Cine y Letras

Berthe Morisot  Berthe Morisot. La pintora impresionista
  15 de noviembre de 2011 - 12 de febrero de 2012
  Museo Thyssen-Bornemisza gif
  • PORTADA
  • CRÍTICAS DE CINE
  • ENTREVISTAS
  • CINE CLÁSICO
  • LIBROS
  • OPINIÓN
  • TEATRO
  • DISEÑO
  • CÓMIC
  • TELEVISIÓN
  • EXPOSICIONES

El cine de Wong Kar Wai

wongkarwai

El cine de los años noventa se vio sacudido, y no sólo en la ex colonia británica de Hong Kong, con la llegada de ese creador único que es Wong Kar Wai.

Ashes of time es un complejo wuxia basado en la novela The Eagle Shooting Heroes de Jin Jong (1958), de la cual Kar Wai hizo una libre versión. En el año 1994 unió sus fuerzas con el también director Jeff Lau y, gracias a su recién fundada productora Jet Tone Productions, y se embarcó en un rodaje que le llevó hasta el desierto de Ordos.

El trabajo fue realmente duro, por las condiciones geográficas y por su particular modo de concebir la creación cinematográfica: la creación como intuición. Aunque en este caso, al ser una adaptación, Kar Wai sí conocía el final de sus protagonistas por lo que, según sus palabras “se generó un clima de pesimismo al saber su desenlace”.

La historia, que se sitúa al margen de los convencionalismos del género, se nos presenta como un puzzle fragmentado que va abre una serie de caminos para que el espectador los reconstruya. Kar Wai nos introduce en el sentido de la obra y nos otorga una historia con múltiples lecturas al mismo tiempo que nos hace partícipe de los sentimientos más íntimos de los guerreros. ¿Guerreros que más bien parecen caballeros errantes consumidos por su melancolía?

Efectivamente, el wuxia es tamizado por la mirada de su director y Kar Wai sustituye la heroicidad, propia del género, por el sufrimiento y la nostalgia propios de su universo.

Al igual que la arena del desierto, que es muy difícil de atrapar, las vidas de los protagonistas, haciendo alusión al título, parecen cenizas que se desvanecen en el tiempo.

Al mismo tiempo que Ashes of time escenifica un combate contra la melancolía, en el que los guerreros son derrotados, también es un homenaje sincero hacia las películas de género. Las coreografías, de la mano de Sammo Hung, recogen los distintos estilos de lucha míticos de estas películas: los combates idealizados del guerrero descalzo son herencia directa del wuxia de la Shaw Brothers con Chang Cheh a la cabeza; la estética del chambara japonés tiene a su representante en las luchas del guerrero ciego; y las fantasías aéreas y estilizadas, influencia de Tsui Hark y del posterior Zhang Yimou, las encontramos en la lucha en el lago.

En su versión redux Kar Wai estructura la historia en una serie de capítulos, incluye algún mínimo cambio argumental, nuevas escenas, e introduce piezas de una banda sonora con ecos de la utilizada en 2046, pero es fiel a su primera mirada, es fiel a su wuxia y sobre todo es fiel a sí mismo.

Kar Wai hace de la emoción un sentimiento universal. La imposibilidad de recuperar el pasado determina a sus personajes a moverse en un pretérito condicional, donde lo “no dicho” y el “si hubiese...” inmovilizan sus existencias ante la imposibilidad de construir un presente.

Comparto plenamente la opinión de Carlos F. Heredero cuando denomina a Wong Kar Wai un cronista lírico y no sentimental. Sus personajes no caen en el fácil juego del melodrama.

Envueltos en su narcisismo, en su frustración, en su soledad y habitando en un mundo alienante y de férreas costumbres, muestran sus sentimientos de un modo tal que escapan a cualquier dominio de la razón.

Ese el lirismo de Kar Wai y esa es su plasmación del sentimiento, pero ¿cómo se expresa algo tan sutil?

