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El cine de John Woo

Face/Off, de John Woo

Tras el estreno de Acantilado rojo, John Woo volvió a despertar el interés de crítica y público. Fue entonces cuando muchos espectadores redescubrieron a este cineasta excepcional.

No todos los realizadores que comienzan un rodaje con ochenta millones de dólares tienen una historia sorprendente que contar. Por suerte, John Woo alimenta el interés del espectador con una superproducción épica e imaginativa, en la que tienen cabida el gran espectáculo y un honrado compromiso con el pasado de su país.

Dada la escala del proyecto, el director ha practicado la cortesía de no rechazar ayudas, y eso explica que una industria tan nacionalista como la de China haya admitido, en este caso, la participación de capital taiwanés, coreano, japonés y estadounidense.

Pero ¿por qué Acantilado rojo despierta esa unanimidad entre productores de países tan diversos? Sencillamente por el tema que trata. Si descartamos el respaldo norteamericano –Woo es el ídolo de Tarantino y conoce bien Hollywood–, lo que explica esa coalición asiática es la fama de la novela en la cual se inspira la película: El Romance de los Tres Reinos, escrita por Luo Guanzhong en el siglo XIV.

Sangre, balas y palomas

La popularidad del libro es algo de lo que Woo tiene constancia desde la niñez.

John Woo nació el 1 de mayo de 1946 en Guangzhou. Cuando era un niño, sus padres abandonaron la China comunista por motivos políticos, y cruzaron la frontera de la entonces colonia británica de Hong-Kong, dispuestos a iniciar una nueva vida.

El padre, maestro de escuela, padecía un proceso tuberculoso que se vio agravado por las emociones del exilio. Esta enfermedad lo imposibilitaba para trabajar, de modo que el resto de la familia debió ingeniar los métodos más inesperados para subsistir.

A través de un establecimiento misionero, el pequeño Woo se convirtió en destinatario de las donaciones de una familia estadounidense, lo cual vino a aliviar las penurias familiares.

Llegado a la adolescencia, el futuro director se convirtió en un extraordinario aficionado a la literatura, inclinándose tanto por los clásicos que le recomendaba su padre –incluido Luo Guanzhong– como por la literatura policiaca más popular. Asimismo simpatizó con el movimiento hippie y participó en manifestaciones anticomunistas.

Iba con extraordinaria frecuencia al cine. ¿Sus ídolos? Nada menos que Jean-Pierre Melville y Sam Peckinpah.

Tras una etapa en que participó como actor en una compañía estudiantil, empezó a trabajar como ayudante de dirección en los estudios cinematográficos Cathay.

Tiempo después, contratado por la compañía de los Shaw Brothers, se hizo asistente del director Chang Cheh, especializado en el cine de artes marciales.

Por estas fechas, hizo amistad con el joven actor Jackie Chan, quien protagonizó dos de sus primeras películas.

Fue una etapa de trabajo frenético y aprendizaje constante. Aún no tenía su cine las señas de identidad que luego lo harían famoso, pero ya apuntaba las impecables cualidades técnicas que acrecentaron su prestigio en Hong-Kong.

En 1986 el director y productor Tsui Hark contrató a Woo para que dirigiese A Better Tomorrow. Ya en este largometraje desplegó el cineasta sus características más recurrentes: intrigas oscuras al estilo de Jean-Pierre Melville, uso de la cámara lenta según las enseñanzas de Akira Kurosawa y Sam Peckinpah, coreografía elaborada en las secuencias de acción y planificación imaginativa, casi experimental.

Sus películas posteriores, principalmente Bullet in the Head, Once a Thief y The Killer, fueron muy admiradas por Sam Raimi y Quentin Tarantino, quienes favorecieron el acceso de Woo a Hollywood.

Exiliado cuando China recuperó el territorio de Hong-Kong, el director chino desarrolló en Estados Unidos su posterior carrera, con títulos tan comerciales como Blanco humano, Alarma nuclear y Cara a cara.

La épica al estilo Woo

Acantilado rojo supone el retorno de Woo a su tierra natal.

Además de un gran relato de aventuras, llevado al cine, al cómic y al videojuego en diversas ocasiones, el libro de Guanzhong es una pieza literaria muy conocida en Asia, y además resulta imprescindible para comprender la unificación del Imperio en el año 280 d. C. De hecho, la obra compite en popularidad con otro texto atribuido al mismo autor, La frontera azul, cuya adaptación más famosa fue una teleserie japonesa de 1977 (Imagino que, entre los televidentes veteranos, habrá quien recuerde a los 108 proscritos que, a las órdenes de Lin Chung, impartían justicia en las cercanías del Liang-Shan-Po).

