
Todo lo que necesita saber sobre la ciudad de Huesca y su entorno: historia, centros culturales y monumentos destacados, fiestas tradicionales, cultura gastronómica, mesones, tascas y tabernas, excursiones de interés y visitas en los alrededores.
Historia de la ciudad
Durante la romanización, el primitivo poblado ibero de Osca fue elegido por Quinto Sertorio Metelo para que sirviera como capital administrativa de su territorio. Mientras desplegaba las fuerzas de su campaña militar, Pompeyo se hizo con la ciudad en el 67 a.C.
El destino de la villa se decidió varios siglos después: los árabes la llamaron Vechca, y en ella convivieron mozárabes cristianos y muladíes islámicos. Una vez ganada la batalla de Alcoraz, Pedro I de Aragón cruzó sus muros.
En adelante, Huesca sirvió como residencia de los reyes de la Corona aragonesa y como sede de notables acontecimientos: allí fue proclamado rey Ramiro II el Monje (1134) y presidió las Cortes Jaime I el Conquistador (1247).
Centros culturales y monumentos destacados
El Ayuntamiento renacentista (1578) da la clave de una ciudad de patrimonio ecléctico, en la cual los monumentos revelan diversos estilos que se van superponiendo. Ello es lo que sucede en el Santuario de Nuestra Señora de Salas, edificado en el siglo XIII y reelaborado en el XVII. Rica en detalles de diversos periodos, la Catedral gótica fue erigida entre 1275 y 1515.
La iglesia de San Lorenzo tiene elementos románicos, góticos y barrocos. La transición del románico al gótico queda expuesta en la iglesia de San Miguel, llamada Las Miguelas. Algo similar ocurre con la iglesia románica de San Pedro el Viejo, que fue parte de un monasterio benedictino y mereció reformas en el siglo XVII.
Esa alternancia estética también domina en la Universidad Sertoriana, en cuyo recinto se alzan el palacio de los Reyes de Aragón y la Zuda árabe.
Fiestas tradicionales
La romería de San Jorge (23 de abril) y las fiestas de San Lorenzo (9 al 15 de agosto) son, junto a la Semana Santa, las celebraciones más importantes de una ciudad rica en folclore y costumbres populares.
Cultura gastronómica
Para tapear, el visitante debe seguir las orillas del Suella. Entre las mejores zonas para consumir pinchos y aperitivos, destacan el Tubo, los Cosos y el Parque.
En la mesa, no deben faltar vinos del Somontano, idóneos para matizar los sabores de una cocina que dispone de platos como el bacalao el ajoarriero o a la baturra, los buñuelos de bacalao, los boliches de Embún o de Biescas, el cabrito asado o guisado con alcachofas, el capón de Navidad, el potaje recao de Binéfar, el estofado de ternera con tomillo, las farinetas de rico, la gallina asada de Casbas, los guisos de trucha, las lentejas al estilo de Ordesa, las migas de pastor, las sopas de ajo, la lengua de ternera a la oscense, la oca rellena y asada, los pimientos del pico, el pollo al chilindrón y la sopa de paloma y trufas.
Cultura del tapeo
Para acompañar la ingesta de vinos del Somontano, las tabernas oscenses ofrecen, desde hace décadas, una amplia gama de embutidos y quesos. Animada por el turismo, la vida social de Huesca ha encontrado una excelente alternativa en el tapeo nocturno, singularmente en zonas como el Tubo, los Cosos y el Parque.
Calles como San Orencio, muy transitadas por los jóvenes, son el escenario de esta actividad, a medio camino entre el fenómeno social y el fomento de la gastronomía. Pese a que proliferan los locales donde se ofrecen montaditos sin personalidad autóctona, pervive un buen número de tabernas empeñadas en respetar los cánones culinarios de la región.
A partir de los años sesenta, los gastrónomos comenzaron a divulgar debidamente la tradición culinaria rural, a partir de la cual se explican recetas como las migas de pastor y los pimientos del pico. Son platos que aún se consumen en Huesca, donde las cazuelas y las tapas son de un elevado nivel.
En 1900 éstas se alternan con los bocadillos y los platos combinados. La oferta se amplía en la zona de bares con snacks y tostas diversas. Si el paseante llega al ensanche, es probable que le apetezca probar una tabla de jamón ibérico, queso o paté en Doña Taberna.
Excursiones de interés
Glaciares pirenaicos.
Laguna de Sariñena.
Parque de Posets-Maladeta.
Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
San Juan de la Peña.
Sierra y Cañones de Guara.
Visitas en los alrededores
Agüero.
Alquézar.
Castillo de Loarre.
Graus.
Ibieca.
Jaca.
Liesa.
Monasterio de San Juan de la Peña.
Santuario de Torreciudad.
Monumentos y museos
Catedral.
Ayuntamiento.
Museo Arqueológico Provincial.
Universidad Sertoriana.
Mesones, tascas y tabernas
1900.
Bar Correos.
Bar Valero.
Doña Taberna.
El Pozal.
Hervi.
Calles donde tapear
Artigas.
Coso Alto.
Juan XXIII.
Padre Huesca.
Porches de Galicia.
San Orencio.
Santa Paciencia.
Tapas, entrantes y aperitivos
Bacalao el ajoarriero.
Buñuelos de bacalao.
Lengua de ternera a la oscense.
Migas de pastor.
Pimientos del pico.
Pincho de tortilla.
Setas silvestres.









































































































