un poète, 1932), de Cocteau, queda literalmente sumergido en el reflejo, y ahí encuentran hueco el capricho y la experiencia pasada.
Claro que hablar de los espejos en la obra del artista francés nos llevaría lejos de nuestro propósito, que es comprobar cómo encaja la RV con la narrativa. Y esta modalidad de viaje a través del espejo es el pasaje abierto que mejor podemos relacionar con lo que viene a sugerir esta moderna tecnología.
En definitiva, la RV es un método de interacción entre un humano y un ordenador o sistema de cómputo, caracterizado porque el intercambio de información trata de envolver todos los sentidos posibles del usuario. Con una definición tan amplia como la anterior, muchas situaciones cotidianas cabrían dentro de esta categoría si no fuera porque en la RV, el ambiente que envuelve al usuario existe tan sólo en los ciclos de procesamiento de una computadora que además debe proporcionar respuestas en tiempo real.
Es quizás en el ambiente de RV donde este concepto de tiempo real pierde su auténtico significado. En la mayoría de los sistemas convencionales el tiempo real es una herramienta que permite sincronizar causas y efectos. Muchas veces resulta menos importante que el sistema reaccione rápidamente frente a la posibilidad de que la reacción sea síncrona con la acción. En RV, el sistema tiene que ser además muy rápido, pues su objetivo es imitar al mundo real, que lo es intrínsecamente.































































































