
En la primera película realizada por Chen Kaige, la polémica Tierra amarilla (Huang tu di, 1983), el director de fotografía era su compañero de estudios Zhang Yimou, luego conocido como director por la excelente Sorgo rojo (Hong gao liang, 1987), premiada con el Oso de Oro en el Festival de Berlín.
La primera vez que vi Tierra amarilla me falló algo muy importante: las canciones no estaban subtituladas. En posteriores visionados, he podido subsanar ese error y he constatado la gran importancia que tienen las letras de las canciones en esta película. Es más, a mí me gusta ver Tierra amarilla como si fuese una balada popular china.
Es la historia de un soldado del Partido Comunista, que es enviado a las zonas rurales más alejadas del norte de China para recabar canciones populares. Se convirtió en centro de la polémica porque sugería el fracaso de los principios del comunismo en la China rural.
Kaige, con los innovadores elementos formales propios de su generación, unió bellas metáforas visuales (aridez de la tierra, sequía que proporciona amargura, el río que ahoga las ansias de libertad...) con no menos estéticas metáforas auditivas, donde las canciones parecen mostrar las palabras que quisiera decir nuestra joven protagonista. Palabras necesarias para enfrentarse a ese mundo de arcaicas tradiciones, que la une en matrimonio concertado con un hombre mucho mayor que ella.
Frases como “La vida de una chica es la más digna de compasión” o “¿A quién le puedo hablar de mi amargura?” contrastan con el poderoso cántico del soldado: “Son los comunistas los que salvan a la gente”.
Pero el mensaje de Kaige subraya eso, el comunismo (personificado en el soldado, con sus aires de modernización de las costumbres, que promete salvar a la chica) no llega a tiempo, y la joven protagonista cae en lo más hondo de las tradiciones heredadas. Su ansia de libertad muere ahogada en ese río en el que tantas veces ha ido a buscar agua. La valentía, y el acierto de Kaige reside en el desafío que lanza a la propaganda del realismo socialista. De hecho, cuenta una historia sencilla, llena de amargura y de fracaso.
He de confesarlo, hay otra película que toca mi fibra sensible. Es más, la considero una de las cintas más redondas de este director. Me estoy refiriendo a El rey de los niños (Haizi wang, 1987).
Con el telón de fondo de la Revolución Cultural, el film cuenta cómo Luogan, joven asignado a una brigada de trabajo, es propuesto para desempeñar el cargo de maestro en una alejada aldea entre las montañas.
La película fusiona poesía y reflexión. Poesía por esos bellísimos planos en los que el paisaje cobra el protagonismo. Donde el cielo enmarca casi toda la pantalla, y los personajes parecen pequeñas motas de vida bajo su descomunal presencia. Y reflexión, por la propia experiencia del protagonista.
Confuso e indeciso por su escasa formación, pero con un impulso ético que le hará experimentar que el verdadero aprendizaje pasa por dotar al alumno de la libertad de pensamiento, en vez de la memoria por repetición.
El carisma del profesor y su afán educador quedan representados por un diccionario. El pequeño libro se convierte en la gran metáfora del relato. No puede ser más significativa la escena en la que el profesor abandona, por órdenes del Partido, su querida clase, y le regala a su alumno más aventajado el diccionario. Lo acompaña una nota que dice: “A partir de ahora no copies nada”.
La esposa de Yimou, la actriz Gong Li, se ha hecho popular en Occidente gracias a su actuación en las nuevas películas de su esposo: Semilla de crisantemo (Ju Dou, 1989), La linterna roja (Da hong deng long gao gao gua, 1991), Qiu Ju una mujer china (Qiu Ju da guan si, 1992) y La joya de Shangai (Yao a yao yao dao waipo qiao, 1995) y La maldición de la flor dorada (Man cheng jin dai huang jin jia, 2006).
Gong Li tiene un gran talento, y es verdad que debe mucho a Yimou.
Por lo demás, Yimou es un genio. Se ha dicho que Chen Kaige es mucho más estético que Yimou. A decir verdad, ambos directores cuidan especialmente la planificación de escenas, la plasticidad de sus movimientos de cámara, los colores utilizados y la fotografía.
Por especialidad o por formación, Yimou es un operador. Trabajó en las primeras películas de Kaige (Tierra amarilla) como director de fotografía. Por ello, es ilógico imaginar una competencia entre dos grandes para decidir quién es más estético que el otro.
Con todo, hay algo cierto, y es que Chen Kaige dota a su historia de una poesía visual, mientras que Yimou se centra en los aspectos dramáticos.
¿Y qué ocurre si lo comparamos con Tian Zhaungzhuang? En palabras del propio Yimou, sus películas presentan a personajes conscientes de sus circunstancias sociales y políticas, pero deseosos de librarse de sus ataduras.
Comparemos La cometa azul (1993) y Vivir (1994), y veremos cómo Yimou a diferencia de Zhaungzhuang, se centra en los aspectos internos de los personajes. Refleja su lucha por la superación, incluyendo un particular sentido del humor para demostrar las incongruencias del Partido. Un ejemplo de esto último lo tenemos en la escena de la muerte del hijo, que pone toda su ilusión y fe en la política del Gran Salto, y al final un accidente le quita la vida al desplomarse un edificio promovido por ese avance de la modernización.
A pesar de estas ironías, Yimou, no sigue las ideas de Tian Zhaungzhuang en La cometa azul pues sus protagonistas viven los vaivenes sociopolíticos sin atreverse a alzar la voz.
El componente fotográfico funciona como elemento de cohesión generacional.
El uso del color, y su significado simbólico, lo comparten los miembros de dicha generación, aunque quizá sean Chen Kaige y Yimou los más interesantes en este aspecto.
El pionero en utilizar el color con carga metafórica fue Kaige en Tierra amarilla. Ambos directores compartieron sus ideas en eso que llaman plastic expressión. Así, en Hero (2002), el color se convierte en un personaje más.
En todo caso, ya sabe el lector lo que dicen de las metáforas en las dictaduras. De hecho, para este grupo de cineastas el uso de metáforas significa otro intento de eludir la temible censura.
Filmografía
1984 Tierra Amarilla 黃土地
1986 La gran parada 大阅兵
1987 El rey de los niños 孩子王
1991 La vida pendiente de un hilo 边走边唱
1993 Adiós a mi concubina 霸王别姬
1996 Temptress Moon 风月
1999 El emperador y el asesino 荊柯刺秦王
2002 Suavemente me mata
2002 Ten Minutes Older Segmento 100 Flowers Hidden Deep
2002 Soñando juntos 和你在一起
2005 La promesa 无极
2008 Mei Lanfang 梅兰芳
Copyright © Nuria Álvarez Macías. Reservados todos los derechos.










































































































