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Especialistas y acción
La acción continua en El Señor de los Anillos supuso un gran esfuerzo de preparación por parte de los especialistas que estaban bajo la dirección del director de especialistas George Marshall Ruge. No sólo tuvieron que aprenderse la coreografía de las secuencias de grandes batallas, repletas de técnicas clásicas (y nuevas) de lucha, sino que también tuvieron que trabajar sustituyendo a los actores principales y a los extras, balanceándose en altos acantilados, escalando los muros de los castillos, cayéndose de los barcos y atacando a través de los bosques montados a caballo. Lo conseguido por los especialistas de esta película es único porque hay un montón de personajes que deben luchar de modo diferente. Recrear batallas con tantas estaturas, estilos y movimientos diferentes, fue todo un reto para ellos.
Bob Anderson, uno de los mejores maestros de esgrima del mundo, que ha asesorado películas como La guerra de las galaxias y entrenado al legendario Errol Flynn, fue el elegido para enseñar a los actores las diferentes técnicas de esgrima. Experto en armas medievales, Anderson leyó las novelas y desarrolló métodos de lucha basados en las descripciones de Tolkien de cada raza.
Así, decidió que, como los hobbit son tan pequeños, lo normal sería que luchasen en equipo. Otros, como Gimli el Enano, armado con un hacha, combatiría de forma radicalmente distinta. Cada grupo de especialistas fue entrenado para recrear los diferentes estilos de lucha de los Orcos, los Uruk-hai, los Espectros del Anillo, los Elfos y las demás civilizaciones del universo de Tolkien. Se requirió la ayuda de un experto en antiguos arcos largos ingleses. Pero no sólo se necesitaba una gran aportación humana, sino también animal.
En El Señor de los Anillos se han utilizado más de 250 caballos, incluyendo 70 especialmente entrenados que llevaron a los miembros de la Compañía a través de la Tierra Media. Entre ellos estaban los cuatro caballos pequeños que montan los hobbit, y los dos orgullosos caballos andaluces blancos, que dieron vida a Sombragrís, el corcel de Gandalf, a la vez salvaje y valiente. Este polifacético departamento fue dirigido por el cuidador de animales Dave Johnson, el coordinador de caballos Steve Old, los asesores técnicos de caballos John Scott y Lyle Edge, y el coordinador de especialistas de caballos Casey O’Neill.
Para Peter Jackson, todo esto era necesario para reflejar toda la fuerza de las batallas, con el torrente de adrenalina de la multitud de guerreros, los cascos atronadores de los caballos, los desgarradores gritos y los lamentos de fondo.
A pesar de la elevada sofisticación tanto de los especialistas como de los efectos de El Señor de los Anillos, al final Peter Jackson mantiene la atención en un único enemigo: el Anillo. “Lo que más me interesa de El Señor de los Anillos es que el verdadero villano de esta épica historia no es un gran dragón que exhala fuego, ni un siniestro robot asesino o un tiburón enorme. Es algo más sencillo. El Mal es psicológico, intangible, cada personaje lo encontrará en su propio camino”.









































































