Viendo cualquier película de Kar Wai, se puede responder a esa pregunta retórica. Recuerden a ese fantástico Tony Leung Chi Wai en Chungking Express.

Habla con los objetos de su casa, increpa a la pastilla de jabón por el hecho de estar más delgada cada día, comentando a su toalla, empapada en agua, que deje de llorar por la pérdida de su novia.

Ese es un filo poético en el que el ridículo acecha. Y sin embargo, los objetos cómo él sienten la soledad, y Leung desea parar el tiempo para volver a vivir esos días en los que creyó alcanzar la felicidad. Nada hay mejor que verbalizar tus sentimientos más íntimos, tus deseos contenidos tus frustraciones frente un agujero en el templo Onk Bar de Camboya (Deseando amar).

Wong Kar Wai crea un universo sentimental en el que el tiempo es un como un gran reloj que te imposibilita volver a vivir.

El río que fluye en una sola dirección. Como una gran barca a la deriva que nos recuerda nuestras emociones y nos sumerge en la desilusión y la melancolía.

Wong Kar Wai se dio a conocer en el mundo de la televisión, primero como guionista. Luego dio el paso a la gran pantalla con una película que respondía a las innovaciones y a las inquietudes de esta Segunda Ola.

Con As tears go by formuló un deseo de romper con el convencionalismo de los géneros. No obstante, quiso satisfacer al gran público uniendo dos de los temas preferidos de la ex colonia: la historia de amor y el cine de tríadas.

A esto se le sumó la elección de Andy Lau –el actor de La casa de las dagas voladoras (2004)– como protagonista.

Lau es uno de los cantantes pop y actores más populares del sudeste asiático, y eso garantizaba un buen reclamo para la taquilla. Pero esta conjunción de factores no tuvo como consecuencia un thriller convencional.

La narración de Kar Wai se basó en el uso de cámara en mano, con una velocidad frenética y con clara influencia de la estética del video-clip.

Con ese planteamiento, abría una nueva vía al género a través de un héroe situado en la antítesis de John Woo o Ringo Lam.

En As tears go by, Andy Lau se asemeja más a un poeta enamorado, con una aureola de romanticismo, a medio paso entre los códigos de honor o el amor. Nada que ver con Chow Yun Fat.

Con su siguiente película, Days of being wild, Kar Wai entró de lleno en el estilo cinematográfico que le es propio. Me refiero a una atmósfera en la que sus personajes se ahogan en la melancolía y la frustración.

Ese tiempo que no se puede detener, y que también está presente en Happy Together, Deseando amar y 2046.

Chungking Express es otra película imprescindible en su cinematografía. Se trata de la primera obra de Wong Kar Wai que se estrenó en nuestras salas de cines. Ofrece asimismo una innovadora manera de rodar, similar a la que comenzó a experimentar con As tears go by, y que culminó en Fallen in angels.

La cámara vibra y, en determinadas escenas, la velocidad de la acción produce una inestabilidad de planos y saltos de encuadres que se ha convertido en notas características de su cine más personal.

Me siento confundida por su siguiente proyecto, My blueberry nights. Lo esperaba, pero por otro lado, me pregunto por qué se ha apartado de su contexto habitual. Por qué se ha apartado de Tony Leung Chiu Wai.

Me cuesta imaginar un cine de Kar Wai sin Hong Kong como fondo, y eso que alabo el mágico paréntesis que tuvo con Happy Together, donde Argentina se convirtió en el Hong Kong de sus protagonistas.

My blueberry nights es una película de Wong Kar Wai sin Christopher Doyle a cargo la fotografía. Me cuesta aceptarlo, pero la esencia de su cine está ahí.

Biografía

Nació en Shanghai en 1958, emigro con su familia a Hong Kong cuando tenia 5 años.

Empezó en la industria como guionista y asistente de producción y en 1988 debuta como director imponiéndose rápidamente como l'enfant terrible de la cinematografía local.

