
Todo lo que necesita saber sobre la ciudad de Salamanca y su entorno: historia, centros culturales y monumentos destacados, fiestas tradicionales, cultura gastronómica, mesones, tascas y tabernas, excursiones de interés y visitas en los alrededores.
Sobre el río Tormes se eleva la ciudad de Salamanca, bella y delicadamente conservada. Su importancia histórica resulta abrumadora. La primera población surgió en los tiempos del dominio íbero.
Los romanos la llamaron Helmántica, y aún quedan trazas de ese periodo en las murallas y en un puente de veinticinco arcos. En 1102, Raimundo de Borgoña, hijo político de Alfonso VI, mandó construir la villa que hoy conocemos.
Su auge y consolidación se deben, principalmente, a la Universidad, fundada por Alfonso IX de León en 1218. En la actualidad, el bullicio universitario continúa siendo el rasgo que mejor identifica a esta capital.
Centros culturales y monumentos destacados
En su mayoría, los monumentos salmantinos se caracterizan por el colorido de la piedra con la que están construidos: arenisca de las canteras de Villamayor. La Catedral vieja, de estilo románico, está alzada junto a la nueva Catedral, erigida en el siglo XVI y ornamentada con detalles góticos, renacentistas y barrocos.
La Plaza Mayor, diseñada por Alberto Churriguera en el XVIII, compite en hermosura con otros edificios que han de atraer al visitante, como el monasterio dominico de San Esteban, la casa de las Conchas, el palacio de Fonseca, los conventos de las Úrsulas y de las Dueñas y la torre del Clavero.
Entre sus templos, sobresalen los de San Benito, San Juan de Barbalos, San Julián y Santa Basilisa, San Marcos, San Martín, San Millán, San Sebastián, Sancti Spiritus, Santa María de los Caballeros, Santiago y Santo Tomás Canturiense.
En cuanto a los conventos, cabe añadir otros cinco a los ya citados: el de Agustinas de la Concepción o de Monterrey, el de Carmelitas Descalzas de San José o Casa de Santa Teresa, el de las Bernardas de Jesús, el de San Esteban y el del Corpus Christi.
Fiestas tradicionales
Su magnífica Semana Santa invita a olvidar otras celebraciones. No obstante, el municipio disfruta de un buen número de fiestas importantes, como las de San Juan de Sahagún (12 de junio), la Virgen de la Vega (8 de septiembre) y San Mateo (21 de septiembre).
Cultura gastronómica
Además de un animado circuito de bares y discotecas, Salamanca cuenta con excelentes restaurantes. Entre los platos típicos, destacan la carne de morucha a la brasa, la chafaina, las chichas, el hornazo, el calderillo, los asados de lechazo y cochinillo, los embutidos tradicionales (longaniza, salchichón, farinato, chorizo) y por supuesto, el exquisito jamón ibérico de Guijuelo, producido en el sureste de la provincia.
Cultura del tapeo
Desde el siglo de Oro, Salamanca goza de una justa fama en lo que concierne a bodegas y mesones. No en vano, hubo un dicho usado por aquellos días para resumir este prestigio: “Salamanca, una iglesia, una taberna; una taberna, una iglesia”.
En la actualidad, el mercado central de abastos ratifica esa misma impresión, reforzada en los numerosos locales que sirven comidas y bebidas en la capital. Ni que decir tiene que, entre las especialidades locales, abundan las tapas en las que se sirven las delicias más renombradas en la provincia.
A saber: embutidos de la zona, como la longaniza, el farinato y el chorizo, a los que debe sumarse el jamón ibérico de Guijuelo.
El centro de la ciudad se lleva la palma en cuanto a especialidades en el tapeo. Locales tradicionales, al estilo que la Taberna de Dionisos, se alternan en el recorrido con otros de inspiración moderna y elitista, en la línea de Momo, el restaurante abierto por Miguel Reguera García en 2001, donde se pueden consumir tapas tan delicadas como los puerros con crema de queso y el calabacín con foie gras.
A falta de tiempo, un paseo por la Plaza Mayor permite catar los manjares atesorados en rincones como Berysa, Las Torres, Los Escudos y el Mesón Cervantes. A los sibaritas conviene recomendarles que soliciten un plato con los embutidos salmantinos más premiados en las ferias del ramo.
Por ejemplo, el jamón ibérico “Joselito Gran Reserva” y el lomo y salchichón ibéricos de bellota “Sánchez Montero”, muy elogiados por la crítica gastronómica. En un nivel de excelencia similar, cabe solicitar al restaurador de turno un buen plato de callos a la salmantina o un repertorio en el que no falten los pinchos de la olla, la jeta al salero y los huevos de codorniz con farinato.
Excursiones de interés
Parque Natural de los Arribes del Duero.
Candelario.
El Rebollar.
Las Batuecas-Sierra de Francia.
Quilamas.
Visitas en los alrededores
Topas.
Ledesma.
Doñinos de Salamanca.
Monumentos y museos
Plaza Mayor.
Catedral Vieja y Catedral Nueva.
Universidad Pontificia.
Casa de las Conchas.
Mesones, tascas y tabernas
Barbacoa La Encina.
Bernar.
Brocense.
Caballerizas.
Café de Chinitas.
Casa Charra.
Cervantes.
Cervecería del Comercio.
La Covachuela.
La Fanega.
La Mortaraza.
Mandala.
Momo.
Restaurante El Candil.
Taberna de Dionisos.
Taberna de Manuela.
Calles donde tapear
Avenida de Alemania.
Avenida Portugal.
Brocense.
Felipe Espino.
Paseo de la Estación.
Plaza del Corrillo.
Plaza del Oeste.
Plaza Mayor.
Soportales de San Antonio.
Tostado.
Van Dyck.
Tapas, entrantes y aperitivos
Boletus con jamón.
Calabacín con foie gras.
Calabacín con foie.
Callos a la salmantina.
Cecina de morucha.
Chanfaina.
Huevos de codorniz con farinato.
Jamón ibérico, habitas y salmón.
Medallón de solomillo.
Patatas revolconas.
Piquillo con solomillo.
Queso, anchoa, pimiento y puerro sobre hojaldre.









































































