Ya ven que hay creadores nacidos para la universalidad. Woo quiere satisfacer a esa audiencia global que disfrutó con títulos como The Killer o Cara a cara, y por eso actualiza ese cantar de gesta sin renunciar a sus rasgos de estilo.

Certeros e implacables con la espada, los héroes de Acantilado rojo combaten a cámara lenta, con una calculada coreografía que nos recuerda a los pistoleros de A Better Tomorrow, Hard Boiled o Misión Imposible II.

A Woo le gusta el montaje de acciones en paralelo casi tanto como filmar el vuelo de una bandada de palomas –su sello predilecto–, o mostrar a un adulto protegiendo a un niño en medio de una peligrosa refriega.

"Mi objetivo para esta película –dice el cineasta– es superar las barreras culturales e históricas, de manera a que la audiencia occidental sienta que está viendo una versión asiática de Troya, mientras que el espectador oriental descubre nuevas perspectivas de un relato que le es conocido".

Pasó el tiempo en que reyes y caballeros jugaban a ser dioses, y sin embargo, al público chino aún le agrada ver cuanto de noble hay en su larga historia. Y como la gloria hace buenas migas con el cine, Woo asume sin resistencia los detalles más grandilocuentes de esa contienda que narra en su película.

Nos situamos en las postrimerías de la Dinastía Han. Las tropas del primer ministro Cao Cao –soberbiamente interpretado por Zhang Fengyi– cargan de frente contra los dos reinos que pretende unir al Imperio: el de Xu y el de Wu. Modelo de bondades, Liu Bei gobierna Xu, pero aunque lo defiende con arrojo de la invasión, se ve obligado a pedir ayuda al reino de Wu cuando ya no le queda refugio donde guarecerse.

El encargado de forjar esa alianza defensiva es Zhuge Liang (Takeshi Kaneshiro), un estratega de sangre fría, que conoce los trámites del combate moderno. Ciertas cosas son difíciles de encajar, pero Zhuge Liang se gana la amistad del virrey Zhou You, encarnado por la estrella Tony Leung. Y eso añade una ventaja a su causa, porque además de ser un tipo bravo y justo, Zhou You tiene la fortuna de su parte, y además está casado con la joven más bella de China, Xiao Qiao, a quien da vida la top model Chiling Lin.

En todo este juego de ajedrez, por supuesto, Cao Cao continúa siendo el enemigo a batir. Y eso que sus soldados –miles de ellos– forman una fuerza letal e implacable: todo un prodigio de competencia militar. De ahí en adelante, cada fase del enfrentamiento –reveses parciales, duelos, abordajes, cargas de caballería– conduce a un desenlace que se resuelve en la ribera sur del río Yangtsé, en ese lugar al que llaman Acantilado rojo, y al que John Woo reviste de leyenda.

¿Es de extrañar, me pregunto, que el cineasta convierta aquella guerra en una experiencia vigorizante? Sin duda, entusiasma ver a enormes multitudes moverse al unísono.

Ahí, en ese teatro frenético y multicolor, es donde los héroes logran quebrar la entereza del enemigo haciendo brillar sus escudos o lanzando proyectiles ardientes. Con lanceros cayendo por todas partes, y caballos enloquecidos que se desploman atravesados por las flechas, sólo un puñado de elegidos es capaz de abatir a sus adversarios riendo entre dientes. Por descontado, quizá ese alarde de bravura desconcierte a algunos, pero créanme: la épica es una manera de contar el pasado tan buena como la que más.

Filmografía

1974: The Dragon Tamers.

1975: Ninja Kids; Shaolin Men; Princess Chag Ping.

1977: Money Talk; Money Crazy; Follow The Star; Last Hurrah For Chivalry.

1978: Hello, Late Homecomers.

1981: To Hell With The Devil; Laughing Times.

1982: Plain Jane To The Rescue.

1984: The Time You Need A Friend.

1985: Run, Tiger, Run.

1986: The Sunset Warrior; A Better Tomorrow.

1987: A Better Tomorrow II; Tragic Heroes.

1989: The Killer.

1990: Once A Thief; Bullet In The Head.

1992: Hard Boiled.

1993: Blanco Humano.

1996: Alarma nuclear.

1997: Cara a Cara.

1999: King's Ransom; Misión Imposible 2.

2002: Windtalkers.

2003: Paycheck.

2009: Acantilado rojo.

Esta es una versión expandida de varios estudios anteriores. En particular, incluye citas de varios artículos que escribí para el diario ABC y para la Enciclopedia Universal Multimedia, de Micronet. Asimismo, contiene algunas reflexiones y referencias que publiqué en los libros Perspectivas de la comunicación audiovisual (2000) y La cultura de la imagen (2006).

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