Cine y Letras

Berthe Morisot  Berthe Morisot. La pintora impresionista
  15 de noviembre de 2011 - 12 de febrero de 2012
  Museo Thyssen-Bornemisza gif
  • PORTADA
  • CRÍTICAS DE CINE
  • ENTREVISTAS
  • CINE CLÁSICO
  • LIBROS
  • OPINIÓN
  • TEATRO
  • DISEÑO
  • CÓMIC
  • TELEVISIÓN
  • EXPOSICIONES

Echar las campanas al vuelo

William_Michael_Harnett4

«Celebrar algo a lo grande». De esta forma define la expresión echar las campanas al vuelo Delfín Carbonell Basset en su Diccionario panhispánico de refranes, de autoridades e ideológico, basado en principios históricos que demuestran cuándo se ha utilizado un refrán, cómo se ha empleado y quién lo ha utilizado [...] (con prólogo de Alonso Zamora Vicente; Barcelona, Herder, 2002, pág. 117).

Como fuente autorizada, añade Carbonell una frase extraída de La gaviota (1849), obra de Cecilia Böhl de Faber (Fernán Caballero): «Si todos sintieran mi ida como el hijo de mi madre, se habían de echar las campanas al vuelo». Obviamente, en la cita queda de manifiesto el impulso metafórico de dicha fórmula, pues podemos imaginar que los campanarios alcanzan su máxima intensidad de acción en momentos festivos. Por lo tanto, ya se ve que el vaivén sonoro de las campanas identifica tiempos de gozo y esparcimiento.

Hay hablantes que comparan esta frase figurada con otra que, por su significado, revela cierto parentesco semántico. Nos referimos a más sonado que la campana de Huesca, mediante la cual cabe distinguir un suceso de gran resonancia o repercusión. Con su finura habitual, se encarga de explicar el origen del proverbio don José María Iribarren en El porqué de los dichos. Sentido, origen y anécdota de los dichos, modismos y frases proverbiales de España con otras muchas curiosidades (Pamplona, Gobierno de Navarra, Departamento de Educación y Cultura, 1997, págs. 217-218).

Según revela el estudioso, la leyenda de la campana de Huesca ya figura en la Crónica de San Juan de la Peña, obra de autor anónimo de fines del siglo XIV, atribuida al rey Pedro IV el Ceremonioso. El escrito en cuestión explica que Ramiro II, rey de Aragón desde 1134 hasta 1137 y monje en un monasterio de Narbona, fue elegido monarca tras perecer sin sucesor su hermano Alfonso I.

«Menospreciado por los magnates aragoneses —añade Iribarren—, que le llamaban el rey Cogulla, o receloso del poder de éstos, acudió en consulta a su antiguo superior Frotardo, abad de San Ponce de Tomeras, en el Languedoc francés». El tal Frotardo, quien, según nos figuramos, era amante de las alegorías, salió al jardín conventual y empezó a cortar los tallos que más sobresalían en la plantación.

Al comprender tan expresivo símbolo, el rey "mandó decapitar a unos quince nobles, cuyas cabezas colocó en una bóveda, colgando a manera de campana, y en el centro, como badajo, la del obispo Ordás, cabeza de la levantisca nobleza; en forma de campana, para que sonase en todo el reino y sirviese de escarmiento a los demás magnates".

Refiriéndose exclusivamente a la expresión echar las campanas al vuelo, Aniceto de Pagés la define así en el Gran diccionario de la lengua castellana, autorizado con ejemplos de buenos escritores antiguos y modernos (t. II, Barcelona, Pedro Ortega, 1904): «Dar publicidad con júbilo a alguna cosa».

Para dar consistencia literaria a su definición, añade Pagés una jugosa cita de don José Selgas (1822-1882), escritor y político murciano, redactor del periódico satírico El Padre Cobos y autor de poemarios como La primavera (1850), El estío (1850), Flores y espinas (1882) y Versos póstumos (1883).

Cree Selgás que «eso de hablar como descosidos es ya moneda corriente, y no hay alma de cántaro que no se nos suba a las barbas y escupa por el colmillo, y eche las campanas al vuelo sobre si fue o sobre si vino». Al margen de su fondo de razón y de la polémica que pueda concitar, si algo nos llama la atención de esta frase es la densidad proverbial que determina su estilo. Por ello, aunque sea en clave pintoresca, resulta idónea para ejemplificar los usos del enunciado que motiva estas líneas.

Esta es una versión expandida de un artículo que escribí, bajo seudónimo, en el Centro Virtual Cervantes (www.cvc.cervantes.es), portal en la red creado y mantenido por el Instituto Cervantes para contribuir a la difusión de la lengua española y las culturas hispánicas.


Añade tu comentario


Código de seguridad
Refescar

Diseño e ilustración

Lo último

org_prado org_thyssen org_Filmoteca org_bne org_auditorio org_CDN
 

Cultura en Positivo

Contenidos originales

Book Review

El Ministerio de Cultura identifica a Cine y Letras como una revista que ofrece contenidos respetuosos con los derechos de propiedad intelectual, y por ello nos distingue con el sello "Cultura en positivo". LEER MÁS...