
Todo lo que necesita saber sobre la ciudad de Soria y su entorno: historia, centros culturales y monumentos destacados, fiestas tradicionales, cultura gastronómica, mesones, tascas y tabernas, excursiones de interés y visitas en los alrededores.
Historia de la ciudad
En Soria crecieron las reses de los pastores arévacos y afilaron sus espadas los guerreros que, allá por el siglo IX, se enfrentaron en nombre del Islam y de la Cristiandad.
Tras la Reconquista, Alfonso I el Batallador condujo hasta aquí a los colonos que formaron el primer linaje soriano. Bajo la protección del rey castellano Alfonso VIII, el municipio creció en todos los órdenes. Un dinamismo que se trocó en decadencia a partir del siglo XV, cuando perdió su función estratégica y su dominio ganadero.
Centros culturales y monumentos destacados
El principal encanto de Soria reside en su patrimonio monumental, acumulado en torno al la Plaza Mayor. Son dignas de admiración la catedral de San Pedro, edificada en el siglo XII y reconstruida en 1573, y las iglesias de San Juan de Rabanera, Nuestra Señora de la Merced, Nuestra Señora del Espino, Santa María la Mayor y Santo Domingo.
Tras visitar el monasterio de San Juan de Duero, el forastero puede acercarse a dos bellos palacios renacentistas: el de los Condes de Gómara y ese otro al que llaman la Casa de los Doce Linajes. En el Museo Numantino, inaugurado en 1919 por Alfonso XIII, custodian los restos más valiosos de aquel tiempo en que romanos y numantinos iniciaron una lucha que acabó en tragedia.
Fiestas tradicionales
Las más antiguas tradiciones taurinas de la Península se recuperan durante los festejos de San Juan y la Madre de Dios (segunda quincena de junio). El patrón de los sorianos, San Saturio, tiene sus fiestas el 2 de octubre. En la localidad de San Pedro Manrique, durante el mes de junio, se conserva otra famosa costumbre soriana, el paso de fuego, que obliga a los participantes más bravos a caminar sobre las brasas.
Cultura gastronómica
El menú soriano reúne las esencias castellanas con singular habilidad. En él, podemos descubrir los asados de cabrito, cordero y cerdo, los níscalos a la cazuela, la sopa de setas de cardo con trufas negras, la morcilla dulce de Soria, y por supuesto, los vinos adscritos a denominación de origen Ribera del Duero.
En Soria, los clientes privilegiados y los comensales de las mesas modestas tienen la oportunidad de degustar una excelente gastronomía regional.
Un acervo culinario que, al igual que sucede en otras ciudades castellanas, hunde sus raíces en el mundo pastoril. A éste le debemos especialidades tan longevas como la morcilla dulce y los níscalos a la cazuela, que pueden servirse como plato principal o en cazuelita, según es costumbre en numerosas tabernas.
Cultura del tapeo
En general, las casas de comidas ofrecen la posibilidad de tapear en la barra o consumir una ración más nutrida en la mesa. Lo que cuenta, a decir verdad, es la calidad de la oferta. A las recetas típicas de la zona conviene añadir otras provenientes de la costa.
De hecho, los bares de Soria disponen de gambas, chopitos y calamares; tres productos que entran en competencia con los huevos rotos y los cangrejos, identificables con lo mejor del recetario tradicional.
Excursiones de interés
La Fuentona.
Parque Natural del Cañón del Río Lobos.
Sabinar de Calatañazor.
Laguna Negra.
Sierra de Urbión.
Sitio Paleontológico de Cerro Pelado.
Visitas en los alrededores
Numancia.
El Burgo de Osma.
Ágreda.
Gormaz.
Medinaceli.
Las Cuevas de Soria.
Monumentos y museos
Catedral de San Pedro.
Monasterio de San Juan de Duero.
Palacio de los Condes de Gómara.
Museo Numantino.
Mesones, tascas y tabernas
Casa del Guarda.
Don Julián.
Príncipe.
Santamaría.
Zeus.
Calles donde tapear
Callejón Pregonero.
Clemente Sáenz.
Plaza de Santa Bárbara.
Plaza del Marqués de Vadillo.
Valonsadero.
Tapas, entrantes y aperitivos
Cangrejos.
Codorniz escabechada.
Huevos rotos con jamón.
Morcilla.
Perdiz escabechada.









































































































