
Los ojos de Julia es más que una reunión de familia con los cómplices que erigimos El Orfanato. Mucho más. Los ojos de Julia me ha parecido un verdadero milagro.
La trama central de la película es a la vez profundamente clásica e innovadora. Una perversa e ingeniosísima mezcla entre la tesis borgiana, el thriller hitchcokiano y el giallo Italiano.
Cargada de emociones, sensibilidad y estilo impecable, la película pertenece a su director, sus guionistas y su actriz pero está amorosamente arropada por todos nosotros.
En disparatada paráfrasis de Shakespeare "Ver o no Ver, esa es la cuestión". Julia vive un oscuro transito que la obliga a confrontar sus limitaciones y deseos.
De manera hermosísima y clara, el personaje entiende que lo que verdaderamente buscaba no era la vista sino una mirada. El acto mecánico de "ver" no es el verdadero milagro.
El milagro es saber mirar.
Como director de cine, Guillem Morales conoce instintivamente el predicamento de su protagonista.
Esta es la segunda ocasión en que presento una película y estoy absolutamente orgulloso de ser parte de este bellísimo relato.
El cuidadoso trabajo narrativo y los inesperados giros que el guión proporciona han hecho de esta película una aventura perfecta para embarcarme de nuevo con Rodar y Rodar y hacer la segunda presentación fílmica después de El Orfanato.
Mi sociedad con Rodar y Rodar ha arrojado siempre resultados excelentes y juntos hemos buscado la mejor manera de hacer justicia al poderío de una actriz como Belén Rueda y un director tan lleno de ideas y fuerza como Guillem Morales.
Esta, mi segunda película, será una autentica revelación de su verdadero potencial y alcance.
Entrevista con Guillem Morales
Los ojos de Julia es tu segunda película. ¿Qué diferencias has notado en relación a la primera?
Una segunda película es todavía más importante que la primera. No puedes arriesgarte a cometer errores. Y en Los ojos de Julia he sentido esa responsabilidad que se traduce en exigir mucho más de ti mismo y de todo el equipo que te rodea. Y si el proyecto tiene una dimensión mucho más grande que tu primera película tu responsabilidad tiene que estar a la altura.
Con Los ojos de Julia me he propuesto ante todo entretener a la audiencia, no dar tregua al espectador, que entrara en una montaña rusa de emociones y que ésta no se detuviera hasta el final. Aunque considero Los Ojos de Julia un film más adulto que mi primera película puedo decir que me he divertido más haciéndola.
Pero has seguido con el formato de thriller…
Me gusta el género del thriller y me siento muy cómodo con él. Es un tipo de género que no te limita aunque haya gente que piense lo contrario.
Un thriller puede ser terrorífico, humano, excitante, emocional y puede abrigar todo tipo de historias pero por la forma en que éstas van a ser contadas sabes que van a atrapar al espectador desde el principio. Una historia puede ser buena. Pero si está contada con misterio y tensión es el doble de buena.
¿De dónde nace la idea de Los ojos de Julia?
Tuve la imagen de una mujer con una venda en los ojos. Le habían operado de la vista y tenía que llevar la venda puesta durante dos semanas si quería recuperarla. Pero si se quitaba la venda accidentalmente, la operación se arruinaría. De alguna manera intuía que esa mujer, aunque llevara la venda puesta, en ese momento empezaba a ver las cosas más claras que nunca. Eso es todo lo que sabía entonces.
Era solo una idea. Pero sabía que detrás había una buena historia que contar.
Wait until dark, Blind terror….hay unas cuantas películas protagonizadas por mujeres ciegas.
Hay bastantes películas sobre mujeres ciegas o de personajes que son ciegos. Pero no hay tantas películas que describan el proceso de alguien que se va quedando ciego, que siente que va a ser condenado a un mundo de oscuridad.
En este sentido Los ojos de Julia no es una película sobre una mujer ciega. Es una película sobre una mujer que se va quedando ciega. Pero antes de perder definitivamente la vista tendrá que ver cosas, cosas importantes que nunca antes había visto, y éstas pueden ser hermosas o terribles…
¿Como nació el vínculo con Guillermo del Toro?
A Guillermo lo conocí en Londres hace tiempo, le conté la historia y apoyó el proyecto desde sus inicios.
Esto fue maravilloso porque confió en nosotros y en Los ojos de Julia cuando sólo era una versión de guión, y una vez dentro nos animó a seguir abriendo puertas para explorar todas las posibilidades narrativas que ofrecía la historia. Con Guillermo he aprendido a escuchar y a reflexionar sobre las decisiones, aunque estas sean tomadas con el alma.
Hasta ahora habías escrito los guiones tu solo. Los ojos de Julia ha sido co-escrito con Oriol Paulo. ¿Por qué decidiste escribir con alguien?
