El 22 de enero de 2008 murió Heath Ledger, el protagonista de El Imaginario del Doctor Parnassus. El realizador Terry Gilliam nos cuenta cómo, a pesar de ese terrible golpe, pudo concluir la película y llevarla a un nivel absolutamente nuevo.
Me ha encantado trabajar con Charles McKeown de nuevo, ya que ha pasado mucho tiempo desde que escribimos Las aventuras del Barón Munchausen.
Nuestro trabajo parecía un partido de tenis, peloteándonos cosas. Poco a poco, fuimos desarrollando la trama. Te van viniendo ideas y empiezas a encajarlas y de repente, das con una historia.
No estoy seguro de quién es la autobiografía que se trasluce en Parnassus. Creí que se trataba de la mía, pero ya no estoy seguro. La película trata sobre la lucha de la gente creativa, de los artistas… Intentan inspirar a otros, animándoles a abrir los ojos para apreciar la verdad del mundo, aunque muchos no lo consiguen. Esa es la verdad.
Es una idea trágica y mágica a la vez. Un grupo de gente fuera de lo común en un teatro impresionante, que viaja alrededor de Londres, pero nadie se fija en ellos. Estoy convencido de que en el mundo moderno la gente no ve ya lo que de verdad es importante.
Todo el mundo está atrapado en sus Ipods, en sus videojuegos o en jugar a ser bróker, todo ello muy interesante y una gran pérdida de tiempo, mientras ocurren cosas realmente importantes y extraordinarias y nadie se repara en ellas.
Hice algunos storyboards por primera vez en mucho tiempo. Por eso disfruté tanto. Era como volver a mis primeras películas en las que me encargaba de las ilustraciones yo sólo.
Es una parte del proceso de ejecución de un guión que me encanta. Sentarse, empezar a dibujar y entonces todo se transforma y se transforma en algo completamente diferente. Me encanta.
No vuelvo a leer el guión, si no que lo reescribimos basándonos en lo que he dibujado. Construimos modelos, utilizamos infografías y mezclamos todo, intentando confundir al resto, para que no puedan ver el mundo que estamos creando. Es un truco de magia…
El diseño del Imaginario probablemente viene de los teatros infantiles de Pollock en Londres. Cuando vine por primera vez había una tienda que todavía existe hoy.
Hacen estos teatros victorianos de juguete con trozos de cartón recortado, que siempre me han resultado muy misteriosos. Fui al Museo de la Juventud, porque sabía que tenían algunos modelos antiguos, saqué fotos de varios y jugué con ellos con photoshop.
Para los diseños de la parte exterior del Imaginario, teníamos libros esotéricos, de símbolos herméticos y de Robert Fludd. Siempre me han encantado esos temas. No entiendo la mitad de lo que quieren decir, pero nos provocaban ideas, así que empezamos a juntarlas todas y a que formaran parte del teatro.
Hay serpientes, demonios, ojos endemoniados, pentagramas, etc. Todo tipo de cosas, probablemente una mezcla de todo tipo de elementos arcanos que existen. La imaginería e iconografía medieval es muy imaginativa. Los alquimistas trataban de describir el mundo, intentando describir el cosmos, tratando de darle sentido visual y filosófico a todo. Es completamente lo opuesto a la realidad actual, pero me impacta mucho más que nuestra visión actual de la realidad.
Ahora que hemos acabado el rodaje, sé mejor sobre qué va la película que cuando Charles y yo estábamos con el guión. A menudo tengo la sensación de que hago un film para saber qué es lo que estoy haciendo. Sabíamos que nos enfrentábamos a una encrucijada.
El tipo que puede que sea el demonio y el tipo que pueda que sea Dios, pero no son ni lo uno ni lo otro, están muy por debajo, son demiurgos (especie de divinidades según Platón). Así que intercambiamos lo que cada uno ofrece al mundo. Parnassus ofrece la oportunidad de ampliar tu imaginación, pero eso no quiere decir que vaya a ser fácil o agradable.
Nosotros siempre elegíamos las opciones que Parnassus ofrece, intentar elegir el correcto, alcanzando una especie de iluminación, pero siempre tras un tortuoso camino. El camino más fácil siempre es con Mr. Nick. Mientras hacíamos el guión, no paramos de cambiar lo que Mr. Nick vendía. En la versión final, éste vende la idea del miedo, de la inseguridad. Se ayuda de la debilidad, mientras que Parnassus juega con que algunas personas son fuertes y están dispuestas a correr riesgos.
Heath Ledger estaba en Inglaterra haciendo El Caballero Oscuro y se había traído a un amigo común que había hecho los guiones gráficos para El secreto de los Hermanos Grimm.
