
Todo lo que necesita saber sobre la ciudad de Zamora y su entorno: historia, centros culturales y monumentos destacados, fiestas tradicionales, cultura gastronómica, mesones, tascas y tabernas, excursiones de interés y visitas en los alrededores.
Historia de la ciudad
En un trecho principal de la Vía de la Plata, previamente ocupado por una acrópolis vaccea, fundaron los romanos la villa de Ocelodurum. Su condición fronteriza interesó a visigodos y a suevos. Para confirmar su cambio de nombre, hay que consultar las Actas del Concilio de Lugo (569), donde se la denomina Semure, un topónimo que los árabes cambiaron por el de Azemur.
La victoria cristiana en la batalla de Calatañazor permitió que Fernando I renovase el emplazamiento, convertido luego en feudo de su hija Doña Urraca. La tradición insiste en que el castellano Sancho II el Fuerte fue asesinado por Bellido Dolfos en 1072, frente a las murallas de esta urbe honrada con los títulos de Muy Noble y Muy Leal por Enrique IV.
Centros culturales y monumentos destacados
Plaza codiciada por reyes y señores, Zamora viene a ser una ciudadela medieval, bien fortificada, que luego fue creciendo con el impulso de los siglos. El castillo o alcázar permite vigilar un recinto donde se alzan la Catedral, ejemplo de la transición entre el románico y el gótico, e iglesias como las de la Magdalena, San Cipriano, San Ildefonso, Santa María de Orta y Santa María la Nueva.
Otros destinos recomendables son el Monasterio de Santa María la Real de Dueñas y los palacios de los Condes de Alba de Aliste, de Los Momos y de Puñoenrostro o del Cordón.
Fiestas tradicionales
La Semana Santa zamorana es una celebración religiosa de excepcional hondura y gran esplendor, cuyos orígenes datan del siglo XVI. Las fiestas patronales tienen lugar el 29 de junio, y se desarrollan bajo la advocación de San Pedro.
Cultura gastronómica
Los aficionados al tapeo pronto descubrirán sabores como los del queso de oveja de Zamora y los vinos de Toro. En las proximidades de la Plaza Mayor y la calle de los Herreros, se sirven tapas como el figón, el tiberio, las delicias y las perdices, todas ellas de sorprendente textura.
Sin negar el interés de dichos aperitivos, cabe recomendar platos de mayor enjundia, como el asado de cabrito, el tostón, el bacalao al ajoarriero, los cangrejos de río, el conejo asado al ajillo, los garbanzos de Fuentesanto, los habones de Sanabria, las setas de cardo de secano, la liebre guisada, los espárragos de la Guareña, los níscalos y las truchas de Sanabria.
Cultura del tapeo
La cocina venatoria prospera en Zamora desde hace siglos, y ello aún se advierte en algunas de sus tapas, fundamentadas en las materias primas que se obtienen de la caza menor. Por ejemplo, la perdiz, el conejo, la liebre y la codorniz. La pesca también sirve para aprovisionar las despensas.
En particular, el paladar de los lugareños prefiere los cangrejos de río. Desde luego, otros aperitivos y entrantes revelan el modo en que se fue especializando la agricultura zamorana. Una ración de setas de cardo de secano o de espárragos de la Guareña nos puede servir para comprobar lo dicho.
Los derivados del porcino –en particular, la oreja, los callos, el jamón y el chorizo- reafirman su presencia en los numerosos establecimientos taperos que abren sus puertas en los aledaños de la Plaza Mayor y de la calle de los Herreros, epicentros del ocio culinario en la ciudad. Con buen criterio para nombrar nuevos hallazgos, los cocineros presentan aperitivos singulares: el figón, el tiberio y las delicias.
Muchos otros restaurantes optan por sofisticar su producto, introduciendo el estilo de la nueva cocina en un territorio eminentemente popular. Así, en El Rincón de Antonio, Antonio González nos ofrece la tosta de moluscos y crustáceos y el queso zamorano fundido con ajo y patata, tomate confitado y cigala frita.
El gastrónomo Rafael García Santos sugiere que en dicho establecimiento se solicite el popurrí de setas de la Sierra de la Culebra. Otro experto culinario, Pep Nogué, es quien fijó dos recetas sorprendentes, muy ceñidas a los usos de la ciudad: la cuchara de lomo de conejo confitado con canela y pera y el melocotón asado con queso zamorano.
Excursiones de interés
Lago de Sanabria.
Lagunas de Villafáfila.
Parque Natural de Arribes del Duero.
Sierra de la Culebra.
Visitas en los alrededores
San Pedro de la Nave.
Toro.
Fermoselle.
Campillo.
La Hiniesta.
Monumentos y museos
Casa del Cordón.
Catedral.
Iglesia de San Ildefonso.
Murallas.
Museo de Semana Santa.
Palacio-Casa de los Momos.
Mesones, tascas y tabernas
Anglo.
Antonio.
Bambú.
Caballero.
Casa Bernardo.
Casa Valerio.
Casablanca.
Chantal.
Chillón.
La Pinta de Oro
La Vaguada.
Merendero de los Pelambres.
Riego.
Rincón del Tío Jerónimo.
Calles donde tapear
Alfonso de Castro.
Avenida de Feria.
Avenida de Portugal.
Avenida Víctor Gallego.
Obispo Nieto.
Pablo Morillo.
Pasaje Olmedo
Plaza de Juan Nicasio Gallego.
Plazuela de San Miguel.
Riego.
San Blas.
Villalpando.
Viriato.
Tapas, entrantes y aperitivos
Callos a la zamorana.
Mollejas.
Morro.
Perdices (sardinas rebozadas).
Preñados.
Tiberios (Mejillones en salsa picante).
Tigres.









































































































