
Todo lo que necesita saber sobre la ciudad de Córdoba y su entorno: historia, centros culturales y monumentos destacados, fiestas tradicionales, cultura gastronómica, mesones, tascas y tabernas, excursiones de interés y visitas en los alrededores.
Historia de la ciudad
Tras un tiempo bajo dominio ibero, la primitiva Córdoba fue gobernada por los romanos a partir de 206 a.C. Fue capital de la Hispania Ulterior. Luego atrajo la ambición de visigodos y musulmanes. Desde el 756, funcionó como emirato. Abderramán III hizo de ella un califato, y con esta nueva jerarquía, la ciudad se transformó en uno de los enclaves más prósperos de la cultura árabe.
Este periodo floreciente, expresado en monumentos, iniciativas en el comercio y aportaciones intelectuales, declinó tras la reconquista llevada a cabo por los Reyes Católicos. De ahí en adelante, la Granada nazarí pasó a ocupar el centro de la España islámica.
Centros culturales y monumentos destacados
El extenso periodo de influencia musulmana justifica la peculiaridad de la estética cordobesa. La máxima representación de esa etapa recae sobre la Mezquita, fundada por Abderramán I a imagen de la gran mezquita de Damasco.
Bajo dominio cristiano, Carlos V quiso que luciera sobre la mezquita una catedral de estilo plateresco. También se aprovechó un edificio musulmán para erigir sobre éste el alcázar de los Reyes Cristianos, encargado por Alfonso XI.
La misma operación se llevó a cabo al levantar el palacio del Marqués de Viana. Entre las restantes construcciones monumentales de la ciudad, hemos de citar la colegiata de San Hipólito, el convento de San Francisco, la torre de Calahorra, el ayuntamiento, de estilo renacentista, y las iglesias de la Compañía, San Agustín, San Pablo y San Pedro.
Fiestas tradicionales
Quien visite el Callejón de las Flores advertirá de qué modo saben alternar los cordobeses la blancura de las paredes encaladas y el colorido de los tiestos. A una escala superior, ese talento se manifiesta en mayo, durante el Concurso de Cruces Florales y en el Festival de los Patios Cordobeses.
A lo largo del mismo mes, tienen lugar el Concurso Nacional de Arte Flamenco, de periodicidad trienal, y la Feria de Nuestra Señora de la Salud. De mayor atractivo, si cabe, es la Semana Santa, reflejo del fervor y la estética locales.
Otros festejos importantes son el Carnaval (febrero), la romería de Santo Domingo (penúltimo domingo de Cuaresma), la festividad de la Virgen de la Fuensanta (septiembre) y las fiestas patronales de San Rafael (24 de octubre).
Cultura gastronómica
La opulencia gastronómica de Córdoba es patente en guisos como el cordero en caldereta, el flamenquín de ternera, el gazpacho, el salmorejo y el estofado de rabo de toro. La chacinería local es también formidable, y provee al comensal de productos como los jamones de cerdo ibérico del Valle de los Pedroches, las morcillas de Fuente Ovejuna e Hinojosa y el salchichón de Pozo Blanco.
Los postres no pueden ser otros que el pastel cordobés y el membrillo de Puente Genil. Además de tascas y restaurantes, Córdoba dispone de excelentes tablaos flamencos. Para disfrutar de la noche, conviene acercarse a zonas como el Centro, Ciudad Jardín o El Brillante.
Cultura del tapeo
La del mestizaje culinario es una etiqueta que le va bien a la cocina cordobesa. Por sobradas razones, sus tapas responden al mismo criterio. Para entender la evolución de recetas como el flamenquín, el gazpacho y el salmorejo hay que analizar un pasado en el que se acumulan ideas y sabores centenarios.
De otra parte, los bares cordobeses cuentan con una ventaja, y es que sus materias primas son de primera calidad. No hay otro modo de calificar productos tan sorprendentes como los jamones de cerdo ibérico que se curan en el Valle de los Pedroches.
En lo que concierne a su historia, es importante subrayar que los mesones cordobeses figuran entre los más antiguos y mejor acreditados. De hecho, el periodismo costumbrista del siglo XIX ya comentó sus virtudes.
La estrella del tapeo local es el flamenquín, consistente en piezas de jamón envueltas en lomo de cerdo, rebozadas y luego fritas. Parecida estima despierta el gazpacho cordobés, entre cuyos ingredientes figuran las almendras, los tomates, el pan duro, el pimiento verde, los pepinos, el aceite, el vinagre de Moriles, el huevo duro, las almendras, el ajo y la sal. Tres tipos de salmorejo se suman a esta carta: el de Córdoba, el andaluz en canastillas y el preparado a la naranja.
Para comer buen ibérico y lomo de venado, un buen rincón es El Coto. De la cocina de El Churrasco sale un magnífico gazpacho blanco de piñones.
Otro local con solera es Bodegas Campos, abierto en 1908 y hoy conocido por platos como el canapé de tocino ibérico, la patata rellena de sobrasada y uvas con queso, la vinagreta de boquerones con royal de aceitunas y las alcachofas confitadas con tocino y amontillado. Para completar este perfil del tapeo en la capital, sumaremos dos recomendaciones, disponibles en las mejores tabernas: las morcillas de Fuente Ovejuna e Hinojosa y el salchichón de Pozo Blanco.
Excursiones de interés
Sierra Morena.
Embalse de Malpasillo.
Laguna Amarga.
Laguna del Conde o Salobral.
Laguna del Rincón.
Sierra de Cardeña y Montoro.
Sierra de Hornachuelos.
Sotos de la Albolafia.
Visitas en los alrededores
Medina Azahara.
Almodóvar del Río.
Montoro.
Palma del Río.
Montilla.
Priego de Córdoba.
Monumentos y museos
Alcázar de los reyes cristianos.
Mezquita.
Museo Arqueológico.
Museo de Bellas Artes.
Museo Romero de Torres.
Palacio de Viana.
Palacio Episcopal.
Puente romano.
Sinagoga.
Mesones, tascas y tabernas
Bodegas Campos.
Café La Gloria.
Carrasquín.
Casa Andrés.
Casa Bravo
Casa Callejón.
Casa Curro.
Casa Julián.
Casa Obispo.
Casa Pepe de la Judería
Casa Rafael.
Casa Salinas.
Círculo Taurino.
El Blasón.
El Patio.









































































