Estaban rodando un video musical animado y necesitaban un lugar donde trabajar. Así que les ofrecí que lo hicieran en Peerless, nuestra compañía de efectos especiales, en la sala de juntas y la sala de proyección. Un día, estaba yo allí para enseñar mis storyboards a la gente que se estaba encargando de las localizaciones y empecé a explicarles las secuencias, cuando de repente Heath me pasó una notita diciendo que decía si podía hacer de Tony.
Había visto el guión pero no le había preguntado si quería involucrarse. Le pregunté si lo decía en serio y dijo que sí porque quería ver esta película. Tan simple como eso. Una vez con Heath ya a bordo, pensé que todo sería muy fácil y que el dinero llovería del cielo… ¡Me equivoqué de nuevo!
Al primero que vimos para el reparto fue a Verne Troyer. Actuó en Miedo y Asco en Las Vegas dos segundos. Pensé que si íbamos a tener un grupo de gente extraordinaria, un tipo bajito no sería suficiente.
Necesitaríamos al más bajito que existiese. Pero no se trata sólo de tamaño… Le conocía y era perfecto para Percy, ya que éste es cínico, un listillo, no toma en serio a nadie y Verne es así.
Christopher Plummer fue al primer actor que vimos para el papel de Parnassus, creo. Es un gran actor. Es teatro, de una cierta edad y ha sido una gran estrella.
Su hija Amanda Plummer trabajó conmigo en El Rey Pescador y hay una interesante relación entre ellos. Lo que resulta fantástico sobre Christopher es que su sentido teatral funciona perfectamente con el personaje y siempre intenta sacarle el lado gracioso.
Un responsable de animación holandés intentaba ponerse en contacto con Tom Waits, al que considero uno de los más grandes poetas musicales americanos, y me preguntó si le enviaría a Tom uno de los guiones, cosa que hice. Era el primer contacto que tenía con Tom después de muchos años. Rechazó la oferta pero preguntó si tenía algo para él. Yo le dije que había un papel muy interesante en la nueva película. Le dije que tenía un papel y dijo que contara con él. Incluso antes de leer el guión.
Mientras buscábamos a nuestra Valentina, Irene Lamb, responsable del casting, dijo que teníamos que ver a Lily Cole. Así que hicimos una prueba y ¡bingo! ¡Era ella! Quería a alguien que tuviera un aspecto extraordinario y que aparentara dieciséis años.
La realidad es que cuando empezamos a rodar con Lily, pensé que había cometido un error, porque carecía de experiencia y estaba rodeada de grandes actores. Pero supo mantener el nivel y lo hizo cada vez mejor. El resultado final es absolutamente fantástico.
La gente empezó a hablarme de Andrew Garfield. Nunca le había visto, así que nos mandó una cinta de una audición que había hecho junto a su novia en Los Angeles. En ella interpretaba cada escena de tres formas diferentes y pensé que este tío era absolutamente brillante.
Una semana más tarde recibí una llamada de Heath preguntándome si conocía a Andrew y le dije que sí. Le dije “no te lo vas a creer, estoy yendo a su fiesta de cumpleaños”. A veces todo se alinea.
Los ensayos fueron muy interesantes ya que los actores intentaban encontrar a su personaje, pero el más claro siempre era Christopher. Empezábamos una escena según decía el guión, tal y como lo habíamos escrito, pero cuando yo le daba la orden de bajar las escaleras, él decía “no, no creo que Parnassus debiera de entrar justo ahora”. Yo le preguntaba por qué y él decía que “bueno, va a estar ahí de pié sin hacer nada…” Un buen actor de teatro siempre sabe cuándo y cuándo no hacer su entrada.
En esta película he permitido improvisar como en ninguna otra de mis películas, todo por culpa de Heath. Tenía mil ideas y un diálogo fresco, muy ingenioso. Estaba todavía quitándose las telarañas del papel de Joker, que le había liberado de una manera que nunca había experimentado antes.
Me decía que “estoy haciendo cosas en algunas escenas que no sabía que tuviera dentro de mí. No me lo puedo creer”. Durante las dos primeras semanas de ensayos, Andrew que nunca había sido muy dado a la improvisación, intentó competir con Heath, pero éste en su papel de Tony, fue más rápido, más directo y más intimidante. No funcionó.
Con el tiempo, Andrew se dio cuenta que podía competir pero a otro nivel, al tiempo que protegía la vulnerabilidad de su personaje. Lo que hizo que fuera más pícaro. Le dio a Anton cierto poder contra el que Tony no podía luchar.
Durante el rodaje sentí que me involucré mucho más en el film que otras veces y en parte, fue por Heath.
Por su entusiasmo y energía y las nuevas ideas que tenía y que decidí utilizar. Siempre digo que no soy el director, que soy el filtro. No me importa de quién sea la idea, sino cuál es la mejor. Afortunadamente yo soy el que decide cuál es esa.