Escribir con alguien es mejor que escribir solo. Es más creativo, divertido y constructivo. Dicen que no es fácil. Pero yo tengo la gran suerte de haber encontrado a alguien con el que me entiendo muy bien a nivel creativo y personalmente. Y Los ojos de Julia no será lo último que hagamos.
El guión está lleno de giros y golpes de efecto, a menudo inesperados. ¿Es esto indispensable para escribir un buen thriller?
Absolutamente. Porque en un thriller es indispensable contar la historia de la manera más excitante posible. Y eso significa dosificar la información para mantener al espectador clavado en la butaca hasta el último fotograma.
La estética de la película sorprende un poco. Os habéis alejado de lo gótico sin dejar de hacer una película estéticamente tétrica dentro de los parámetros del thriller. ¿Cómo lo habéis conseguido?
Fue una decisión creativa muy pensada y me siento muy orgulloso de ello. Otorgar a la película una atmósfera gótica hubiera sido lo más fácil. Pero deseábamos probar algo más especial e inquietante. De hecho las premisas estéticas de Los Ojos de Julia se han basado más en videojuegos –de los que soy fan absoluto- que en películas cinematográficas.
Y quise impregnar a todo el equipo creativo de las influencias de mis juegos favoritos. El resultado final ha sido una estética con influencias centroeuropeas increíblemente empobrecida. No es una estética gótica pero otorga a la película la atmósfera adecuada para una historia tan sobrecogedora y que describe perfectamente un mundo en el que ya no hay nada hermoso que ver.
Una de las cosas más destacables de la película es el trabajo de cámara
Efectivamente. En eso soy muy minucioso. Y el trabajo de cámara en esta película ha sido complicado pero muy gratificante. Cuando no dispones de grandes efectos especiales para deslumbrar visualmente al público tienes que concentrarte en la planificación y en el trabajo de cámara. Ahí reside tu poder para deslumbrar sin dejar de conducir la emoción de los personajes plano a plano. Hasta la fecha es la película más compleja técnicamente que he hecho.
¿Por qué Belén Rueda?
Cuando conocí a Belén por primera vez supe inmediatamente que ella tenía esa luz especial que solo tienen las estrellas de cine, esa luz que hace que te enamores de ella. Cuando acabamos de leer el guión y levantó la mirada supe definitivamente que sus ojos eran los ojos de Julia. Belén tiene belleza y talento. Y ambas cosas no suelen ir juntas a menudo.
Pero sobretodo, lo que posee Belén es generosidad como actriz y como persona lo que la convierte en una excelente compañera de viajes largos. Y una película es un viaje largo. Belén se convierte así en el sueño de todo director. A modo de anécdota le prometí a Belén que por primera vez saldría sexy en una película. Y creo que esto lo he conseguido.
Nunca se ha mostrado tan deseable. Y muchos van a sorprenderse.
Y luego está Lluís Homar.
Belén necesitaba un marido protector. Y Homar necesitaba una mujer de la que enamorarse. Ambos forman una pareja inteligente y estupenda en la película. Su complicidad conforma una relación adulta absolutamente creíble en todos los aspectos. Trabajar con Homar es un placer inmenso que obliga a revisar cada detalle de la escena hasta conseguir la precisión de un cirujano.
La película va sobre una mujer que pierde la vista. A priori ¿perder la vista no suena a algo triste y terrible?
Perder algo siempre es terrible. Perder cosas que tienes o que has conseguido. A veces son cosas materiales, o personas o sentimientos. Perder algo siempre es un duelo. Y un duelo no es nada agradable. Pero perder algo siempre supone ganar otra cosa. Y es ahí donde nos tenemos que detener. Porque eso no tiene nada de triste o terrible.
Quedarse ciego no es agradable pero no significa que todo acabe ahí. Significa transformación. Y la transformación es un proceso doloroso pero increíblemente positivo si lo asumimos como lo que es, una evolución. Quedarse ciego no es tan importante como la actitud que tenemos hacia este cambio. Y este es el viaje de Julia.
O sea el tema de la visión es lo más importante en la película...
“Los Ojos de Julia” está estructurada alrededor de la mirada. De lo que significa mirar pero también de lo que significa ser mirado. Porque mirar es un acto reciproco. Y dentro de nuestro mundo hay cosas visibles y cosas invisibles. Y hay que aprender a verlo todo, solo que a veces no sólo con los ojos.
Texto e imágenes: cortesía de Universal Pictures International Spain S.L.










































































