As Tears Go By, además de su primera colaboración con Maggie Cheung como protagonista, se presenta en la Semana de la Crítica del Festival de Cine de Cannes 1989 en medio de una gran expectación. El triunfo es rotundo, y desde ahora se dará a conocer como magnífico realizador.

En 1990, Nuestros años salvajes, un film nostálgico sobre la amistad y sus decepciones con el trasfondo de los años sesenta, le sirve para reunir a seis de las mejores estrellas jóvenes del cine asiático, y recibir los 5 premios más importantes del Festival de Cine de Hong Kong 1991.

Los dos años siguientes los pasará rodando en las más lejanas regiones de China un magistral relato sobre artes marciales, Las Cenizas del Tiempo, cuya primera proyección tendrá como escenario el Festival de Cine de Venecia 1994. Allí recibe el Premio a la Mejor Fotografía y, en el Festival de Cine de Hong Kong 1994, otros tres destacados galardones.

Durante una pausa de dos meses en la post-producción de Las Cenizas del Tiempo, rueda Chungking Express que se convertirá enseguida en un éxito internacional refrendado con dos premios en el Festival de Cine de Estocolmo 1995, y otros tres en el Festival de Cine de Hong Kong 1995. A continuación, filma un largometraje que él mismo define como "experimental", Los Ángeles Caídos, cuya primera proyección tiene lugar en el Festival de Cine de Toronto, y que más tarde recibe otros dos premios en el Festival de Cine de Hong Kong 1996.

Sus dos siguientes trabajos van a competición en el Festival de Cine de Cannes. Happy Together, se proyecta en la edición de 1997 donde es galardonada con el Premio al Mejor Director, y el Premio al Mejor Actor en el Festival de de Cine de Hong Kong.

In The Mood For Love, se presenta en el certamen del año 2000 donde recibirá el Premio al Mejor Actor y el Premio al Mejor Equipo Técnico, sin olvidar los muchísimos premios y nominaciones con que será distinguida en todo el mundo, además de estar seleccionada para el Oscar al Mejor Film Extranjero.

Durante la producción de 2046, ha efectuado varias pausas con objeto de poder dedicarse a otros proyectos. Ha realizado un cortometraje para BMW, The Hire (con otros destacados directores como Ang Lee, John Frankenheimer y John Woo), un video clip, Six Days, para D.J. Shadow, y uno de los tres episodios del film Eros, presentado en el Festival de Venecia de 2004 con Gong Li y Chang Chen como protagonistas (los otros dos episodios han sido dirigidos por Michelangelo Antonioni y Steven Soderbergh).

2046 se presenta con un impresionante éxito de crítica y público en la Sección Oficial del Festival de Cine de Cannes 2004, y este mismo año se exhibe en el Festival Internacional de Valladolid.

Filmografía

Lady from Shangai (2010)

Ashes of time redux (2008)

My Blueberry Nights (2007)

Eros (Segmento "La mano") (2004)

2046 (2004)

Six Days (videoclip de Dj Shadow) (2002)

The Follow (cortometraje) (2001)

In the Mood for Love (Deseando amar / Con ánimo de amar) (2000)

Happy Together (1997)

Fallen Angels (Los Ángeles Caídos, 1995)

Chungking Express (1994)

Ashes of Time (Las cenizas del tiempo, 1994)

Days of Being Wild (Nuestros años salvajes, 1991)

As Tears go By (1988)

Copyright del artículo © Nuria Álvarez Macías. Reservados todos los derechos.

Copyright de imagen y biografía © Araba Films. Reservados todos los derechos.

Añade tu comentario


Código de seguridad
Refescar

Diseño e ilustración

Lo último

org_prado org_thyssen org_Filmoteca org_bne org_auditorio org_CDN
 

Cultura en Positivo

Contenidos originales

Book Review

El Ministerio de Cultura identifica a Cine y Letras como una revista que ofrece contenidos respetuosos con los derechos de propiedad intelectual, y por ello nos distingue con el sello "Cultura en positivo". LEER MÁS...