Fue curioso, pero cuando Heath murió, Andrew se las ingenió para llenar el vacío que Heath nos había dejado.
Su improvisación había sido brillante y muy divertida. Nos dijo que no sabía que pudiera hacer comedia, ya que hasta entonces había hecho papeles muy intensos y serios. Fue increíble ver como todo iba cambiando y evolucionando, como si la película se hiciera sola.
Cuando murió Heath, sólo dije: No sé como voy a acabar este trabajo. Estaba demasiado apenado como para realmente saber qué hacer. Pero todo el mundo a mí alrededor, me dijo que tenía que continuar. Todos me daban ánimo e ideas.
La solución del espejo mágico era elemental, ya habíamos hecho la mayoría de las escenas a un lado del espejo con Heath, pero la gran pregunta era ¿cogemos a alguien que haga la otra o no?’. Pensé que no podría ser solamente una, era demasiado, así que serían varias personas. Reescribí rápidamente el guíon. Tenía sólo unos pocos días para encontrar una solución convincente, y tuve un montón de ideas, buenas y malas.
No tuve que corregir el guión demasiado, fue más o menos un trabajo digno de un malabarista. Arreglamos las escenas que estabán planeadas para Heath, comprobando si podíamos hacerlas con dobles o encontrar algún truco de cine.
La pérdida de Heath provocó una situación que demandaba soluciones claras, lo que me empujó a hacer todo tipo de cosas que no tenía intención de hacer originalmente. Por ejemplo, cambiamos la parte de Martin, el borracho, al principio de la película, con lo que fue interpretado por dos actores. Esto propició que la gente pudiera ‘mutar’ en otro personaje en el otro lado del espejo. Entonces comenzé a llamar a mis amigos y a la gente cercana a Heath.
Y así los tres héroes, Johnny Depp, Colin Farrell y Jude Law vinieron a Vancouver para interpretar las distintas caras de Tony, el personaje al que Heath Ledger encarnó.
Sus deseos de ayudarme a salvar la película y la última representación de Heath, fue un acto de amor y generosidad. Un maravilloso y extraño momento en nuestra industria, y como resultado de su implicación, la película es más especial, más interesante y más divertida. En resumen, es un poco más mágica.
Tuvimos que dar un gran salto para resolver los problemas que la inesperada muerte de Heath nos creó, pero gracias a Parnassus y su Imaginario, tuvimos un espejo mágico donde entrábamos y las cosas podían ser diferentes, podían realzarse, ser más extraordinarias y más asombrosas. Con lo que dimos el salto.
Cada vez que Tony, el personaje de Heath traspasaba el espejo, tomaba un aspecto diferente, interpretado por diferentes actores. Fue un constante deleite ver que Colin, Johny y Jude habían venido para tomar parte. Tony es cada vez un personaje más difícil, y como resultado, creo que el público sentirá que está en un parque de atracciones.
Tiramos nuestro calendario por los aires. El rodaje se convirtió en uno auténtico juego malabar. Fue un acto de improvisación absoluto, ya que tuvimos que reorganizar el calendario de rodaje, intentando encajar a todo el mundo. Para hacerlo todavía más estresante, Bill Vince enfermó de cáncer, pero de alguna manera todo salió adelante.
Todos estaban animados y positivos, intentando manejar todo dentro de una situación desesperada. Y finalmente, terminamos el rodaje. No sé cómo, pero lo hicimos. Es una película diferente de la que empezamos. Es extraño, pero lo forzoso de la situación podría habernos obligado a hacer una película aún mejor.
Todos teníamos una presión constante encima y no era otra cosa que hacer de este film algo memorable y digno de la última interpretación de Heath.
Heath parecía que estaba con nosotros en todo momento. Su energía, su brillantez, sus ideas… la tragedia de su muerte y las decisiones que nos vimos forzados a hacer. Todo esto hace que ésta sea una auténtica película de Heath y amigos.
Agradezco a Johnny Depp, Colin Farrell y Jude Law que se hayan sumado a este proyecto, y a todos los demás que hicieron que se pudiera terminar la película. Y estoy encantado de que la brillante actuación de Heath pueda ser compartida con el mundo.
Copyright de imágenes, sinopsis y notas de prensa © 2009 Infinity Features, Poo Poo Pictures Productions, Davis Films, Imaginarium Films y Parnassus Productions. Fotos por Liam Daniel. Cortesía de Sony Pictures Releasing de España. Reservados todos los derechos.









































































































